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		<title><![CDATA[Artículos]]></title>
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		<description><![CDATA[Artículos relacionados con la comprensión del Ser]]></description>
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		<lastBuildDate>Sun, 01 Feb 2026 12:23:00 +0000</lastBuildDate>
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			<title><![CDATA[Cábala hermética, la Cábala no judía]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=C%C3%A1bala_Pr%C3%A1ctica"><![CDATA[Cábala Práctica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000027"><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/piramides.jpg"  title="" alt="" width="491" height="280" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">La </span><span class="fs12lh1-5"><b>Cábala</b></span><span class="fs12lh1-5"> proviene de un saber cosmogónico cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, la llamada </span><i><span class="fs12lh1-5"><b>Sabiduría perenne</b></span></i><span class="fs12lh1-5">, que alberga las más puras y altas doctrinas de la ciencia sagrada. La antigua </span><span class="fs12lh1-5"><b>civilización egipcia</b></span><span class="fs12lh1-5"> recibió este saber de civilizaciones anteriores y lo custodió durante más de treinta dinastías, siendo muchos los sabios y profetas de tradiciones posteriores que encontraron en Egipto su lugar de iniciación antes de partir hacia otras tierras. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><b>Moisés</b></span><span class="fs12lh1-5">, hijo adoptivo del faraón, no solo fue para el judaísmo el liberador del pueblo hebreo, sino que también fue el receptor de la </span><i class="fs12lh1-5"><b>Torah</b></i><span class="fs12lh1-5"> (el antiguo testamento de la biblia). Sobre esta sagrada escritura impregnada de la Sabiduría perenne original, se erigió la primera de las tres grandes religiones abrahámicas, siendo los </span><span class="fs12lh1-5"><b>místicos del judaísmo</b></span><span class="fs12lh1-5"> quienes más ahondaron en ella hasta descubrir significados ocultos muy reveladores. Así nació la Cábala hebrea o </span><i class="fs12lh1-5"><b>Kabbalah</b></i><span class="fs12lh1-5"> (s.I-II dC), que en su primera etapa fue esencialmente de transmisión oral, encontrando siglos más tarde su forma escrita en el </span><i class="fs12lh1-5"><b>Zohar</b></i><span class="fs12lh1-5"> o libro del Esplendor </span><span class="fs12lh1-5">(s.XIII)</span><span class="fs12lh1-5">, del rabino sefardí Mosiés de León, aunque atribuyó su autoría al rabino Shimon Bar Yojai, quien vivió en Galilea entre los siglos I y II dC.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/cabalistas-bnei-baruch-mexico-kabbalah.jpg"  title="" alt="" width="494" height="549" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Sin embargo, hubo otros pueblos que también bebieron de esta fuente primigenia de Sabiduría, como los </span><span class="fs12lh1-5"><b>griegos</b></span><span class="fs12lh1-5">, discípulos de los egipcios, quienes otorgaron a </span><span class="fs12lh1-5"><b>Hermes</b></span><span class="fs12lh1-5"> el título de </span><span class="fs12lh1-5"><b>primer gran Iniciado</b></span><span class="fs12lh1-5">. Este enigmático ser, representado con cuerpo de hombre y cabeza de ibis por los egipcios, se llamaba </span><span class="fs12lh1-5"><b>Thot</b></span><span class="fs12lh1-5">; el dios de la sabiduría, de las artes y las ciencias, del lenguaje, de la magia, de la música, de las leyes, inventor de la escritura y patrón de los escribas. Pero más allá de sus atribuciones mitológicas Hermes fue, para los griegos, un verdadero maestro de sabiduría que pisó la tierra como ser humano mucho antes de que aparecieran los primeros faraones, en una época en la que los hombres se mezclaban con los dioses y el sacerdocio, la magistratura y la monarquía formaban parte de un solo cuerpo gobernante. Probablemente de ahí le vino el calificativo de Trismegisto, “el tres veces grande”, puesto que además de rey, también debió ser un gran legislador y un sumo sacerdote.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Clemente de Alejandría atribuyó a Hermes 42 obras o tratados de la ciencia sagrada, de los que solo tres han llegado a nuestros días: la </span><b><i class="fs12lh1-5">Tabla Esmeralda</i></b><span class="fs12lh1-5">,</span> <b><i class="fs12lh1-5">El Pimandro</i></b> <span class="fs12lh1-5">y</span> <b><i class="fs12lh1-5">Asclepio</i></b><span class="fs12lh1-5"> (o </span><i class="fs12lh1-5">Discurso de la Iniciación</i><span class="fs12lh1-5">). Estas obras constituyen la base de la denominada </span><i class="fs12lh1-5"><b>doctrina hermética</b></i><span class="fs12lh1-5"> que subyace en todo el conocimiento esotérico de occidente. En la Edad media esta doctrina fraguó en la </span><span class="fs12lh1-5">alquimia</span><span class="fs12lh1-5"> y otras corrientes de pensamiento paganas que tuvieron que permanecer ocultas para no ser destruidas por la ortodoxia religiosa de la época. Así nació el <span>Tarot</span>, camuflado como un inofensivo juego de niños que no suponía ninguna amenaza para los doctos y los poderosos, a pesar de que encerraba toda la simbología alquímica y cabalística en imágenes.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Paralelamente a la época en que la Cábala hebrea estaba alumbrando sus mayores frutos con los escritos de Moisés de León y Abraham Abulafia, entre otros; ilustres pensadores como el mallorquín </span><span class="fs12lh1-5"><b>Ramón Llull</b></span><span class="fs12lh1-5"> (s.XIII), supo ver en los textos judíos, cristianos e islámicos esta Sabiduría perenne que también recogía la </span><i class="fs12lh1-5">Kabbalah</i><span class="fs12lh1-5">. A pesar de que Llull no logró hacer calar su visión cosmogónica denominada </span><i class="fs12lh1-5"><b>Ars Magna</b></i><span class="fs12lh1-5">, como un método aconfesional y sincrético que daba al ser humano las herramientas necesarias para reconocer la relación Dios-Cosmos-Hombre en sí mismo, de algún modo ya introdujo las bases de una Cábala hermético-alquímica y cristiana posterior.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/llull_figuras_del_arte.gif"  title="" alt="" width="386" height="397" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="imTALeft fs9lh1-5"><i>Ars Magna de Ramón Llull</i></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Este modelo cristalizó en Italia durante el Renacimiento (s.XV), cuando filósofos y humanistas como </span><b class="fs14lh1-5"><span class="fs12lh1-5">Marsilio Ficino</span></b><span class="fs12lh1-5">,</span><b class="fs14lh1-5"><span class="fs12lh1-5"> Yojanán Alemanno</span></b><span class="fs12lh1-5"> y especialmente </span><b class="fs12lh1-5">Giovanni Pico della Mirandola</b><span class="fs12lh1-5">, dieron curso a la traducción de múltiples tratados </span><b class="fs14lh1-5"><span class="fs12lh1-5">hebreos </span></b><span class="fs12lh1-5">y </span><b class="fs14lh1-5"><span class="fs12lh1-5">griegos</span></b><span class="fs12lh1-5"> al latín, no solo con la finalidad de demostrar que los </span><b class="fs12lh1-5">Principios Fundamentales</b><span class="fs12lh1-5"> de estas tradiciones convergían en el cristianismo, sino también como una forma de integrar y conciliar todo el conocimiento místico y esotérico preexistente. En el </span><i class="fs14lh1-5"><span class="fs12lh1-5"><b>Discurso sobre la dignidad del hombre</b></span> </i><span class="fs12lh1-5">(1486) Pico della Mirandola formuló 900</span><i class="fs12lh1-5"> </i><span class="fs12lh1-5">tesis basadas en escritos platónicos, neoplatónicos, gnósticos, aristotélicos, teológicos y cabalísticos, dando así lugar al nacimiento de la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Cábala cristiana</b></span><span class="fs12lh1-5"> y la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Cábala hermética</b></span><span class="fs12lh1-5">. Su obra fue finalmente declarada herética por el papa Inocencio VIII, pero su gesta alcanzó tal popularidad entre los intelectuales cristianos de la época, que alentó a otros a seguir dando pasos en esa dirección. Entre ellos se puede citar la visión panteísta de </span><span class="fs12lh1-5"><b>Giordano Bruno</b></span><span class="fs12lh1-5"> (s.XVI), también denostado por la Iglesia, o el jesuita </span><span class="fs12lh1-5"><b>Athanasius Kircher</b></span><span class="fs12lh1-5"> (s.XVII), quien escribió extensamente sobre Cábala cristiana, aunque aportando más elementos herméticos como el orfismo y la mitología egipcia.</span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Kircher.jpg"  title="" alt="" width="500" height="740" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><i class="fs14lh1-5"><div class="imTACenter"><i class="fs14lh1-5"><span class="fs9lh1-5">Árbol de la Vida de Kircher (1652)</span></i></div></i><div><div class="imTARight"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Mientras que la Cábala cristiana empezó a decaer con la llegada de la Ilustración (s.XVIII), la Cábala hermética se fue consolidando como una nueva tradición dentro del esoterismo oculto de Occidente. El Rosacrucismo y las ramas esotéricas de la Francomasonería adoptaron esta nueva modalidad de Cábala y la enseñaron junto a otras filosofías teosóficas bajo la estructura de una progresiva iniciación. Este formato fue adoptado por organizaciones posteriores como la Golden Dawn (Aurora Dorada) e incluso por muchas de las escuelas de misterios actuales; sin embargo, cabe decir que el ocultamiento de estas primeras sociedades secretas no obedecía a ninguna clase de segregación elitista, sino a la voluntad de querer preservar este conocimiento de las llamas de una temible Inquisición que arrasaba con cualquier forma de culto pagano. </span></div><div class="imTARight"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Durante el Romanticismo del siglo XIX los escritos cabalísticos herméticos y mágicos fueron el tema central de una literatura esotérica que empezaba a abarcar círculos cada vez más amplios. A esta época pertenecen notables ocultistas como Gérard Anaclet Vincent Encausse, más conocido como </span><b><span class="fs12lh1-5">“Papus”, Oswald Wirth </span></b><span class="fs12lh1-5">o</span><b><span class="fs12lh1-5"> Éliphas Lévi</span></b><span class="fs12lh1-5">, cuyas innovaciones tuvieron un gran impacto en el esoterismo occidental y que a su vez inspiraron a las nuevas generaciones del siglo XX, entre quienes destacan autores tan célebres como </span><b><span class="fs12lh1-5">Aleister Crowley, Arthur Edward Wite, Paul Foster Case, CC Zain, Dion Fortune, Israel Regardie </span></b><span class="fs12lh1-5">o</span><b><span class="fs12lh1-5"> Gareth Knight</span></b><span class="fs12lh1-5">, haciendo así definitivamente accesible el estudio de la Cábala hermética en cualquier parte del mundo.</span></div><div class="imTARight"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTARight"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Tree_of_Life_2009_large.png"  title="" alt="" width="478" height="676" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTARight"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTARight"><span class="fs14lh1-5"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">La </span><span class="fs12lh1-5">Cábala hermética es, por consiguiente, una Cábala no judía,</span><span class="fs12lh1-5"> pero no porque se desmarque de sus preceptos fundamentales, sino justamente porque los recibe e integra con otros que no pertenecen al misticismo judío. </span><b class="fs12lh1-5">La Cábala hermética es esencialmente sincrética</b><span class="fs12lh1-5"> debido a que abarca una gran cantidad de influencias externas, principalmente de procedencia occidental, como la </span><span class="fs12lh1-5"><b>astrología</b></span><span class="fs12lh1-5">, la </span><span class="fs12lh1-5"><b>alquimia</b></span><span class="fs12lh1-5">, la </span><span class="fs12lh1-5"><b>numerología pitagórica</b></span><span class="fs12lh1-5">, las </span><b><span class="fs12lh1-5">tradiciones egipcia </span></b><span class="fs12lh1-5">y</span><b><span class="fs12lh1-5"> grecorromana </span></b><span class="fs12lh1-5">(de donde surge el término </span><i class="fs12lh1-5">hermético</i><span class="fs12lh1-5">), el </span><span class="fs12lh1-5"><b>neoplatonismo</b></span><span class="fs12lh1-5">, el </span><span class="fs12lh1-5"><b>gnosticismo</b></span><span class="fs12lh1-5"> y la simbología del </span><span class="fs12lh1-5"><b>Tarot</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">La Cábala hermética es sin duda otra forma de entender la Cábala tradicional</span><i class="fs12lh1-5">, </i><span class="fs12lh1-5">aunque existen por supuesto multitud de elementos comunes, empezando por el </span><span class="fs12lh1-5"><b>Árbol de la Vida</b></span><span class="fs12lh1-5">, como el diagrama energético que mejor explica la composición multidimensional de la existencia, tanto a nivel cosmogónico, como en los planos internos del Ser.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTARight"></div></div></div><a href="https://youtu.be/4PSQ3DLLk7Y">https://youtu.be/4PSQ3DLLk7Y</a>]]></description>
			<pubDate>Sun, 01 Feb 2026 12:23:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Llama Gemela y Alma Gemela. Una interpretación Cabalística]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=C%C3%A1bala_Pr%C3%A1ctica"><![CDATA[Cábala Práctica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000020"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/amarte-para-enriquecerte.jpg"  title="" alt="" width="581" height="317" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Sabemos que el ser humano es, en lo más puramente esencial, una <b>chispa divina</b> del <b>Gran Fuego Cósmico</b> o Dios, en cuyo seno habitan tres grandes fuerzas primordiales, también descritas en la mayoría de religiones como la tríada sagrada del Padre-Hijo-Espíritu Santo, Brahma-Shiva-Visnú o Atma-Budhi-Manas, que constituyen una sola Unidad. Así vemos por ejemplo en el libro del Génesis que <b>Adán</b>, <b>el Primer Hombre</b>, fue hecho a imagen y semejanza del Padre Creador de todas las cosas, del mismo modo que <b>Eva</b>, <b>la Primera Mujer</b>, fue hecha a partir de una costilla de Adán. &nbsp;</span></div><div class="imTAJustify"><div style="text-align: start;"><pre><div class="imTACenter"><br></div></pre></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Esta analogía queda perfectamente reflejada en el <b>Árbol de la Vida de la Cábala</b>, donde la primera esfera, <b><i>Kether</i></b>, situada en el centro del Árbol, engendra una segunda esfera, <b><i>Jokmah</i></b>, en representación del <b>Principio Masculino</b>, de la que emana una tercera esfera, <b><i>Binah</i></b>, el <b>Principio Femenino</b>, conformando las tres esferas una sola Unidad, en lo que se conoce por la <b>Tríada del espíritu</b> o <b>mónada espiritual</b>, cuyas fuerzas polares quedan perfectamente equilibradas. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/triada-espiritu.jpg"  title="" alt="" width="572" height="240" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5"><v:shapetype coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"> &nbsp;<v:stroke joinclass=""></v:stroke> &nbsp;<v:formulas> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 1 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum 0 0 @1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @2 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 0 1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @6 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</v:formulas> &nbsp;<v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect"></v:path> &nbsp;<o:lock v:ext="edit" aspectratio="t"></o:lock> </v:shapetype><v:shape o:spid="_x0000_i1031" type="#_x0000_t75"> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image001.jpg" o:title=""></v:imagedata> </v:shape></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTAJustify fs12lh1-5">Tenemos por otro lado la </span><b class="imTAJustify fs12lh1-5">7ª Ley Hermética</b><span class="imTAJustify fs12lh1-5"> que nos habla del </span><b class="imTAJustify fs12lh1-5">Género</b><span class="imTAJustify fs12lh1-5">, y nos dice que “e</span><i class="imTAJustify fs12lh1-5">l <b>Género </b>está en todo; todo contiene los principios masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos de la realidad”.</i></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Es decir, que no solo encontramos el género masculino y femenino en la Tierra, el plano físico, sino que el Género también está presente en los demás planos dimensionales. Fijémonos que todos los antiguos panteones atribuyen a cada dios su contraparte femenina, como es por ejemplo el caso de <b>Osiris e Isis</b> en la civilización egipcia; <b>Zeus y Hera</b> en el Olimpo griego o <b>Shiva y Kali</b> en la tradición hindú. Lo mismo ocurre en todas las obras mitológicas, donde personajes como <b>Orfeo</b> o <b>Ulises </b>precisan de sus respectivas esposas <b>Eurídice </b>y <b>Penélope</b>, para que sus epopeyas tengan sentido. Y en el ámbito de la literatura romántica, todos tenemos en mente a <b>Romeo y Julieta</b> como el mayor exponente arquetípico de lo que representa un idílico romance. Es decir que el género está presente en los tres grandes reinos, como es el <b>mundo del Espíritu</b>, el <b>mundo del Alma</b> y el <b>mundo de la Personalidad</b>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/romeo-y-julieta_dicksee.jpg"  title="" alt="" width="573" height="430" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Así es que nuestra <b>mónada espiritual</b> es <b>andrógina</b> por definición, ya que alberga esta doble naturaleza masculina y femenina en perfecto equilibrio y comunión. Sin embargo, en el preciso instante en que decidimos abandonar nuestra órbita celeste para descender a los mundos manifestados y experimentar la dualidad (la famosa salida del Paraíso), esta Sagrada Unión Cósmica quedó fragmentada en dos Rayos flamígeros o <b>Llamas Gemelas</b> que fueron a parar a lugares muy distantes entre sí, obligándolas a tener que <b>recorrer el Camino de Retorno al Hogar por separado. </b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">En este largo proceso de expansión de la conciencia a través de la experiencia, cada <b>Llama Gemela</b> viene al mundo una y otra vez bajo un mismo género, debido a que su contraparte espiritual ya lo está haciendo en algún otro lugar con el género opuesto. Esto no significa que el alma solo pueda encarnar en un solo género, ya que en ocasiones es preciso adoptar el género opuesto para poder sanar determinados aspectos kármicos que quedaron pendientes, pero salvo este tipo de casos, lo habitual es especializarse en un solo género: masculino o femenino.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Art.-17-lo-mas-hermoso-de-las-almas-gemelas.jpg"  title="" alt="" width="576" height="432" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><v:shape o:spid="_x0000_i1029" type="#_x0000_t75" class="fs12lh1-5"> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image003.jpg" o:title=""></v:imagedata> </v:shape></div><div class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify">O sea, que todos tenemos una <b>Llama Gemela del género opuesto</b> habitando en algún otro lugar o plano de la realidad, que es parte integrante de nuestro propio Ser, pero que al recorrer <b>Caminos Evolutivos distintos</b>, apenas nunca se produce un encuentro físico en el mundo terreno.</div></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><b>Cada Llama Gemela pertenece además a una familia álmica diferente</b>, en cuyos Planes de Causación se prioriza el “trabajo” de cada miembro en relación al grupo, postergando de este modo un posible reencuentro con la Llama Gemela de manera casi indefinida. Por otro lado esto significa que las personas más importantes de nuestra vida: padres, hijos, hermanos, otros familiares allegados, amigos íntimos y también la pareja; son seres muy queridos por nosotros porque pertenecen a nuestra <b>gran familia álmica</b> (mucho mayor en número que cualquier familia terrena), y es con ellos con quienes intercambiamos multitud de roles en sucesivas vidas, compartiendo todo tipo de vivencias y experiencias, aunque no todas armoniosas, porque en este proceso evolutivo también hay aprendizajes dolorosos, pero que en cualquier caso van generando lazos de amor cada vez más fuertes.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/family-1237701.jpg"  title="" alt="" width="586" height="469" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><v:shape o:spid="_x0000_i1028" type="#_x0000_t75" class="fs12lh1-5"> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image004.jpg" o:title=""></v:imagedata> </v:shape></div> <div class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify">Así decimos de una persona que es nuestra <b>Alma Gemela</b>, porque sentimos y reconocemos en ella ese vínculo de amor tan especial, fruto de innumerables existencias compartidas, que sobrepasa con creces lo que habitualmente se conoce por “<b>Espíritus afines</b>”. El Alma Gemela tanto se nos puede aparecer en la vida en forma de pareja, de hijo, de hermano e incluso de amigo, porque se trata de vínculos afectivos muy antiguos que nos brindan mucha felicidad y conocimiento en cada existencia. También a nivel de pareja el Alma Gemela puede proporcionar experiencias altamente profundas e intensas, pues aunque no consiga alcanzar el mismo grado de unión cósmica que produce la Llama Gemela, este tipo de relación confiere mucha estabilidad emocional, lo cual permite que la persona pueda ir explorando otras áreas de la vida y seguir avanzando en su particular Camino Evolutivo. Así es que los encuentros con un <b>Alma Gemela</b> no solo son habituales, sino que inciden de un modo muy positivo en la vida de cada persona, y <b>son muy beneficiosas para el alma en su desarrollo espiritual</b>.</div></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/children.jpg"  title="" alt="" width="573" height="381" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><v:shape o:spid="_x0000_i1027" type="#_x0000_t75" class="fs12lh1-5"> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image005.jpg" o:title=""></v:imagedata> </v:shape></div><div class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify">El encuentro con la <b>Llama Gemela</b> es en cambio muy poco frecuente, porque <b>no pertenece al mismo grupo álmico</b>, aunque en ocasiones se nos permite vivir esta experiencia con el fin de experimentar emociones y sentimientos completamente inusuales, porque no existe ningún otro ser en todo el universo que sea capaz de generar esas mismas sensaciones. A diferencia de lo que ocurre con las Almas Gemelas, el reencuentro con la Llama Gemela únicamente puede aparecer en nuestra vida en forma de <b>pareja sentimental</b>, porque solo una relación de igual a igual permite <b>descubrir aspectos de la polaridad de género a nivel físico, emocional, mental y espiritual</b> que no se dan en los demás vínculos afectivos. El reencuentro con la Llama Gemela provoca <b>el más alto nivel de conexión interdimensional </b>que pueda darse entre dos personas, lo cual permite vivir experiencias tan fascinantes y desconocidas para el alma como es esa indescriptible sensación de <b>eternidad</b> y <b>plenitud </b>a todos los niveles, que trasciende todo el imaginario colectivo asociado al romanticismo y la pasión. <b>El reencuentro con la Llama Gemela es una experiencia espiritual sumamente excepcional</b>, porque nos traslada a las más altas esferas de la existencia, donde uno rememora esa antigua <b>Unión Divina</b> en la que las dos Llamas permanecieron unidas durante eones como <b>Un solo Espíritu puro</b>.</div></div></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/sea-3098951_1920.jpg"  title="" alt="" width="579" height="386" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><v:shape o:spid="_x0000_i1026" type="#_x0000_t75" class="fs12lh1-5"> &nbsp;</v:shape></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Se trata por tanto de <b>una relación que toca los extremos</b>, en el sentido de que la persona tanto puede alcanzar los mayores estados de <b>felicidad y éxtasis divino</b>, como sumergirse en la más <b>profunda tristeza, melancolía </b>y<b> desesperación</b>. Es decir, que cuando todavía no existe una suficiente madurez espiritual, estos encuentros suelen ser muy perturbadores para el alma, debido a que al quedar <b>completamente deslumbrada y absorta en la contemplación de su consorte espiritual</b>, esta pierde de vista su dimensión terrena, pudiendo llegar incluso a eludir su Propósito de Vida. Son relaciones que no suelen prosperar en el plano físico, porque <b>hasta que cada individuo no logre primero equilibrar y armonizar estas mismas fuerzas polares internamente dentro de sí</b>, la energía que mueve el reencuentro con la Llama Gemela es tan apabullante, que sus efectos son bien difíciles de gestionar a nivel terrenal.</span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">No obstante, tal y como nos muestra la esfera oculta <b><i>Daat</i></b>, del Árbol de la Vida, esta Unión Divina acabará produciéndose tarde o temprano en el transcurso de nuestro Camino de Retorno al Hogar, mucho antes incluso de llegar a reunirnos con la <b>Llama Triple </b>de<b> Amor</b>, <b>Voluntad y Sabiduría</b> que alberga nuestro Ser en la más alta esfera de la Vida, porque <b>cada Llama Gemela está predestinada a encontrarse</b> y unirse nuevamente para irradiar la <b>Luz Divina del Espíritu</b> que emana de esta <b>Gran Unión Cósmica</b>. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-7" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/amor-3.jpg"  title="" alt="" width="578" height="385" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">A modo de conclusión podría decirse, que <b>tan necesarios son los encuentros con las Almas Gemelas</b>, como lo es sin duda <b>la unión definitiva a nuestra Llama Gemela</b>, puesto que ambos vínculos nos remiten a dos mundos internos del Ser, el <b>mundo del Alma</b> y el <b>mundo del Espíritu</b>, dos niveles de aproximación al <b>Ser Único</b>, que al estar muy distantes entre sí, no conviene anticipar acontecimientos futuros hasta que no hayamos alcanzado el suficiente grado de desvelo espiritual. </span></div><div class="imTAJustify"><br></div></div></div><a href="https://youtu.be/5xr_Gtg8t5A">https://youtu.be/5xr_Gtg8t5A</a>]]></description>
			<pubDate>Thu, 27 Feb 2025 11:49:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Ley de Atracción y Creación Consciente. Cómo Decretar Abundancia de manera efectiva]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000022"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Miniatura.jpg"  title="" alt="" width="582" height="327" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">La “<b>Ley de Atracción</b>” y la “<b>Creación Consciente</b>” es un tema muy recurrente en el ámbito de la metafísica y de la espiritualidad, el cual guarda relación con las tres primeras Grandes Leyes Herméticas: <b>Mentalismo, Correspondencia </b>y<b> Vibración</b>, a las que también voy referirme en este artículo, porque tan importante es su comprensión, como el hecho de tenerlas bien presentes a la hora de poner en práctica la Creación Consciente.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">De un lado sabemos que todo ser humano posee un <b>Yo Superior</b> o <b>Individualidad espiritual </b>que en la <b>Sagrada Tríada Espiritual</b> también recibe el nombre de “<b>Hijo</b>”, porque <b>está hecho a imagen y semejanza del Padre</b>. De esto nos habla la <b>2ª Ley Hermética de Correspondencia</b>: <i>“Lo que está abajo es como lo que está arriba y lo que está arriba es como está abajo, para consumar el milagro de la Unidad”</i>,<i> </i>donde cada parte integrante de un Todo posee los mismos atributos que la Totalidad. Esto significa que si Dios Padre tiene el Poder de Crear el vasto Universo apenas conocido por el hombre; el “Hijo”, nuestro espíritu, también tiene ese mismo Poder Creador, solo que a una escala menor. Así entendemos que <b>cada ser humano Crea un pequeño universo a su alrededor, siendo ese el mundo que pone ante sus ojos y que percibe como su propia realidad. </b></span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5"><b><v:shapetype coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"><v:formulas><br></v:formulas></v:shapetype></b></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/my4NReNA6K0.jpg"  title="" alt="" width="577" height="387" /><span class="fs12lh1-5"><b><v:shapetype coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"><v:formulas><br></v:formulas></v:shapetype></b></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5"><b><v:shapetype coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"> &nbsp;<v:stroke joinclass=""></v:stroke> &nbsp;<v:formulas> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 1 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum 0 0 @1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @2 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 0 1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @6 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @8 21600 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @10 21600 0"></v:f> &nbsp;</v:formulas> &nbsp;<v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect"></v:path> &nbsp;<o:lock v:ext="edit" aspectratio="t"></o:lock> </v:shapetype><v:shape o:spid="_x0000_i1029" type="#_x0000_t75"> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image001.jpg" o:title=""></v:imagedata> </v:shape></b><b></b></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Pero ¿cómo construimos este universo personal?</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Pues bien, aquí podemos acudir a la <b>1ª Ley Hermética: Mentalismo</b>, que nos dice <i>“Todo es Mente; el Universo es Mental”</i>. O sea, que el instrumento con el que Creamos nuestra Realidad es nuestra propia Mente, la cual se compone esencialmente de ideas, pensamientos y creencias. Aquí es cuando interviene la <b>3ª Ley Hermética: Vibración</b>, que es la que solemos relacionar más directamente con la denominada <b>Ley de Atracción</b>. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify">Esta <b>Magna Ley Universal</b> parte de la premisa de que <b>todo es energía vibrando a una determinada frecuencia y que cada vibración resuena con aquello que es afín a su misma longitud y amplitud de onda</b>, siendo esto aplicable a los deseos, emociones, pensamientos y sentimientos. Es decir que <b>cada pensamiento posee una determinada frecuencia energética que atrae por resonancia sucesos, eventos e incluso personas que son afines a esa misma frecuencia energética</b>. De esto se desprende que quien emita sentimientos amorosos estará atrayendo situaciones amorosas, quien emita pensamientos positivos estará atrayendo vivencias positivas, per a su vez también, quien emita emociones negativas, estará atrayendo situaciones o sucesos cuya percepción será vivida a modo de infortunio o de dificultad. En teoría esto es así de simple, aunque solo en teoría, porque en este proceso de <b>Emisión-Atracción</b> intervienen otros factores, algunos de ellos casi incontrolables, porque al no vivir en una urna de cristal, sino que lo hacemos en entornos sociales muy diversos y cambiantes en los que tenemos que relacionarnos e interactuar con todo tipo de personas, así como hacer frente a múltiples situaciones que nos genera estrés, conflicto o preocupación, en la práctica no es una Ley que resulte tan sencilla de aplicar.</div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/5-controversiales-libros-antiguos-que-podrian-reescribir-la-historia.jpg"  title="" alt="" width="580" height="326" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify">Libros como <i>"El Secreto",</i> en los que se expone de manera muy elocuente una determinada fórmula para atraer prosperidad, amor, salud y todo tipo de anhelos y deseos, lo cierto es que mientras persista una incesante agitación mental y emocional que nos lleve de un lado para otro sin control, a efectos prácticos raramente llegará a proporcionarnos los resultados esperados, puesto que no habremos sido capaces de mantener nuestra proyección mental de manera sostenida y los mensajes enviados se habrán ido anulando entre sí. Tal y como apunta el Dr. Wayne Dyer, <b><i>no atraemos tanto lo que deseamos, sino lo que realmente somos</i></b>; es decir nuestras ideas, pensamientos y emociones cotidianas. Así es que debería producirse primero una transformación interior en la que aprendiéramos a estar presentes en cada instante y a tomar conciencia del continuo flujo de pensamientos y emociones que recorren nuestro Ser, antes no logremos poner la <b>Ley de Atracción</b> a nuestro servicio.</div></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Pero en cualquier caso la <b>Ley de Atracción</b> funciona, y para lograr atraer de manera Consciente aquello que deseamos forme parte de nuestra Vida, no solo deberemos ser capaces de enfocar nuestra mente en lo que pretendamos obtener y persistir en ello el tiempo necesario, sino que en este proceso de construcción mental no podemos olvidar que también intervienen factores tan cruciales como son la <b>Creencia </b>y la <b>Convicción</b>. &nbsp;O sea, que además de demandar algo con firmeza y determinación, es fundamental que también lo Creamos verdaderamente posible.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Kuthumi.jpg"  title="" alt="" width="186" height="238" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">El <b>Maestro Kuthumi</b> nos dice: </span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><i class="fs12lh1-5">Ustedes crean su propia realidad a partir de lo que eligen creer sobre sí mismos y sobre el mundo que los rodea. Si no eligen sus propias convicciones deliberada y conscientemente, estarán programados inconscientemente. Absorberán irracionalmente lo que les de su cultura, su escuela y su entorno. Cómo se definan a sí mismos y al mundo que los rodea, dará forma a su convicción, que a su vez formará su realidad. Una vez que comprendan plenamente que sus creencias forman la realidad, entonces y solo entonces dejarán de ser cautivos de los sucesos que experimentan.</i></div> &nbsp;<div class="imTARight"><span class="fs12lh1-5">“Auto-Maestría con el Mahatma Kuthumi”<i></i></span></div> &nbsp;<div><br><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Quien tenga muy arraigada la idea, por ejemplo, de que la vida es muy dura, de que todo requiere mucho esfuerzo, mucho sacrifico y que nunca nadie te regala nada; eso actúa como una especie de implante mental de origen familiar, social o cultural, que hace que la persona no solo tienda a ver la vida como “cuesta arriba”, sino que atraerá situaciones que refuercen esa idea. Porque tengamos en cuenta que la <b>Ley de Atracción</b> actúa por igual independientemente de si la persona conoce o desconoce su funcionamiento. Podría decirse, en este sentido, que existe una <u>Creación Inconsciente</u> en la que a menudo nos sentimos víctimas de las circunstancias porque somos incapaces de relacionar cada efecto con su causa; y una <u>Creación Consciente</u> que es la que solemos asociar a nuestro esfuerzo y dedicación, porque se da cuando ponemos toda nuestra voluntad, interés y determinación en lograr nuestro objetivo, aunque en realidad esta empezó a gestare con nuestras ideas, pensamientos e intenciones.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">De poco sirve por tanto decir “<i>me gustaría cambiar de trabajo</i>”, “<i>quisiera ser rico</i>”, o “<i>espero que algún día se cumplan mis sueños</i>…” porque sin claridad, sin concreción y sin convicción, es como programar un software a medidas que lógicamente no va a funcionar. La intensidad y la claridad en la definición de un programa de pensamiento es sumamente importante para que éste pueda llegar a manifestarse. Con el “<i>tal vez</i>” o el “<i>quizás</i>”, no es suficiente para llegar a Crear nada de manera Consciente.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/stock-photo-cornucopia_2a5eb480765f6fd3.jpg"  title="" alt="" width="579" height="326" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify">Otra premisa importante a tener en cuenta a la hora de proyectar un pensamiento que tenga por finalidad atraer un determinado evento o suceso, es emplear siempre el tiempo <b>Presente</b>. Esto se debe a que la <b>Creación Consciente</b> propaga su energía a nivel multidimensional, donde no existen los tiempos pasado y futuro, sino que <b>todo es un eterno Ahora</b>. Así, por ejemplo, si deseamos atraer <b>Abundancia</b> a nuestra vida, no valen los condicionales ni los tiempos futuros, porque estas formulaciones no tienen sentido a nivel interdimensional. Podemos recitar en cambio internamente o en voz alta (a modo de mantra) la formula “<b>Yo Soy Abundancia infinita</b>”, porque al hacerlo desde nuestro <b>Yo Superior</b> y en el tiempo <b>Presente</b>, esta afirmación sí tiene sentido en todos los planos de existencia.</div></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">También podemos recitar el siguiente Decreto: </span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><b class="fs12lh1-5">“Confío en que la Vida me proporciona toda la Abundancia que necesito en el día de Hoy” </b></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5"> &nbsp;</span><span class="imTAJustify fs12lh1-5">(7 veces al día durante 21 días)</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify">Hay otras muchas fórmulas para decretar, siendo todas ellas perfectamente válidas y efectivas, siempre y cuando se pronuncien con <b>Claridad</b>, con <b>Convicción</b> y empleando el tiempo <b>Presente</b>, puesto que el <b>Ahora es el único momento que realmente existe</b>.</div></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Llegados a este punto conviene igualmente aclarar que cuando una petición o deseo formulado con conciencia 3D (ego) entra en conflicto con la <b>Misión</b> o <b>Propósito de Vida</b> del <b>Yo Superior</b>, con conciencia 5D (alma); a menos que se haya elegido como lección de crecimiento, lo más probable es que esa petición no llegue a manifestarse. Por ejemplo, si una persona desea ser rica, pero esas riquezas serán mal usadas o van a detener su proceso de crecimiento, el Yo Superior puede rechazar ese deseo para que su Yo Inferior o personalidad terrena no pierda las motivaciones de seguir buscando la expansión.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">No deberíamos por tanto desanimarnos o descartar directamente la efectividad de la <b>Creación Consciente</b> por el mero de hecho de haberlo intentado un par de veces sin demasiado éxito, porque esto también forma parte del aprendizaje. <b>Todos hemos venido a este plano Dual de la Realidad para Aprender a Crear de manera responsable y efectiva</b>, y tal y como ocurre en todo proceso de aprendizaje, los errores también forman parte de la experiencia.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia5_ybxeh8r0.jpg"  title="" alt="" width="574" height="431" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Hay más factores que intervienen en la <b>Creación Consciente</b> de nuestra Realidad, como son los “<b>pactos de alma</b>” y los “<b>votos kármicos</b>”. Todos los pactos contraídos con otras almas sirven al mismo fin: <b>Aprender a través de la experiencia</b>; por lo que cuando hablamos de lazos kármicos o de karma pendiente, más que una deuda entre unos y otros, es una deuda que se tiene hacia el propio Ser, puesto que éste solo pretende Ascender hacia su <b>Yo Divino</b>. Y respecto a los denominados “votos kármicos”, estos nos son más que promesas, acuerdos o contratos realizados en otras vidas, cuyos efectos perduran en el tiempo, porque al no haber en los planos del alma limitaciones de tiempo ni de espacio, lo que solemos llamar vidas pasadas, son en realidad <b>vidas simultáneas</b>. Así, votos como el de Castidad, Obediencia, Fidelidad, Pobreza o Silencio, que fueron en algún otro momento pronunciados y asumidos por nosotros debido a que sentimos la necesidad de vivir esas experiencias, conviene anularlos ahora de un modo tácito y explícito, para que las influencias que aún pudieran ejercer en nuestra actual experiencia terrena, desaparezcan por completo y recobremos la plena <b>Libertad</b>. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Reproduzco a continuación un Decreto del <b>Arcángel Miguel</b> canalizado también y transcrito en el libro “<b>Auto-Maestría con el Mahatma Kuthumi</b>”, que sirve justamente a este fin. Recomiendo repetir este Decreto 7 veces al día durante 21 días seguidos, haciéndolo siempre con el mayor grado de Convicción y Determinación posible, para que su efecto sea lo más sanador, liberador y revitalizante posible.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><b class="fs12lh1-5">¡YO SOY LIBRE!</b></div><i class="imTAJustify fs12lh1-5"><div class="imTAJustify"><i>Yo, el ser conocido como (di tu nombre completo) en esta encarnación particular, por este medio revoco y renuncio a todos y cada uno de los compromisos de fidelidad, votos, acuerdos y contratos de asociación que ya no sirven a mi bien más elevado, en esta vida, vidas pasadas, vidas simultáneas, en todas las dimensiones, períodos de tiempo y lugares. Yo ahora ordeno a todas estas entidades que cesen y que abandonen mi campo de energía ahora, para siempre y en forma retroactiva, llevando sus artefactos, dispositivos y energías sembradas. Para asegurar esto, Yo ahora apelo al Sagrado Espíritu Shekinah para que sea testigo de la disolución de todos los contratos, dispositivos y energías sembradas que no honran a Dios. Esto incluye todas las alianzas y seres que no honran a Dios como Supremo. Además, Yo pido que el Espíritu Santo testimonie esta liberación completa de todo lo que infringe la voluntad de Dios. Yo declaro esto en adelante y retroactivamente. Que así sea. Así es. Hecho está.</i></div></i><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Puedes completar este Decreto con la formulación de la <b>Vibración en Cristo</b>, que es la más alta frecuencia a la que puede aspirar el ser humano durante su experiencia terrena.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs14lh1-5"> </span><b class="imTAJustify fs12lh1-5">¡YO SOY LA VIBRACIÓN EN CRISTO!</b></div><div class="imTAJustify"><span class="fs14lh1-5"> </span><i class="imTAJustify fs12lh1-5">Yo ahora vuelvo a garantizar mi alianza con Dios a través del dominio del Cristo y a dedicar mi ser entero, mi ser físico, mental, emocional y espiritual a la vibración de Cristo, desde este momento en adelante y en retroactivo. Más aún, dedico mi vida, mi trabajo, todo lo que pienso, digo y hago y todas las cosas en mi ambiente que aún me sirven, a la vibración de Cristo. Además, dedico mi ser a mi propia maestría y al camino de la ascensión, tanto del planeta como mío. Habiendo declarado todo esto, Yo ahora autorizo al Cristo y a mi propio Yo Superior para que hagan modificaciones en mi vida para acomodar esta nueva dedicación y pido al Espíritu Santo que testimonie esto también y que sea escrito en el Libro de la Vida. Que así sea. Así es. Hecho está.</i></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Solamente cuando nos liberemos de antiguas cargas energéticas y dispositivos mentales limitantes, estaremos en disposición de ejercer nuestro <b>Poder Creador</b> de un modo más efectivo y con efectos más inmediatos. Recomiendo, por consiguiente, recitar primero los Decretos de <b>Liberación kármica</b> y de <b>Vibración en Cristo</b> antes de ponerse a <b>Decretar Abundancia</b>, porque de este modo <b>nos situaremos en un entorno vibracional mucho más elevado, abierto y receptivo</b>, que nos permitirá atraer a nuestra Vida todo cuanto precisemos para llevar a cabo nuestro <b>Propósito de Vida</b> y sentirnos plenamente realizados.</span></div><div class="imTAJustify"><br></div></div></div><a href="https://youtu.be/-GQztfKzssU">https://youtu.be/-GQztfKzssU</a>]]></description>
			<pubDate>Tue, 27 Feb 2024 17:19:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El Triple Camino de Asccensión]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000001F"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/pyramide-petita.jpg"  title="" alt="" width="579" height="386" /><br></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">“<strong>Ascensión</strong>” es una palabra que en el ámbito de lo espiritual describe el largo <strong><i>proceso conciencial evolutivo</i></strong> en el que, seamos conscientes o no, todos estamos inmersos. Es el tan mentado <strong>camino de regreso al Hogar</strong>, a la Fuente de la Vida o a Dios, al que aluden la mayoría de religiones y tradiciones espirituales, donde el propio término “ascensión” ya nos indica que la dirección es hacia arriba. Y si en esta dualidad “arriba-abajo” o “cielo-tierra” el camino de retorno es ascendente, esto significa que tuvo que haberse producido previamente una caída o descenso del mundo espiritual al terrenal (la “salida del Paraíso”), ya que de no ser así, no habría ninguna necesidad de tener que regresar al lugar del que provenimos. Pero tal y como se relata en la parábola del Hijo pródigo, nuestra partida no fue forzada sino por libre elección, con el único fin de recobrar la plena consciencia del Ser divino, eterno e inmortal que realmente somos.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Así es que en algún instante de la eternidad todos y cada uno de nosotros se “dejó caer” hasta lo más hondo y denso de la materia, donde a cambio de sufrir los envites que trae consigo la ignorancia, podemos explorar la vida en su más absoluta diversidad. Sin embargo, una vez aquí, confundidos por el ilusorio mundo de las formas y embriagados por las efímeras satisfacciones sensoriales, olvidamos quiénes somos realmente y a qué hemos venido.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/importancia_silencio.jpg"  title="" alt="" width="530" height="398" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Por eso es que uno no siempre es consciente de que está transitando por un <strong>camino de auto-descubrimiento espiritual</strong>, sobre todo cuando mira, pero no ve; oye, pero no escucha y prefiere acomodarse en el rol de víctima antes que dar cuenta de sus actos. Esta ceguera existencial es la causa principal de la continua reiteración de errores que tanto dolor y pesar produce a quienes la padecen, pero cuya experiencia vivencial es no obstante necesaria para poder ir despertando a nuevas realidades más veraces y expansivas.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Así, cuando cansados de buscar afuera aquello que sentimos que nos falta, decidimos dirigir la mirada hacia el interior en busca de algo nuevo y diferente, algo que tenga más que ver con el ser que con el hacer o el tener, habrá dado al fin comienzo nuestro verdadero <strong>Camino de Ascensión</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5"> </span><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/329848_533866524_ascension_H223420_L.jpg"  title="" alt="" width="530" height="342" /></div><div class="imTAJustify"> </div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><!--[if gte vml 1]><v:shapetype &nbsp;id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" &nbsp;path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"> &nbsp;<v:stroke joinclass=""></v:stroke> &nbsp;<v:formulas> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 1 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum 0 0 @1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @2 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 0 1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @6 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @8 21600 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @10 21600 0"></v:f> &nbsp;</v:formulas> &nbsp;<v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect"></v:path> &nbsp;<o:lock v:ext="edit" aspectratio="t"></o:lock> </v:shapetype><v:shape id="Imagen_x0020_3" o:spid="_x0000_i1027" type="#_x0000_t75" &nbsp;alt="329848 533866524 ascension h223420 l el triple camino de ascensión ID157203 - hermandadblanca.org" &nbsp;style='width:338.25pt;height:219pt;visibility:visible;mso-wrap-style:square'> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image001.jpg" &nbsp;&nbsp;o:title="329848 533866524 ascension h223420 l el triple camino de ascensión ID157203 - hermandadblanca"></v:imagedata> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><!--[endif]--></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Hay infinitas maneras de recorrer este camino, debido básicamente a que cada cual vive este proceso a través de su propia experiencia personal. Y es que por más que podamos intentar seguir los pasos de un maestro espiritual o de cualquier filosofía o religión con la intención de ser guiados por esta larga travesía, nadie podrá vivir la misma experiencia de otra persona, sencillamente porque <strong>cada ser humano percibe, siente y piensa de manera distinta</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Sin embargo, es al observar el <strong><span class="cf1">Árbol de la Vida de la Cábala</span></strong> como fuente eterna de inspiración, cuando de repente uno entiende que es posible agrupar esta infinidad de senderos en tres grandes grupos, a los que denomino el “<strong>Camino del Corazón</strong>”, el “<strong>Camino del Intelecto</strong>” y el “<strong>Camino del Medio</strong>”. Estos tres grandes caminos de Ascensión no solo simpatizan con los tres pilares del Árbol de la Vida: el <strong>Pilar de la Misericordia</strong>, el <strong>Pilar de la Severidad</strong> y el <strong>Pilar del Equilibrio</strong>, sino que también encuentran su concordancia con los dos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo, más el haz de fibras nerviosas o cuerpo calloso que hace de vía de comunicación entre ambos.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5"> </span><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/arbol_de_la_vida---copia.png"  title="" alt="" width="309" height="515" /></div><div class="imTAJustify"> </div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><!--[if gte vml 1]><v:shape &nbsp;id="Imagen_x0020_2" o:spid="_x0000_i1026" type="#_x0000_t75" alt="arbol de la vida el triple camino de ascensión ID157203 - hermandadblanca.org" &nbsp;style='width:201.75pt;height:336pt;visibility:visible;mso-wrap-style:square'> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image003.jpg" &nbsp;&nbsp;o:title="arbol de la vida el triple camino de ascensión ID157203 - hermandadblanca"></v:imagedata> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><!--[endif]--></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Estas tres grandes fuerzas del Universo, <strong>positiva, negativa y neutra</strong>, son también descritas en la antigua tradición védica como <strong>Rajas, Tamas </strong>y <strong>Sattva</strong>, cuya energía vital fluye a través de los canales <strong>Ida, Pingala </strong>y<strong> Sushuma</strong>. Sin embargo, estas fuerzas trinitarias son mucho más conocidas en su apariencia dual: <strong>yin/yang, masculino/femenino, activo/pasivo, expansivo/contractivo</strong>, etc., cuya necesaria complementariedad se hace evidente en funciones orgánicas tan cotidianas como puedan ser la respiración, compuesta por los movimientos de inhalación y exhalación; la sístole y la diástole que hacen latir el corazón; la oxidación celular y otros muchos fenómenos naturales en los que siempre habrá dos fuerzas opuestas destinadas a generar un flujo de movimiento continuo, más un tercer elemento equilibrante que permitirá transformar esa energía en vida.</span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Esta esencia trinitaria también se aprecia en la mayoría de religiones bajo tríadas sagradas como <strong>Padre-Hijo-Espíritu Santo, Brahma-Shiva-Visnú, Atma-Budhi-Manas </strong>o<strong> Voluntad-Sabiduría-Amor</strong>; donde todas conforman siempre una sola <strong>Unidad</strong>. De este modo se entiende que los incontables caminos de Ascensión puedan acabar siendo integrados en tres grandes grupos, de entre los cuales el <strong>Camino del Corazón</strong> reúne todos los senderos relacionados con la<strong> energía emocional</strong>; el <strong>Camino del Intelecto</strong> comprende todos los senderos vinculados a la <strong>energía mental</strong>; y el <strong>Camino del Medio</strong> todos los senderos relacionados con una <strong>energía esencialmente intuitiva</strong>, capaz de integrar las dos energías anteriores. Y si los dos Caminos periféricos, Corazón e Intelecto, se nutren básicamente de los dos grandes cauces de conocimiento en eterna pugna como han sido tradicionalmente siempre ciencia y religión; el Camino del Medio es como una especie de síntesis unificadora que, en un intento por tratar de mantener el equilibrio perfecto, adopta indistintamente aspectos de ambos.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5"> </span><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/El-Triple-Camino-de-la-Ascension.jpg"  title="" alt="" width="577" height="325" /></div><div class="imTAJustify"> </div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><!--[if gte vml 1]><v:shape &nbsp;id="Imagen_x0020_1" o:spid="_x0000_i1025" type="#_x0000_t75" alt="pyramide petita el triple camino de ascensión ID157203 - hermandadblanca.org" &nbsp;style='width:338.25pt;height:225pt;visibility:visible;mso-wrap-style:square'> &nbsp;<v:imagedata src="file:///C:/Users/Ricard/AppData/Local/Temp/msohtmlclip1/01/clip_image005.jpg" &nbsp;&nbsp;o:title="pyramide petita el triple camino de ascensión ID157203 - hermandadblanca"></v:imagedata> </v:shape><![endif]--><!--[if !vml]--><!--[endif]--></div><div class="imTAJustify"><div data-line-height="1.5" class="lh1-5 imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">No hay por tanto una división real entre </span><span class="fs12lh1-5"><b>ciencia y espiritualidad </b></span><span class="fs12lh1-5">o</span> <span class="fs12lh1-5"><b>mente y emoción</b></span><span class=""><span class="fs12lh1-5">, como tradicionalmente siempre nos ha parecido entender, sino que su aparente dualidad está condicionada por nuestro propio diseño mental y sensorial; o sea, por el modo en el que pensamos y el que percibimos. Pero, así como </span><span class="fs12lh1-5"><b>la mente es un elemento que refuerza, explica y desarrolla todo lo que nuestras vivencias nos revelan a través de los sentidos, la experiencia es lo único capaz de transformar al Ser y dotarlo de sabiduría</b></span><span class="fs12lh1-5">. </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div data-line-height="1.5" class="lh1-5 imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Ambas polaridades demandan las habilidades y recursos del otro</span><span class=""><span class="fs12lh1-5">, porque </span><span class="fs12lh1-5"><b>el intelecto precisa del nivel de realidad que otorga la experiencia de lo vivido, y las sensaciones, emociones y sentimientos que la vida genera, requieren de una interpretación mental que permita comprenderlas con mayor profundidad</b></span><span class="fs12lh1-5">. Podría decirse que son como la letra y la música de una misma melodía, </span></span><span class="fs12lh1-5"><b>dos visiones de un mundo que al unirse producen una verdadera comprensión de la existencia</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></div></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-7" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/El-Triple-Camino-de-Ascension_e84dvfvd.jpg"  title="" alt="" width="581" height="327" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Pero estos tres grandes caminos de Ascensión no solo simpatizan con los tres pilares del <strong>Árbol de la Vida</strong>, sino que también encuentran su concordancia con <strong>10 arquetipos de Ascensión</strong>: <strong>El Crédulo, El Incrédulo, El Agnóstico, El Creyente, El Filósofo, El Gnóstico, El Místico, El Iniciado, El Profeta y El Sabio</strong>, que de manera análoga a como si estuvieran escalando una montaña, cada uno hace gala de sus propias habilidades y recursos para intentar coronar la cima, guardando todo ello una estrecha relación con su particular forma de entender la vida.</span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Será en función de cómo abordemos las eternas preguntas ¿Quién soy Yo?, ¿A qué he venido? o ¿Qué sentido tiene la vida?, que también nosotros podremos ubicarnos en uno de estos tres Caminos y vernos reflejados en algún arquetipo, lo cual va a permitirnos descubrir muchas de las pruebas y retos que todavía nos quedan por delante.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"> </div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf2">Del libro: "</span><span class="imTALeft fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2WS4Hkh" target="_blank" class="imCssLink">El Triple Camino de Ascensión</a></span><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf2">"</span><br></div><div><br></div><div><br></div></div></div><a href="https://youtu.be/ZiofSMKf8xg">https://youtu.be/ZiofSMKf8xg</a>]]></description>
			<pubDate>Tue, 04 Sep 2018 05:30:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El Método Dshevastan]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=C%C3%A1bala_Pr%C3%A1ctica"><![CDATA[Cábala Práctica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000024"><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/ARBOL-DE-LA-VIDA-PERSONAL2_gt4i4t3g.jpg"  title="" alt="" width="294" height="409" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">El <b>Árbol de la Vida Personal</b> es un diagrama energético compuesto por las mismas 10 esferas y 22 senderos que el Árbol de la Vida cabalístico, pero con la finalidad de encontrar un significado interpretativo en el ámbito personal. Es decir, que toma los conceptos primordiales de la <b>Cábala</b> y los unifica con la <b>Numerología</b> de cada persona para ayudarnos a comprender <b>el motivo de </b><b>nuestra experiencia de vida en la Tierra</b>.</span></div><span class="fs12lh1-5"> &nbsp;</span><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">El <b>Árbol de la Vida Personal</b> se elabora a partir de los datos personales que nos han sido dados al nacer: nombre, apellidos y fecha de nacimiento, los cuales pueden combinarse de muy diferente manera, dando lugar a múltiples métodos de elaboración e interpretación de un Árbol Personal.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Niveles-Yo.jpg"  title="" alt="" width="306" height="427" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">El <b>Método Dshevastan</b>, desarrollado por Ricard Barrufet, es un método que parte del modelo ideado por Jaime Villarrubia en la década de los 90, de alto contenido teórico, pero con cierta escasez de recursos interpretativos, que de algún modo hacía necesario introducir nuevas aportaciones. Así surgió el<b> Método Dshevastan</b>, con la finalidad de <b>facilitar la</b><b> interpretación </b>y al mismo tiempo<b> profundizar en el estudio del Árbol de la Vida Personal.</b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Destino-1_co4g3lxl.jpg"  title="" alt="" width="365" height="274" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Algunas de las aportaciones más interesantes del <b>Método Dshevastan</b> son, por ejemplo, la incorporación de <b>Edades de referencia</b> que nos permiten <b>situar el Árbol en el tiempo</b> y relacionar más fácilmente determinados acontecimientos pasados y futuros con los aprendizajes previstos en el <b>Plan del Alma</b>. Esto nos da una mayor perspectiva, porque además de poder hacer una lectura interpretativa de acontecimientos ya vividos, también nos permite advertir la llegada de nuevas etapas y aprendizajes venideros. Esto significa que tanto las habilidades como los aprendizajes que aparecen en el Árbol Personal, no siempre son reconocidos de inmediato por la persona que recibe el estudio, sino que se ajustan a diferentes etapas de la vida.</span></div><span class="fs12lh1-5"> &nbsp;</span><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Otra aportación de gran ayuda a la hora de interpretar un Árbol Personal es la identificación de líneas de <b>Evolución</b> y <b>Destino</b>, las cuales guardan relación con las etapas de Transformación y Resolución del Propósito de Vida. También la parte dedicada a la <b>Conversión Alfanumérica </b>es tratada con mucho rigor, porque según las tablas alfanuméricas que utilicemos en el cálculo de nombre y apellidos, el Árbol adquirirá una u otra configuración y los mensajes pueden llegar a ser muy diferentes.</span></div><span class="fs12lh1-5"> &nbsp;</span><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Otra variante es la inclusión de los <b>apellidos de </b><b>las abuelas</b> (mujeres), pues en la mayoría de países de tradición judeocristiana estos van desapareciendo a cada generación. Es importante recuperar e incorporar esta energía femenina en el Árbol Personal, porque el Árbol de la Vida es un diagrama que no solo trasciende cualquier distinción de tipo cultural, sino que también contempla por igual la polaridad energética yin-yang o femenina-masculina.</span></div><span class="fs12lh1-5"> &nbsp;</span><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Hay otras muchas aportaciones de interés que hacen del <b>Método Dshevastan</b> una valiosa herramienta de autoconocimiento personal, así como una buena guía para adentrarse en los planos del Alma y descubrir quiénes somos realmente y cuál es nuestra <b>Misión</b> de vida en la Tierra.</span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs14lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"><span class="cf1"><b>Atención</b></span>: <span class="imUl">Las Apps de cálculo automático omiten muchas variables y el dibujo del Árbol Personal es incorrecto</span>. Para un estudio riguroso del Árbol de la Vida Personal resulta imprescindible conocer a fondo el proceso de cálculo y trazar a mano el Árbol Personal. Esto activa de manera sorprendente nuestra intuición y nos permite descubrir los mensajes más importantes. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs14lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5">Si quieres aprender a<b> Calcular, Dibujar e Interpretar el Árbol de la Vida Personal</b>, aquí tienes la información del Curso:</span></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5"><a href="https://www.comprendiendoalser.com/curso-arbol-personal-nivel-1.html" target="_blank" class="imCssLink">https://www.comprendiendoalser.com/curso-arbol-personal-nivel-1.html</a></span></div></div><div class="imTAJustify"><br></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5"> </span></div></div><a href="https://youtu.be/FqnnJSxtLWU">https://youtu.be/FqnnJSxtLWU</a>]]></description>
			<pubDate>Sat, 07 Jul 2018 11:26:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Biodescodificación. El Poder Sanador de la Consciencia]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000010"><div class="imTACenter"><img class="image-7" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/instrospeccion.jpg"  title="" alt="" width="626" height="427" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La mayoría de nosotros considera que<b> la salud es el estado natural del ser humano</b> y <b>la enfermedad una ausencia o alteración de ese estado</b>, que en términos más metafísicos también conocemos como “estado de armonía” o de “pérdida de armonía”. Pero<b> ¿por qué nos cuesta tanto mantener ese estado natural de manera permanente? </b><br><br>La <b>consciencia</b> tiene mucho que decir al respecto, pero vayamos por partes.<br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">El síntoma como aliado</b><b class="fs12lh1-5"><br></b></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5"><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Sabemos que la medicina convencional en su afán de especialización, investigación y análisis de las estructuras meramente orgánicas, continua a día de hoy perdiendo de vista la totalidad del ser humano a la hora de llevar a cabo un tratamiento. Si bien es cierto que cada vez son más los facultativos que tratan de integrar como buenamente pueden la filosofía holística (cuerpo-</span><wbr><span class="fs12lh1-5 cf1">mente-</span><wbr><span class="fs12lh1-5 cf1">espíritu) tan característica de la medicina alternativa, lo cierto es que la propia metodología académica tiende a poner el foco de atención únicamente en la resolución del síntoma (cuerpo).</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero este método de curación, efectivo en cuanto a que nos quita la dolencia de encima prácticamente al instante, podría compararse a cuando al prenderse una de esas lucecitas de nuestro automóvil, que indican que algo marcha mal, en lugar de interrumpir el viaje para llevar el coche al taller, quitáramos la bombilla para que dejara de importunarnos y diéramos el incidente por resuelto. Si no fuera porque el cuerpo tiene su propio “taller de reparaciones”, no cabe duda de que todos acabaríamos tarde o temprano “tirados en la cuneta de una carretera”. Sin embargo, esto es lo que hacemos cada vez que nos disponemos a apagar el síntoma (a base de analgésicos, ansiolíticos, antihistamínicos, antitérmicos…), sin dedicar un solo minuto a pensar cual ha podido ser la causa de esa dolencia que percibimos como enfermedad. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/space-and-astronaut-themes_kbvlszpx.jpg"  title="" alt="" width="552" height="506" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">El <b>cuerpo físico</b> es un magnífico y sofisticado<b> vehículo de expresión </b>y<b> manifestación de la consciencia</b> del ser humano en el plano físico que, como tal, está <b>al servicio de su ocupante</b>. No obstante, ocurre que el cuerpo responde tanto a las órdenes que proceden de la parte consciente del ser, como de su inconsciente. <b>El cuerpo expresa la totalidad del ser</b>. Y aquello que en nuestro cuerpo se manifiesta como <b>síntoma</b>, no es otra cosa que <b>la expresión visible de un proceso invisible </b>que, con su señal, solo pretende interrumpir nuestra cotidianidad para avisarnos de una anomalía. <br><br>Cuando comprendemos la diferencia entre <b>enfermedad</b> y <b>síntoma</b>, nuestra actitud y relación con la enfermedad se modifica rápidamente. Dejamos de considerar al síntoma como nuestro gran enemigo al que hay que eliminar, para verlo como <b>un aliado que puede ayudarnos a encontrar lo que nos falta</b>, aquello de lo que nos somos conscientes y que es causa de nuestra enfermedad. <br><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5"><b>Los efectos de la dualidad</b></span></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5"><b><br></b></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia2.jpg"  title="" alt="" width="552" height="492" /><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5"><b><br></b></span></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5"><b><br></b></span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Cuando una persona dice de sí misma que es: </span></span><i class="fs12lh1-5 cf1">trabajadora, tolerante, pacífica, amante de los animales, abstemia, vegetariana, etc.</i><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, significa que a cada una de estas características le precedió una elección. Optó entre dos posibilidades, eligió una y descartó la otra. De este modo con el </span></span><i class="fs12lh1-5 cf1">“soy trabajador, tolerante y pacífico</i><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">”, excluye automáticamente el “</span></span><i class="fs12lh1-5 cf1">soy vago, intolerante y violent</i><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">o”. Así es como vamos construyendo progresivamente nuestra personalidad e identificándonos con cada uno de los pares de opuestos que conforman nuestra percepción de la realidad. Siempre habrá uno de los dos opuestos que en mayor o menor medida será asumido como propio e integrado en nuestro ser consciente, y su contrario en cambio, considerado como ajeno, acabará siendo desterrado a la “sombra” de nuestra conciencia.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Carl G. Jung denomina “sombra” a la suma de todas las facetas de la realidad que el individuo no reconoce o no quiere reconocer en sí mismo. </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Todo lo que el ser humano rechaza pasa a su sombra, que es la suma de todo aquello con lo que no se identifica</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. De este modo el ser humano proyecta en el mundo exterior un mal que no reconoce como propio, precisamente para no tener que encontrar en sí mismo la verdadera fuente de toda desgracia.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia3.jpg"  title="" alt="" width="549" height="439" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">La</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> enfermedad</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> se nos presenta como una </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">exteriorización de todo aquello que no ha pasado por el filtro de nuestra psique</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, y el cuerpo es en este sentido extremadamente sincero. Una sinceridad a menudo difícil de soportar, pues ni el mejor de nuestros amigos se atrevería a decirnos la verdad tan crudamente como lo hace el cuerpo a través del síntoma. Pero para entender lo que nos está diciendo el cuerpo, tenemos que aprender a interpretar su lenguaje. Un lenguaje psicosomático cuya "piedra de toque" se halla en estas dos sencillas preguntas:</span></span><br><br><b class="fs12lh1-5 cf1">¿Qué me impide hacer esta dolencia?</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><i class="fs12lh1-5 cf1">trabajar, caminar, hablar, respirar bien …<br></i><b class="fs12lh1-5 cf1"><br>¿Qué me impone hacer esta dolencia?</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><i class="fs12lh1-5 cf1">descansar, cambiar de hábitos, desprenderme de algo …</i><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">A partir de aquí, y a pesar de las diversas interpretaciones que podamos encontrar en multitud de medios (libros, vídeos, internet…), debería abrirse un </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">periodo de reflexión</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> en el que tratáramos de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">relacionar aquello que nos dice el cuerpo, con aquello que está teniendo lugar en nuestra vida a todos los niveles</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. Y es que si </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">todas y cada una de las partes de nuestro cuerpo</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (órganos, músculos, huesos, articulaciones, extremidades…) </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">cumplen una función determinada</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y son en conjunto el vehículo de expresión de nuestro ser en su totalidad, </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">la parte del cuerpo que resulte afectada, tendrá necesariamente algo que ver con algún aspecto de nuestra vida del que no somos plenamente conscientes</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (apegos, carencias, rigideces, emociones bloqueadas, miedos…).</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/dualidad.jpg"  title="" alt="" width="552" height="560" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Por ejemplo, todas aquellas afecciones que terminan con el sufijo -</span><wbr class="fs12lh1-5 cf1"><i class="fs12lh1-5 cf1">itis</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><span class="fs12lh1-5 cf1">(otitis, sinusitis, colitis, hepatitis…) y que como bien sabemos hacen referencia a una inflamación. Son una clara incitación a que prestemos atención a un conflicto ignorado (laboral, sentimental, familiar…). Cuando no tomamos consciencia de ese conflicto o no lo asumimos como tal, este pasará al plano físico manifestándose como una inflamación. De este modo,</span><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><b class="fs12lh1-5 cf1">el enfrentamiento que no hemos sido capaces de afrontar en la mente, tendremos que afrontarlo necesariamente en el cuerpo</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><b>El cuerpo nos hace sinceros porque muestra todo aquello que no vemos o no queremos ver de nosotros mismos</b>. Cabe no obstante aclarar, que si ya resulta difícil de por sí reconocer y asumir los mensajes que nos transmite el cuerpo, precisamente porque hacen referencia a aspectos que escapan a nuestra consciencia, la dificultad se incrementa notablemente cuando hablamos de afecciones cuyo origen habría que ir a buscar en <b>procesos kármicos</b> y <b>herencias transgeneracionles</b>; o sea, en capas mucho más profundas de nuestro ser. Sin embargo, la raíz sigue siendo la misma, ya que <b>todo lo que percibimos en el plano físico como enfermedad, emana de nuestro vasto inconsciente</b>.<br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">La Consciencia de Unidad</b><b class="fs12lh1-5"><br></b><b class="fs12lh1-5"><br></b></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia5.jpg"  title="" alt="" width="552" height="414" /><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br></b></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Al decir </span><i class="fs12lh1-5 cf1">Yo</i><span class="fs12lh1-5 cf1">, el ser humano se separa de todo lo que percibe como </span><i class="fs12lh1-5 cf1">ajeno al Yo</i><span class="fs12lh1-5 cf1">: el </span><i class="fs12lh1-5 cf1">Tú</i><span class="fs12lh1-5 cf1">; y, desde ese momento </span><b class="fs12lh1-5 cf1">queda preso en la dualidad</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Es decir que el Yo lo ata al mundo de los opuestos, al que también pertenecen lo interno y lo externo, el bien y el mal, la verdad y la mentira, lo justo y lo injusto, etc. </span><b class="fs12lh1-5 cf1">El ego nos hace imposible percibir la Unidad de donde procede Todo</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, porque la consciencia dual de la realidad lo escinde todo en parejas obligándonos a tener que diferenciar y a elegir. Y cuando decimos </span><i class="fs12lh1-5 cf1">sí</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> a una cosa, estamos diciendo al mismo tiempo</span><i class="fs12lh1-5 cf1">no</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> a su contrario. Pero con cada </span><i class="fs12lh1-5 cf1">no</i><span class="fs12lh1-5 cf1">, con cada exclusión, incurrimos en una carencia, y para estar </span><i class="fs12lh1-5 cf1">sano, </i><span class="fs12lh1-5 cf1">hay que estar</span><i class="fs12lh1-5 cf1"> completo.</i><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Todas nuestras manifestaciones nacen de nuestra percepción dual de la realidad, pero </span><b class="fs12lh1-5 cf1">más allá de la dualidad está la Unidad</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. No obstante, para el ego, esta perspectiva de Unidad se le presenta como la </span><i class="fs12lh1-5 cf1">Nada.</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> Muchos suelen reaccionar con desilusión cuando descubren, por ejemplo, que el estado de conciencia que persiguen las filosofías orientales, el </span><i class="fs12lh1-5 cf1">nirvana</i><span class="fs12lh1-5 cf1">, significa literalmente </span><i class="fs12lh1-5 cf1">extinción</i><span class="fs12lh1-5 cf1">. Y como </span><b class="fs12lh1-5 cf1">el ego siempre desea adquirir algo que percibe fuera de él</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, no le agrada le idea de tener que "extinguirse" para lograr obtener ese estado. Sin embargo, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Todo </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Nada son la misma cosa</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Ese es el incuestionable origen del Ser: el Todo, el Tao, el Absoluto, Dios, el Uno que todo lo abarca, donde se aúnan los contrarios y donde nada puede existir fuera de esa unidad. En la Unidad no hay cambio ni transformación porque no está sometida al tiempo ni al espacio.</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> La Unidad está en reposo permanente, es el Ser puro, eterno e inmortal</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia4_le8uqgzw.jpg"  title="" alt="" width="551" height="506" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5">La Unidad es lo único que existe realmente</b><span class="fs12lh1-5"> y por mayor esfuerzo intelectual que pretendamos hacer, solo lograremos experimentar esta realidad mediante una </span><b class="fs12lh1-5">expansión de la consciencia</b><span class="fs12lh1-5">. El </span><b class="fs12lh1-5">poder sanador de la consciencia</b><span class="fs12lh1-5"> es, en este sentido, un progresivo acercamiento a la </span><b class="fs12lh1-5">consciencia de Unidad</b><span class="fs12lh1-5"> que va iluminando paulatinamente todos los rincones de nuestro ser que permanecen a oscuras. Y cuando se descubre finalmente </span><b class="fs12lh1-5">que no hay separación entre uno mismo y todos los seres de la creación</b><span class="fs12lh1-5">, se advierte que tampoco hay lugar para la aversión, la intolerancia, la crítica ni el reproche. Se comprende que los antiguos moldes de ordenamiento que habíamos fabricado para encasillar la diversidad en la que vivimos ya no sirven, son inútiles; y que cualquier juicio de valores que pretendamos hacer, solo podrá ir dirigido hacia nosotros mismos.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">En aquellos seres cuya </span><b class="fs12lh1-5">luz interior</b><span class="fs12lh1-5"> haya disipado ya todas sus sombras, poco más tendrá que decir el cuerpo con su lenguaje de síntomas. Son </span><b class="fs12lh1-5">seres altamente evolucionados</b><span class="fs12lh1-5"> que viven en un </span><b class="fs12lh1-5">permanente estado de armonía</b><span class="fs12lh1-5"> hasta el final de sus días. Pero para el resto de los humanos, la </span><b class="fs12lh1-5">enfermedad</b><span class="fs12lh1-5">, en la medida en que </span><span class="fs12lh1-5"><b>nos obliga a indagar</b></span><span class="fs12lh1-5"> sobre aquello que permanece oculto en nuestro interior, será</span><b class="fs12lh1-5"> </b><span class="fs12lh1-5">como una</span><b class="fs12lh1-5"> maestra severa</b><span class="fs12lh1-5"> cuyo único fin es ayudarnos en nuestro </span><b><span class="fs12lh1-5">desarrollo consciencial</span></b><span class="fs12lh1-5">,</span><span class="fs12lh1-5"> hasta el instante en que logremos alcanzar la auténtica </span><b class="fs12lh1-5">plenitud del Ser</b><span class="fs12lh1-5">.</span><br><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><a href="https://youtu.be/ylvUXMjMfrg">https://youtu.be/ylvUXMjMfrg</a>]]></description>
			<pubDate>Wed, 07 Mar 2018 07:36:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[La Geometría Sagrada y el Origen de la Vida]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000001E"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Geometria-Sagrada.jpg"  title="" alt="" width="582" height="375" /></div><div class="imTACenter"><br></div><div data-line-height="1.5" class="lh1-5 imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1">La <b>Geometría Sagrada</b> es la <b>Ciencia Divina </b>que nos permite comprender el modo en el que se organiza la energía para dar forma a todo lo que existe, desde las partículas subatómicas más elementales, hasta los planetas y las galaxias que inundan el vasto universo.</span></div> &nbsp;<div data-line-height="1.5" class="lh1-5"><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero vayamos al Origen. En la mayoría de religiones, filosofías y tradiciones espirituales, se habla de un <b>Vacío Primordial</b> anterior a cualquier idea o concepto de <b>Creación</b>, en el que sin haber absolutamente <b>Nada</b>, subyace todo el potencial necesario para crearlo absolutamente <b>Todo</b>. Es en esta infinita potencialidad donde la <b>Conciencia del Absoluto</b>, a la que solemos llamar <b>Dios</b>, puede ejercer su <b>Poder Creador</b>.</span></div><div data-line-height="1.5" class="lh1-5"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div> &nbsp;<span class="fs12lh1-5 cf1">Si imaginamos a esta <b>Conciencia Primigenia</b> como un solo punto en el Vacío Primordial, este no podría desplazarse hacia ninguna parte, puesto que allí donde no hay límites, espacio, ni lugar al que dirigirse, tampoco puede haber movimiento alguno. Sin embargo, lo que sí puede hacer la Conciencia es <b>Proyectar su Intención </b>de expandirse hacia todas direcciones, generando así un campo de energía a su alrededor, que da lugar a la primera forma geométrica: la <b>esfera</b>.</span><br></div><div data-line-height="1.5" class="lh1-5 imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Esfera.jpg"  title="" alt="" width="463" height="416" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Esta primera acción creadora del Espíritu ya nos muestra su naturaleza trina (Padre-Hijo-Espíritu Santo, o Atma-Budhi-Manas), puesto que la <b>Conciencia</b> tanto requiere de una <b>energía expansiva</b> o masculina con la que pueda proyectarse a sí misma; como de una <b>energía receptiva </b>o femenina, que le permita dar forma a este primer espacio en el que ya es posible acoger y engendrar la vida.</span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Así comienza el libro del Génesis:</span><span class="imTACenter fs14lh1-5"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;- <i>En el</i><i> </i><b><i>Principio</i></b><i> Dios cre</i><i>ó</i><i> el cielo y la tierra.</i></span><span class="imTACenter fs14lh1-5"> </span></div><div class="imTAJustify"><i class="fs12lh1-5 cf1">(es decir, un primer espacio perfectamente delimitado como es esta esfera)</i></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><i class="fs12lh1-5 cf1">- Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…</i><span class="imTACenter fs14lh1-5"> </span></div><div class="imTAJustify"><i class="fs12lh1-5 cf1">(pues recordemos que más allá de esta esfera sigue habiendo la Nada). </i></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><i class="fs12lh1-5 cf1">- Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas</i><br></div><div class="imTAJustify"><i class="fs12lh1-5 cf1"><br></i></div> <div data-line-height="1.5" class="lh1-5 imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Aquí se introduce el concepto de movimiento y de lugar <i>“se movía sobre la</i> <i>faz de las aguas”, </i>lo cual indica<i> </i>que este punto inicial ubicado en medio de la esfera, ahora ya puede desplazarse hasta el límite de su primer espacio creado; la superficie de la esfera.</span></div> &nbsp;<div data-line-height="1.5" class="lh1-5 imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><span class="fs12lh1-5">Y una vez ahí, el Espíritu vuelve a proyectarse en todas direcciones creando así una nueva esfera. En términos biológicos este proceso se conoce por la “</span><b class="fs12lh1-5">Mitosis</b><span class="fs12lh1-5">”, que es la capacidad reproductiva que tienen las células para desdoblarse a sí mismas conservando toda la información genética.</span></div><div data-line-height="1.5" class="lh1-5 imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter fs12lh1-5 cf1"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/meiosis-5734a9b55f9b58723d766340.jpg"  title="" alt="" width="589" height="393" /><span class="fs12lh1-5"><br></span></div><div class="imTACenter fs12lh1-5 cf1"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero ocurre que esta segunda esfera intersecciona con la primera, lo cual genera un espacio interior distinto del anterior, que recibe el nombre de “<b>Vesica de Piscis</b>”. Esta nueva forma sagrada contiene mucha información en cuanto a proporciones geométricas, cálculos matemáticos y otros datos de interés, aunque por lo que más destaca realmente, es por sus interpretaciones místicas y religiosas que la relacionan directamente con la <b>Luz.</b></span><span class="fs14lh1-5"> </span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Así prosigue el Génesis en su tercer versículo:</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><i class="fs12lh1-5 cf1">- Y dijo Dios: Haya luz, y hubo luz.</i></div><div><i class="fs12lh1-5 cf1"><br></i></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/vesica-piscis-daniel-holeman.jpg"  title="" alt="" width="583" height="416" /><i class="fs12lh1-5 cf1"><br></i></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Aquí se puede advertir una imagen bastante familiar, puesto que también se asemeja bastante a los dos hemisferios cerebrales. Sabemos que cada uno de los hemisferios posee habilidades distintas, ya que si el derecho se dedica más bien a percibir y sentir todo lo que ocurre a su alrededor, el izquierdo se ocupa básicamente de analizar toda esa información tratando de ordenarla y entenderla de manera racional. Son como la letra y la música de una misma melodía, los cual significa que, a pesar de emplear energías totalmente distintas, ambas se complementan a la perfección. </span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/brain-2062057_1280.jpg"  title="" alt="" width="576" height="438" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Es este doble flujo energético el que alimenta y retroalimenta continuamente a todo ser vivo, y el que genera una nueva forma sagrada; la <b>Toroidal</b>. Quizás no se trate de una forma demasiado visible en el plano físico, pero sin duda lo es en planos más sutiles de existencia como el etérico o vital, ya que esta figura se encuentra en permanentemente movimiento alrededor nuestro, como un campo electromagnético al que denominamos <b>aura</b>.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hombre-toroide.png"  title="" alt="" width="568" height="342" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Y dado que el eje central de esta figura <b>conecta lo de Arriba con lo de Abajo</b> a través de una especie de tubo que, en el caso del hombre recorre toda la espina dorsal, desde la coronilla hasta el perineo, activando a su paso todos los chakras y permitiendo que ascienda por ahí la consciencia; no es de extrañar que la <b>Vesica de Piscis</b> haya sido des de siempre estrechamente vinculada a la <b>Luz</b>.</span></div> &nbsp;<div><span class="fs12lh1-5 cf1">Bien, pues este proceso de desdoblamiento se realiza 6 veces (coincidiendo con los 6 días de la Creación) finalizando así un primer ciclo de <b>7 esferas</b> (los 7 días de la semana), que dan lugar a la denominada “<b>Semilla de la Vida</b>”, que es donde reside la <b>esencia de la Totalidad</b>. Fijémonos que 7 son los rayos de luz que generan todo el espectro visible de colores, 7 son las notas musicales que generan todas las frecuencias audibles, 7 son los cuerpos o vehículos del ser humano, con sus 7 chacras o vórtices de luz y 7 son también las Leyes Herméticas que forman el Magno Principio de la Creación.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Semilla-de-la-Vida.jpg"  title="" alt="" width="571" height="557" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Es precisamente sobre este primer ciclo de 7 esferas que aparece el <b>Árbol de la Vida</b>, un diagrama que alberga toda la Sabiduría cosmogónica de la existencia, tanto a nivel macrocósmico como microcósmico. Y si bien es cierto que fueron los místicos del judaísmo quienes más ahondaron en su estudio y conocimiento profundo, <b>el Árbol de la Vida no pertenece a ninguna doctrina espiritual ni religión</b>, puesto que es parte integrante de la <b>Arquitectura Divina</b> con la que se construye el universo, más allá del tiempo y el espacio.</span></div> &nbsp;<div><span class="fs12lh1-5 cf1">Es interesante mencionar que las 11 esferas que aparecen en el Árbol de la Vida son en realidad 10+1, las 10 dimensiones del Ser + la Conciencia, coincidiendo este dato de manera sorprendente con la actual teoría de cuerdas de la física cuántica, la <b>Teoría M</b>, formulada por el eminente físico teórico <b>Edward Witten</b> y validada por la comunidad científica vigente, donde se postula que existen 10 dimensiones espacio-temporales en una especie de amalgama de universos o multiverso, siendo la onceava dimensión, la que de algún modo cohesionaría a todas las demás y daría sentido a esta teoría, tal y como también ocurre con <b>Daat</b>, la onceava esfera del <b>Árbol de la Vida cabalístico</b>.</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Bien pues una vez concluido este primer ciclo de 7 esferas, la Mente Divina se expande con una nueva secuencia de esferas que parte de la intersección de cada una de las 6 esferas anteriores, dando lugar al denominado “<b>Huevo de la Vida</b>”, en cuya visión tridimensional se aprecia la inclusión de los dos primeros sólidos platónicos: el <b>Hexaedro </b>y el <b>Tetraedro.</b></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><b><br></b></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><b><br></b></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-7" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/tetrahedron-2070957_1920.jpg"  title="" alt="" width="593" height="310" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><b><br></b></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Se completa este segundo ciclo con 6 nuevas esferas que surgen una vez más de las intersecciones anteriores, y así llegamos al patrón central de la denominada “<b>Flor de la Vida</b>”, una nueva figura con 19 esferas completas a la que solo habrá que añadir los pétalos de las esferas exteriores y un círculo a su alrededor.</span></div> &nbsp;<div><span class="fs12lh1-5 cf1">Probablemente esta sea la figura Sagrada más conocida y representada por culturas y civilizaciones de todos los tiempos, tal y como demuestran los numerosos hallazgos arqueológicos encontrados con esta composición geométrica a lo largo y ancho del planeta.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-8" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/flower-of-life-1079762_1280.jpg"  title="" alt="" width="437" height="419" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Se dice que la Flor de la Vida contiene en sus proporciones cada fórmula matemática, cada ley de la física, cada armonía de la música, cada átomo de la materia, cada nivel dimensional y absolutamente todo cuanto existe en el universo.</span></div> &nbsp;<div><span class="fs12lh1-5 cf1">Y así llegamos al denominado “<b>Fruto de la Vida</b>”, una nueva forma sagrada que surge al trascender el círculo que rodea la “Flor de la Vida”, un círculo que algunos alquimistas consideraron como un símbolo de privación del saber divino. Pero en realidad, esta nueva figura, el Fruto de la Vida, solo puede ser vista como un complemento de la anterior, puesto que añade 6 círculos periféricos a la Flor de la Vida, que al unirse entre sí y a la esfera central, muestran un gran cubo tridimensional que recibe el nombre de “<b>Cubo de Metatrón</b>”. </span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-9" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/metatrronscube.jpg"  title="" alt="" width="565" height="620" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Esta nueva figura alberga los <b>5 sólidos platónicos</b>, considerados perfectos ya en tiempos de Platón, debido a que todas sus caras contienen una misma forma poliédrica y un mismo ángulo.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">En antiguos textos cabalísticos se menciona a <b>Metatrón</b> como al “rey de los ángeles”, quien creó esta figura a partir de su propia alma e hizo del <b>Árbol del Conocimiento</b> su reino. </span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-10" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Merkaba-Meditation-Benefits-10-Reasons-Why-It-s-Good-For-You.jpg"  title="" alt="" width="586" height="382" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">De ahí que esta figura posea todo el poder purificador y transformador del alma humana, ya que <b>mediante la activación de su cuerpo de luz</b> o <b>Merkaba</b>, integrado en este cubo, todo ser humano tiene la posibilidad de culminar su <b>proceso de ascensión</b> hacia el mundo espiritual al que pertenece.</span></div> &nbsp;<div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Bien pues hasta aquí esta breve introducción a la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Geometría Sagrada</b></span><span class="fs12lh1-5"> como </span><span class="fs12lh1-5"><b>Fuente inagotable de Vida y de Sabiduría</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div> &nbsp;<div><br></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div></div><a href="https://youtu.be/jnZx1IR7UUo">https://youtu.be/jnZx1IR7UUo</a>]]></description>
			<pubDate>Thu, 01 Mar 2018 07:13:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Hermetismo y Cábala, la Ciencia de lo Divino]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=C%C3%A1bala_Pr%C3%A1ctica"><![CDATA[Cábala Práctica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000001C"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Hermetismo-y-Cabala_nsl6qyfb.jpg"  title="" alt="" width="579" height="325" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">El </span><span class="fs12lh1-5"><b>Hermetismo</b> y la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Cábala</b></span><span class="fs12lh1-5"> son parte de un mismo conocimiento eterno y atemporal, que siempre estuvo ahí, sencillamente porque forma parte de la vida mucho antes de que el ser humano llegara a poner los pies sobre la Tierra.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Lo primero que nos viene a la mente cuando hablamos de Hermetismo, es el nombre de </span><span class="fs12lh1-5"><b>Hermes Trismegisto</b>. Este enigmático personaje, representado con cuerpo de hombre y cabeza de ibis por los egipcios, era </span><span class="fs12lh1-5"><b>Thot</b>; el dios de las artes y las ciencias, del lenguaje, de la magia, de la música y de la escritura; así como el primer gran maestro de sabiduría para los griegos, discípulos de los egipcios, por considerar que fue él quien trajo al mundo </span><span class="fs12lh1-5"><b>la ciencia de lo divino</b></span><span class="fs12lh1-5">. </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermes.jpg"  title="" alt="" width="271" height="441" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Hermes pisó la Tierra mucho antes de que aparecieran los primeros faraones, en una época en la que los hombres se mezclaban con los dioses y el sacerdocio, la magistratura y la monarquía, formaban parte de un solo cuerpo gobernante. De ahí el calificativo de </span><span class="fs12lh1-5"><b>Trismegisto, “el tres veces grande”</b></span><span class="fs12lh1-5">, puesto que además de </span><span class="fs12lh1-5"><b>rey</b></span><span class="fs12lh1-5">, también fue un gran</span><span class="fs12lh1-5"><b> legislado</b></span><span class="fs12lh1-5">r y un </span><span class="fs12lh1-5"><b>sumo sacerdote</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTALeft"><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1">Es por tanto a Hermes Trismegisto a quien se le atribuyen las </span><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><b>7 grandes leyes</b> o </span><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><b>principios universales</b> que se recogen en el </span><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><b>Kybalión</b>, una obra anónima de finales del siglo XIX, que reúne estos axiomas de un modo extremadamente sintético, casi críptico; tal y como también ocurre con el primer texto cabalístico, el </span><span class="imTAJustify cf1"><b class="fs12lh1-5">Séfer Yetsirah</b><span class="fs12lh1-5"> o </span><b class="fs12lh1-5"><i>Libro de la Formación</i></b><span class="fs12lh1-5">, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. </span></span></div><div class="imTALeft"><span class="imTAJustify cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/sepheryetzirah_orig.jpg"  title="" alt="" width="544" height="218" /><span class="imTAJustify cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTALeft"><span class="imTAJustify cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTALeft"><span class="imTAJustify cf1"><span class="fs12lh1-5">Hay quien sugiere que pudo ser la misma persona quien reveló ambas doctrinas a la vez, aunque quizás sean más las voces que apuntan al mítico </span></span><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><b>Abraham</b>, contemporáneo de Hermes, como al autor de este antiguo tratado, que muchos siglos después daría lugar a la </span><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1"><b>Kabbalah</b></span><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1">, la Cábala hebrea o rama mística del judaísmo.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Así, todo aquel que sienta un verdadero interés por desentrañar los misterios de la Vida, acabará sin duda por toparse con el </span><span class="fs12lh1-5"><b>Hermetismo</b> y con la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Cábala</b>, puesto que son dos ciencias esotéricas que nos hablan de una misma realidad: de la </span><span class="fs12lh1-5"><b>creación, ordenación y funcionamiento de la vida en toda su multidimensionalidad</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Veamos pues a continuación el significado de estas 7 grandes </span><b class="fs12lh1-5">Leyes Universales</b><span class="fs12lh1-5"> o </span><span class="fs12lh1-5"><b>Principios Herméticos</b></span><span class="fs12lh1-5"> tan ampliamente difundidos, pero en esta ocasión, observando también ciertos </span><span class="fs12lh1-5"><b>principios cabalísticos</b></span><span class="fs12lh1-5"> que se aprecian en el </span><b class="fs12lh1-5">Árbol de la Vida</b><span class="fs12lh1-5">, el cual no deja de ser un diagrama energético perteneciente a la denominada <b>Geometría Sagrada</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Drevo-zivljenja_5ieglocd.png"  title="" alt="" width="255" height="255" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><ol start="1" type="1"><li><b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">Mentalismo.</span></i></b><i><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></i><i class="fs14lh1-5"><span class="fs12lh1-5 cf1">El Todo es Mente; el Universo es mental.</span></i></li></ol></div></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/holograma_1s5is3r0.jpg"  title="" alt="" width="551" height="389" /></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Este principio nos dice que </span><span class="fs12lh1-5"><b>Todo lo que existe proviene de una</b></span> </span><span class="fs12lh1-5 cf1"><b>proyección mental</b></span><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, cuya energía se ha ido condensando progresivamente (a través de las 10 esferas del Árbol de la Vida) hasta acabar plasmándose en el plano físico como algo </span><span class="fs12lh1-5"><b>aparentemente sólido y compacto</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Podría decirse que vivimos inmersos en un gran </span><span class="fs12lh1-5"><b>holograma de creación mental</b></span><span class="fs12lh1-5">, siendo esta la energía primigenia que emergió del </span><b class="fs12lh1-5"><i>Ayin</i></b><span class="fs12lh1-5"><i> </i></span><span class="fs12lh1-5">(el vacío), cuando la existencia despertó del sueño de la inexistencia y una inteligencia inefable de </span><span class="fs12lh1-5"><b>infinito Amor y Sabiduría</b></span><span class="fs12lh1-5"> a la que solemos llamar </span><span class="fs12lh1-5"><b>Dios</b></span><span class="fs12lh1-5">, quiso verse a sí mismo reflejado en la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Creación</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">A diferencia de lo que ocurre en los planos de manifestación física, donde toda creación requiere de materias primas que permitan su transformación en algo nuevo, como pueda ser la madera para la elaboración de muebles, o del cemento para construir edificios; </span><span class="fs12lh1-5"><b>la creatividad mental no requiere de ninguna sustancia primera para crear cualquier otra cosa</b></span><span class="fs12lh1-5">. Sirvan de ejemplo los autores de cuentos y novelas que dan “vida” a un sinfín de personajes y escenarios a partir de un único elemento; su mente.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><ol start="2" type="1"><li><b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">Correspondencia.</span></i></b><i><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><span class="fs12lh1-5 cf1">Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para consumar el milagro de la Unidad.</span></i></li></ol></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-11" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/arbolvida.jpeg"  title="" alt="" width="421" height="701" /><br></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Este principio se explica muy bien con la denominada “</span><b class="fs12lh1-5">geometría fractal</b><span class="fs12lh1-5">”, donde </span><span class="fs12lh1-5"><b>cada parte de un Todo reproduce la totalidad a la que pertenece</b></span><span class="fs12lh1-5">, solo que a una escala menor. Este es un fenómeno que no solamente se aprecia en el ámbito de las matemáticas, sino que también se observa en muchas estructuras de la naturaleza como los copos de nieve, algunas flores, hortalizas, algas, corales…, y en cierto modo también ocurre lo mismo con las células del cuerpo, pues a pesar de que puedan cumplir funciones muy distintas en el organismo, todas ellas poseen una misma información genética. También la Cábala contempla este mismo fenómeno de fractalidad, pues se dice que <span class="fs12lh1-5"><b>cada sefirá</b></span></span><span class="fs12lh1-5"><b> o esfera del Árbol, contiene un Árbol de la Vida completo en su interior</b></span><span class="fs12lh1-5">. </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Así entendemos que esta misma capacidad creadora que posee la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Conciencia Cósmica</b></span><span class="fs12lh1-5"> o </span><span class="fs12lh1-5"><b>Dios</b></span><span class="fs12lh1-5"> para crear todo lo que existe, la posee igualmente el ser humano por ser este una pequeña réplica del mismo. Este es el </span><b><span class="fs12lh1-5">macrocosmos</span></b><span class="fs12lh1-5"> y el</span><b><span class="fs12lh1-5"> microcosmos</span></b><span class="fs12lh1-5"> al que alude el célebre aforismo del oráculo de Delfos: </span><b class="fs12lh1-5"><i>“Conócete a ti mismo y conocerás al Universo y a los Dioses”</i></b><span class="fs12lh1-5">. </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><ol start="3" type="1"><li><b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">Vibración</span></i></b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.</span></i></li></ol></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-13" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/electron--644x362_yupzjiyp.jpg"  title="" alt="" width="530" height="298" /><br></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Este principio nos dice que Todo es energía vibrando a una determinada frecuencia e intensidad, que </span><span class="fs12lh1-5 cf1"><b>Todo está en continuo movimiento</b></span><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, que nada es fijo e inamovible y que </span><span class="fs12lh1-5"><b>Todo está sujeto al cambio</b></span><span class="fs12lh1-5">, siendo paradójicamente la propia impermanencia lo único verdaderamente permanente.</span></span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">En la actualidad sabemos que a nivel subatómico hasta las partículas elementales de las rocas no dejan de moverse, existiendo incluso una gran cantidad de espacio vacío en su interior. Este principio refuerza lo dicho anteriormente acerca de que nada es completamente sólido y compacte, e incorpora el concepto de “</span><span class="fs12lh1-5"><b>vibración</b></span><span class="fs12lh1-5">”, el cual añade la existencia de una fuerza magnética resonante que agrupa las energías por </span><span class="fs12lh1-5"><b>afinidad vibracional</b></span><span class="fs12lh1-5">. </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Esto significa que cada pensamiento, cada sentimiento, cada emoción, cada palabra y cada acción, no solo posee una frecuencia vibratoria determinada, sino que genera una fuerza atractora destinada a agrupar otras energías del exterior que resuenen con esa misma frecuencia. Y como cada ley hermética viene a concretar un poco más lo dicho en leyes precedentes, la enseñanza esencial de este principio es que </span><span class="fs12lh1-5"><b>siempre es uno mismo el que crea su propia realidad</b></span><span class="fs12lh1-5">. </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">En el </span><span class="fs12lh1-5"><b>Árbol Sefirótico</b></span><span class="fs12lh1-5"> vemos igualmente como cada esfera posee una vibración menor que la esfera de la que emanó, representando todas ellas las 10 dimensiones o aspectos objetivos del Ser, y cada uno de los 22 senderos que las unen, representan los aspectos subjetivos o actitudes que adoptamos ante la vida.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><ol start="4" type="1"><li class="imTAJustify"><b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">Polaridad</span></i></b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">. Todo es dual; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse.</span></i></li></ol></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-7" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/13f77633e873f3518cbbd93b74490c0b.jpg"  title="" alt="" width="533" height="400" /></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Esta ley nos habla de </span><span class="fs12lh1-5"><b>dos fuerzas naturales que son opuestas y complementaria</b></span><span class="fs12lh1-5"><b>s</b></span><span class="fs12lh1-5"> al mismo tiempo, debido a que </span><span class="fs12lh1-5"><b>ambas generan el flujo energético que da lugar a la vida</b></span><span class="fs12lh1-5">. Un claro ejemplo es la inhalación y la exhalación, dos fuerzas opuestas que sirven a un mismo fin: Respirar. Lo mismo ocurre con los latidos del corazón y con otros muchos fenómenos naturales. Este principio de polaridad también se aprecia a simple vista en el </span><span class="fs12lh1-5"><b>Árbol de la Vida de la Cábala</b></span><span class="fs12lh1-5">, donde el </span><span class="fs12lh1-5"><b>Pilar Derecho</b></span><span class="fs12lh1-5">, abstracto y expansivo, requiere del </span><span class="fs12lh1-5"><b>Pilar Izquierdo</b></span><span class="fs12lh1-5">, concreto y receptivo; para que la energía pueda expresarse de un modo equilibrado, coherente y armonioso.</span></span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">De este modo, cuando nos posicionamos más en un pilar que en el otro, surge entonces la percepción de que algo es bueno o malo, justo o injusto, verdadero o falso…, cuando en realidad ello solo nos indica que nuestra percepción es incompleta.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><ol start="5" type="1"><li class="imTAJustify"><b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">Ritmo.</span></i></b><i><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><span class="fs12lh1-5 cf1">Todo fluye y refluye, todo tiene su periodo de avance y retroceso;</span><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><span class="fs12lh1-5 cf1">todo asciende y desciende; la oscilación pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.</span></i></li></ol></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-14" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Cabala_8maamk8u.jpg"  title="" alt="" width="313" height="623" /><br></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">La </span><span class="fs12lh1-5"><b>Ley del Ritmo</b></span><span class="fs12lh1-5"> siempre está presente en nuestras vidas, aunque a menudo esta nos resulte totalmente imperceptible. Sin embargo, así lo indican los denominados “</span><span class="fs12lh1-5"><b>ciclos circadianos</b></span><span class="fs12lh1-5">”, que de manera gráfica muestran los periodos de mayor y menor actividad física, mental y emocional de cada ser humano, en los que siempre se repite la misma pauta ya que cada ascenso viene precedido de un descenso y viceversa. Estos ciclos naturales no pueden ser alterados voluntariamente, pero si previstos.</span></span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Así, quien conozca bien el funcionamiento de esta ley y de sus propios ritmos internos, podrá anticiparse a muchas subidas y bajadas energéticas, sabiendo </span><span class="fs12lh1-5"><b>hacer cada cosa a su debido tiempo</b></span><span class="fs12lh1-5">. Pero esta ley no solo afecta a los procesos biológicos del cuerpo, sino que abarca todos los niveles de la Creación. Los ritmos y los ciclos están en todas partes: los vemos en las rotaciones y traslaciones planetarias cuyo efecto es el día y la noche, la subida y bajada de las mareas, las estaciones del año, las edades del hombre, las eras planetarias y así sucesivamente hasta que los perdemos de vista en la infinitud del tiempo y el espacio.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Este principio nos habla de la existencia de un orden global que rige todos los ciclos de la vida, del mismo modo que en la Cábala el término de </span><span class="fs12lh1-5"><b>Sefirá</b></span><span class="fs12lh1-5"> significa </span><span class="fs12lh1-5"><b>ordenación</b></span><span class="fs12lh1-5">. Esta es una de las primeras lecturas interpretativas que suele hacerse del Árbol de la Vida, como una sucesiva secuencia de emanaciones que van condensando progresivamente la energía hasta alcanzar la última sephirá, Maljut, el </span><span class="fs12lh1-5"><b>Reino de Dios</b></span><span class="fs12lh1-5"> en la </span><span class="fs12lh1-5"><b>Tierra</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5">6</span><b><span class="fs14lh1-5">.</span></b></span><b><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></b><b><i><span class="fs12lh1-5 cf1">Causa y efecto</span></i></b><i class="fs14lh1-5"><span class="fs12lh1-5 cf1">. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.</span></i><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-9" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/pruebas-cientificas-de-que-la-reencarnacion-es-real.jpg"  title="" alt="" width="525" height="387" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Esta es probablemente la ley más conocida de todas, una ley que de un modo u otro se menciona en los textos sagrados de todas las religiones bajo diferentes nombres: </span><span class="fs12lh1-5"><b>Ley del Karma, de Retribución Cósmica, de Justicia Universal, de Responsabilidad, de la Siembre y la Cosecha</b>, entre otras; pero que en cualquier caso vienen a decir lo mismo: Que todo lo que hagamos en la vida acabará tarde o temprano por regresar a nosotros en su misma proporción y significado, puesto que el fin último de esta ley no es otro que el de </span><span class="fs12lh1-5"><b>restaurar el equilibrio perdido</b></span><span class="fs12lh1-5">. De esto se desprende que las buenas acciones generan efectos positivos, las malas acciones efectos negativos y que nadie más que uno mismo es el responsable de los sucesos que tienen lugar en su vida. También la Cábala nos habla del mundo de las causas (Atziluth) y el mundo de los efectos (Assiah), entre los cuales se encuentran dos mundos intermedios (Briah y Yetzirah) que se corresponden con los procesos de transformación que hay entre cada causa y su efecto.</span></span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Sin embargo, como esta ley opera por igual en todos los planos de existencia sin verse interrumpida por ningún tipo de limitación espaciotemporal, es lógico que a menudo no seamos capaces de relacionar cada efecto con su causa y ello nos induzca a sentirnos víctimas de la injusticia. Pero cuando esta ley es bien comprendida, uno descubre que no puede haber mayor justicia que la que establece este Principio.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Y para que esta ley pueda ser bien comprendida, la Cábala, lo mismo que cualquier otra doctrina espiritual en su dimensión esotérica, contempla el concepto de “</span><span class="fs12lh1-5"><b>Transmigración de las almas</b></span><span class="fs12lh1-5">” o </span><span class="fs12lh1-5"><b>Reencarnación</b></span><span class="fs12lh1-5">, que en hebreo recibe el nombre de “</span><b class="fs12lh1-5">Guilgulim</b><span class="fs12lh1-5">”, puesto que sin esta premisa no sería posible enlazar todos los efectos con sus causas, sino que solamente podríamos hacerlo con las de la presente encarnación. </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">7</span><b><i><span class="fs12lh1-5">. Género.</span></i></b></span><i><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><span class="fs12lh1-5 cf1">El género está en todo; todo contiene sus principios masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos de la realidad.</span></i></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-10" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia2_eobu8a7j.jpg"  title="" alt="" width="545" height="486" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Este principio suele confundirse con el principio de polaridad, debido a que es también habitual referirse a los polos positivo y negativo o activo y receptivo, como masculino y femenino. Sin embargo, la duda se despeja cuando entendemos que </span><span class="fs12lh1-5"><b>cada ser humano posee ambas polaridades</b></span><span class="fs12lh1-5"> (masculina y femenina) </span><span class="fs12lh1-5"><b>pero un solo género</b></span><span class="fs12lh1-5"> (el masculino o el femenino), de cuya </span></span><span class="fs12lh1-5 cf1"><b>Unión</b></span><span class="fs12lh1-5 cf1"> surge el</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> milagro de la Vida</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">También la Cábala estudia ampliamente todos los procesos de gestación y formación hasta el momento de dar a LUZ a un nuevo Ser, con género masculino o femenino, en función del tipo de experiencias que su alma se haya propuesto vivenciar. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Bien pues para terminar solo quisiera añadir que estas </span><span class="fs12lh1-5"><b>7 grandes leyes herméticas</b></span><span class="fs12lh1-5"> contienen otras muchas de menor envergadura cuya finalidad es </span><span class="fs12lh1-5"><b>desplegar todo este conocimient</b></span><span class="fs12lh1-5"><b>o</b></span><span class="fs12lh1-5"> hacia cualquier área de la vida, del mismo modo que la denominada </span><span class="fs12lh1-5"><b>Cábala Práctica</b></span><span class="fs12lh1-5"> también pretende aplicar la ancestral sabiduría de la Cábala a la vida cotidiana para que esta no quede relegada a un mero saber teórico.</span></span></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><br></div></div><a href="https://youtu.be/XbXv627FnZY">https://youtu.be/XbXv627FnZY</a>]]></description>
			<pubDate>Wed, 13 Dec 2017 11:23:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[La Numerología Cabalística y el Propósito de Vida]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=C%C3%A1bala_Pr%C3%A1ctica"><![CDATA[Cábala Práctica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000001B"><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/numerologia1.jpg"  title="" alt="" width="551" height="413" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La numerología es el estudio de los números en su dimensión holística, es decir, del significado que trasciende los aspectos prácticos de la vida cotidiana e incluso, de las propias ciencias físicas. Los números están presentes en todos los planos de existencia, desde los más visibles y tangibles, hasta los más etéreos y sutiles, y dado que el ser humano comparte esta misma naturaleza multidimensional, es lógico que exista una permanente interacción con ellos a todos los niveles (físico, emocional, psicológico y espiritual).</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Hay escuelas numerológicas de muy diversa procedencia, como la egipcia, la caldea, la china, la india, la pitagórica, la cabalística…, entre otras; aunque probablemente sean estas dos últimas, la pitagórica, con base 9 y la cabalística, con base 22, las más conocidas y empleadas para determinar ciertos rasgos de personalidad y los “caminos de vida” de cada persona. Sin embargo, conviene tener en cuenta que, como cada una de ellas parte de una tradición filosófica, social, cultural o religiosa distinta, es comprensible que las atribuciones que estas asignan a cada número no sean siempre coincidentes. Esto no significa que una sea más correcta o certera que la otra, sino que simplemente existe una diversidad interpretativa que, cuando es integrada de manera constructiva, ello solo puede ampliar nuestros horizontes y enriquecernos de manera positiva.</span><v:shapetype coordsize="21600,21600" o:spt="75" o:preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f" class="imTACenter fs12lh1-5 cf1"> <v:stroke joinclass=""></v:stroke> &nbsp;<v:formulas> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 1 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum 0 0 @1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @2 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @0 0 1"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @6 1 2"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @8 21600 0"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"></v:f> &nbsp;&nbsp;<v:f eqn="sum @10 21600 0"></v:f> &nbsp;</v:formulas> &nbsp;<v:path o:extrusionok="f" gradientshapeok="t" o:connecttype="rect"></v:path> &nbsp;<o:lock v:ext="edit" aspectratio="t"></o:lock> </v:shapetype><v:shape o:spid="_x0000_i1026" type="#_x0000_t75" alt="20171120 ricard251 id135214 Drevo življenja - La Numerología Cabalística y el Propósito de Vida - hermandadblanca.org" class="imTACenter fs12lh1-5 cf1"> &nbsp;</v:shape></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En esta ocasión voy a tratar la numerología cabalística, la cual parte de la relación que se establece entre los números y el <b>Árbol de la Vida de la Cábala</b>, un diagrama cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos (hay quien sostiene que fue un legado de la era atlante) pero que, posteriormente, los místicos del judaísmo emplearon para interpretar la creación del universo tal y como se describe en la Torah. También hay estudios que demuestran que la denominada <b>Geometría Sagrada</b> constituye el modo en el que la energía se organiza para generar cualquier forma de vida, des de las moléculas más elementales, hasta los planetas y las galaxias que inundan el universo; siendo la “<b>Flor de la Vida</b>” el patrón energético más importante, en cuyo centro se halla, precisamente, la figura del Árbol de la Vida. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Numerologia--2-.jpg"  title="" alt="" width="550" height="550" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Así vemos que la numerología cabalística, tanto contempla la sabiduría antigua de la Cábala hebrea, en cuanto a su interpretación cosmogónica de la existencia y métodos de cálculo empleados para determinar los valores numéricos de cada letra &nbsp;(especialmente la guematría), como la atemporal Geometría Sagrada, que no solo demuestra que Todo es energía vibrando a diferentes velocidades, sino que cada número posee una frecuencia energética que le otorga un lugar determinado en los procesos de la Creación.</span><span class="imTALeft fs14lh1-5"> &nbsp;</span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">El Árbol de la Vida se compone 10 esferas o <em>sephirot</em> (las dimensiones del Ser) y 22 líneas (o senderos de aprendizaje) que las unen, lo cual indica que <b>el número 22 supone la totalidad de un ciclo</b>, como 22 son las letras del alfabeto hebreo y 22 son también los Arcanos Mayores del Tarot (simbología cabalística). De este modo, cualquier cálculo numérico cuyo resultado sobrepase el número 22, habrá que reducirlo necesariamente a un número igual o inferior a este.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/destaque-numerologia.png"  title="" alt="" width="549" height="366" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Por ejemplo, quien haya nacido el 26/11/1972 (2+6+1+1+1+9+7+2=29) obtiene como primer dato relevante la edad a partir de la cual decidió (a nivel álmico) iniciar su propio “camino de vida", y mediante su reducción a un número igual o inferior a 22 (2+9=11), obtiene el denominado “número de destino”, el cual nos habla del área de la vida (o una de ellas) que la persona ha venido a desarrollar a través de la experiencia vivencial.</span></div> &nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Conviene aclarar, no obstante, que un solo número resulta del todo insuficiente para determinar con precisión el propósito de vida de una persona, del mismo modo que en astrología el hecho de haber nacido bajo la influencia de un signo del zodiaco, es un dato que solo puede proporcionarnos una información muy genérica e impersonal. Y si para la astrología es, en todo caso, el estudio de la carta astral lo que va a permitir profundizar en las confluencias planetarias que inciden en la vida de esa persona; para la numerología cabalística es el estudio del <b><a href="http://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?cabala-practica" target="_blank" class="imCssLink">Árbol de la Vida Personal</a></b> lo que puede proporcionarnos ese nivel de detalle, pues a menudo son varias las familias de números que inciden de manera significativa en la vida de una personas, además de otros muchos factores a tener en cuenta (líneas karmicas, ocultas, de infancia, de juventud, maestrías, cruces, bloqueos, etc.).</span></div> &nbsp;&nbsp;&nbsp;<div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">A continuación explico el significado esencial de cada número, en relación al <b>propósito de vida</b> que cada cual se ha propuesto resolver (a nivel álmico) en la presente encarnación. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 1: 1-10-19 </span></b></div></div><div class="imTAJustify"><div class="imTACenter"><br></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La princi</span><span class="fs12lh1-5 cf1">pal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos es, </span><span class="fs12lh1-5 cf1">desarrollar la iniciativa y la voluntad de acción</span><span class="fs12lh1-5 cf1">. Se trata de personas muy emprendedoras, independientes, activas, creativas, innovadoras y a menudo incluso pioneras, que no les gusta ir a “remolque” de los demás, sino que prefieren tomar siempre la iniciativa, aun cuando ello suponga tener que entrar en un terreno inexplorado. Son personas muy valientes y decididas, que en armonía saben canalizar muy bien todo este torrente de vitalidad y energía creativa.</span></div><div class="imTAJustify"> &nbsp;<div><span class="fs12lh1-5 cf1">El nº 1 nos habla de personas con una gran actividad mental, con muchas ideas y proyectos rondando siempre por su mente, pero que al precisar de un proceso de elaboración interna que permita llegar a concretarlos, a menudo ocurre que por falta de perseverancia no consiguen llevarlos a cabo. Esto puede generarles cierta frustración y una sensación de no encontrar su “lugar en el mundo”. El nº 10 sigue hablándonos de movimiento y de cambio, pero en este sentido juega un papel crucial, porque también se refiere a esta capacidad transformadora que permite hacer descender la energía creativa del 1, hacia planos más externos y cercanos a la realidad física. Y el nº 19 es la consecución última de ese proyecto u objetivo inicial que ha acabado concretándose en el plano físico, siendo este un número asociado al éxito en general.</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> &nbsp;</span><br></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 2: 2-11-20 </span></b></div><div class="imTACenter"><span class="imTAJustify fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos consiste en <b>desarrollar la seguridad y la confianza en sí mismos</b>. Deben confiar en su propia verdad. Se trata de personas con un alto poder intuitivo, sensibles, pacíficas, conciliadoras y muy espirituales, que acostumbran a huir de las confrontaciones externas, pero que cuando se ven envueltas en un conflicto que afecta a sus principios más esenciales, no dudarán en luchar como el que más para defenderlos. Son personas muy tranquilas, pacientes e intuitivas que, guiadas por esta energía intuitiva, saben lo que deben hacer en cada momento.</span></div> &nbsp;<div><span class="fs12lh1-5 cf1">El 2 nos habla de misticismo, de espiritualidad, de conexión con la Fuente, con Dios, con la Conciencia Cósmica o como prefiramos llamarlo. La energía llega a través de este canal central que une a Kether con Tiferet, lo cual significa que la persona percibe la “verdad” de un modo un tanto abstracto, que hace que a menudo no sepa muy bien cómo expresarla, pero que resulta inequívoca para su corazón. El nº 11 es el que posee la capacidad de verbalizar esta “verdad suprema”, siendo este un número tradicionalmente asociado a los maestros, a los profetas y a los guías espirituales. El número 11 posee la fuerza y determinación para enfrentarse a un orden social, cultural o religioso preestablecido, que siempre opondrá resistencia a cualquier situación de cambio que pudiera poner en riesgo la perdurabilidad del <i>status quo </i>o del poder. El nº 20 es el que culmina la obra del “profeta" mediante la transcripción de ese conocimiento superior de un modo concreto, preciso y debidamente razonado.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><span class="fs14lh1-5"> </span></div><div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 3: 3-12-21 </span></b></div><div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></b></div><span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos consiste en “</span><b class="fs12lh1-5 cf1">unir para comprender</b><span class="fs12lh1-5 cf1">”. Uniendo conceptos desarrollamos una lógica que nos permite ir profundizando en todas las áreas de la vida, del mismo modo que a través de las relaciones personales y afectivas podemos realmente llegar a conocernos a nosotros mismos en profundidad. Se trata, por consiguiente, de personas muy sociables y familiares, interesadas en descubrir todo aquello que les genere inquietud y ganas de comprender. Tienen muy buenas dotes para la investigación y el estudio en general.</span><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">El nº 3 nos habla de una lógica superior encaminada a comprender cuestiones más profundas y elevadas, siendo este un número muy espiritual asociado a los “buscadores de la verdad” y al acceso a la sabiduría por medio del discernimiento. El nº 12 es el número de la reflexión, del pararse a pensar antes de tomar una decisión, del estudio detallado y minucioso de las cosas, aunque a un nivel más relacionado con aspectos científicos, sociales y filosóficos, que espirituales o metafísicos. El nº 21 es la culminación de esta unión de conceptos o ideas, alcanzando finalmente la comprensión de aquello se investigaba. Con el 21 aparece la “verdad desnuda” y es también, por consiguiente, la finalización de un proyecto, un curso, unos estudios y todo aquello que tenga que ver con la resolución de algo por lo que se ha trabajado.</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> &nbsp;</span><br></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 4: 4-13-22 </span></b></div><div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></b></div> &nbsp;<span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos es, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">la humildad y la aceptación</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Se trata de personalidades fuertes, seguras de sí mismas, muy exigentes, perfeccionistas, carismáticas, trabajadoras y testarudas, que suelen imponer su manera de hacer las cosas sin tener demasiado en cuenta los puntos de vista, motivaciones o propuestas de los demás. Aquí encaja muy bien el arquetipo del “jefe”, puesto que es la persona que deberá ser capaz de ejercer su autoridad y liderazgo, para que un proyecto común pueda salir adelante.</span><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">El 4 nos habla de una persona que, gracias a su capacidad de trabajo y rigor, se convierte en un gran profesional que transmite confianza y estabilidad a las personas de su entorno (familiar, laboral…), pero a su vez, dado que también suele haber cierta rigidez mental, todos aquellos sucesos que se le presenten de manera imprevista, pueden llegar a ocasionarle muchos trastornos a diferentes niveles. Y así ocurre cuando aparece el nº 13, puesto que este es el número del cambio y la regeneración, que permita seguir avanzando hacia un nuevo orden de cosas. Generalmente es a través del 13 (rupturas matrimoniales, despidos, fallecimientos…), cuando el 4 suele “bajarse del trono” y aceptar que no todo puede ser controlado y que el hecho de no comprender, no significa que aquello no exista. Aquí se impone el perdón y la reconciliación con uno mismo, para que, de este modo, uno pueda lograr alcanzar la aceptación y la humildad que posee el nº 22, otro gran número maestro, que representa la culminación de un ciclo evolutivo o viaje de retorno.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 5: 5-14 </span></b></div><div class="imTACenter"><span class="imTAJustify fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos es, <b>aprender a gozar de la vida en armonía y equilibrio</b>, contagiando su alegría y buen humor a todo el mundo. Se trata de personas más bien despreocupadas, optimistas, positivas, alegres y divertidas, con un gran potencial de felicidad, que solo puede verse comprometida cuando no son capaces de controlar los excesos y su natural tendencia adictiva. Son personas que tienen muy vivo al “niño interior” y que saben capear los temporales con una gran facilidad.</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">El 5 nos habla de una energía repleta de bondad y amor, que ansía la libertad y la fusión con lo divino (generalmente de manera inconsciente), lo cual demuestra que también el sentido del humor es una expresión de espiritualidad elevada. Este es también el camino de los contemplativos, quienes se maravillan con cada pequeño detalle de la creación, viendo a Dios en todo lo creado. Son personas expansivas y con una energía más emocional que mental, lo cual hace que a menudo tengan ciertas dificultades para poner juicio y limitar ciertas tendencias adictivas. El nº 14 conecta el mundo de los deseos con el verdadero Yo, donde reside el alma, por lo que cuando este número tira más hacia abajo (el ego) que hacia arriba (el alma), se incrementa el deseo de poseer, pudiendo hacer entonces que la felicidad acabe derivando en amargura. Cuando existe un 14 bien equilibrado, la personalidad conecta con el corazón apareciendo así el buen juicio, la cordura, la flexibilidad, la capacidad de adaptación y la empatía.</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 6: 6-15 </span></b></div><div class="imTACenter"><span class="imTAJustify fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos es, <b>aprender a elegir y a renunciar</b>; es decir, a hacer un buen uso de su libre albedrío y, al mismo tiempo, ser capaces de saber soltar o desapegarse, cuando llegue el momento. Se trata de personas sensibles, amorosas y serviciales, que disfrutan cuidando y ayudando a los demás.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><span class="fs12lh1-5 cf1">El 6 nos habla de una persona cuyo destino parece estar ligado a otra (pareja, hijos, o incluso trabajo) y cuya vida va girando entorno a ella. El arquetipo que mejor describe al 6 es “la madre”, quien se desvive por sus hijos y esposo, tratando de darles siempre los mejores cuidados y atenciones. Pero como la vida está sujeta a un permanente cambio, llegará el momento en que habrá que tomar decisiones que impliquen tener que soltar, dejar ir o renunciar a aquello que siente como propio. Aquí aparecen los miedos, las dudas y los apegos que se le atribuyen al nº 15 y que, de no vencerlos, la vida puede llegar a convertirse en una especie de condena. El 15 también representa al ser humano que está atado a los deseos y a la materia. Cuando se vencen los temores la persona encuentra nuevas formas de expresar su amor y la vida recupera nuevamente su luminosidad.</span><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div> &nbsp;&nbsp;<div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 7: 7-16 </span></b></div><div class="imTACenter"><span class="imTAJustify fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos es, aprender de los errores para no "tropezar dos veces con la misma piedra" y lograr <b>expandir su conocimiento hasta las más altas cotas de sabiduría</b>. Se trata de personas muy trabajadoras, honradas, nobles y leales, que poseen un elevado sentido de la responsabilidad.</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">El 7 nos habla de personas exitosas a razón de su inteligencia y ambición, que tanto puede orientarse a nivel externo (éxito profesional, poder, dinero…) como a nivel interno (desarrollo intelectual, conocimiento…), que en el ámbito espiritual es equiparable al arquetipo del “Iniciado”. El Iniciado es un estudiante avanzado en la comprensión de los misterios de la vida, que ha trascendido ya las limitaciones inherentes a toda creencia, filosofía, ciencia o religión, siendo en todo caso su estudio comparativo lo que le ha proporcionado este Conocimiento Superior. Pero no han sido pocas las caídas que ha sufrido el 7 a lo largo de sus innumerables existencias hasta llegar aquí, tal y como nos indica el nº 16, que simboliza los envites que nos da la vida una y otra vez hasta que aprendemos la lección. El 16 nos insta a la perseverancia y a la superación personal, de manera parecida a como los científicos aplican el método de ensayo-error, ensayo-error, hasta que acaban dando con la solución. Así es como el 7 ha logrado liberarse de la ignorancia y puede triunfar en todas las áreas de la vida.</span></div><div><br></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 8: 8-17 </span></b></div><div class="imTACenter"><span class="imTAJustify fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos es, <b>aprender a mantener el “equilibrio”</b> tanto a nivel interno como externo. Se trata de personas muy ecuánimes, justas y bondadosas que, a menudo, por no querer perjudicar a nadie acaban siendo ellas las perjudicadas. Son personas que saben integrar muy bien el conocimiento superior con los planos de realización personal.</span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">El 8 nos habla de un aprendizaje a través de la relación con los demás, sobre todo a nivel de pareja, que es quien mejor hace de espejo, para mostrarle todo aquello que no logra ver de sí mismo. El 8 suele tener dificultades para establecer aquellos límites que le permitirán vivir en armonía, pues su tendencia dadora, suele llevarlo a unos extremos del todo nocivos, tanto para sí mismo como para los demás. Deben aprender a saber decir NO y mantenerse firme en su decisión. El caso contrario sería el de una severidad exagerada que podría acabar derivando en crueldad. Cuando se consigue mantener este equilibrio interno, todo fluye también entonces de manera equilibrada a nivel externo, tal y como nos sugiere el nº 17, que representa el movimiento, la fluidez, la inspiración artística y la creatividad.</span></div><div><br></div> &nbsp;<div class="imTACenter"><b><span class="fs12lh1-5 cf2 cb1"> Familia del 9: 9-18 </span></b></div><div class="imTACenter"><span class="imTAJustify fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">La principal misión para los nacidos bajo esta familia de senderos es, <b>aprender a conectar con el “maestro interior”</b>. Se trata de personas muy sabias, prudentes y tranquilas que, a menudo sienten la necesidad de tener que “retirarse” del mundo para asimilar y entender mejor lo vivido y aprendido.</span></div> &nbsp;<div><span class="fs12lh1-5 cf1">El 9 nos habla de la capacidad de introspección, de la meditación en solitario y del conocimiento profundo que se tiene de la vida, lo cual les proporciona una verdadera sensación de autosuficiencia. Son personas que disfrutan del silencio, del contacto con la naturaleza y de una alimentación sana. Ellos saben escuchar las necesidades de su propio cuerpo y hacer aquello que mejor les convenga. El nº 18 también nos habla de esta conexión la tierra y las energías de la naturaleza, aunque a un nivel más instintivo. El 18 fluye sin rigideces y se expresa a través del cuerpo en forma de arte, música, danza, sexualidad, etc. liberando así toda su energía emocional. La superación o autocontrol de estos instintos “animales”, es lo que permitirá otorgarle al 9 el calificativo de “maestro”.</span></div> &nbsp;<br><div><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="imTALeft fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/3bTVfRw" target="_blank" class="imCssLink">A la Luz de los Números</a></span><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1">"</span><br></div><div><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1"><a href="https://www.comprendiendoalser.com/curso-arbol-personal-nivel-1.html" class="imCssLink" onclick="return x5engine.utils.location('https://www.comprendiendoalser.com/curso-arbol-personal-nivel-1.html', null, false)">Curso del Árbol de la Vida Personal</a></span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><a href="https://youtu.be/TzYrPSgDABw">https://youtu.be/TzYrPSgDABw</a>]]></description>
			<pubDate>Sun, 26 Nov 2017 08:06:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Las 7 dimensiones de Conciencia]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000012"><div class="imTACenter"><img class="image-8" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_org_multidimensional-620x388.jpg"  title="" alt="" width="548" height="343" /><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Al hablar de "<b>dimensiones de conciencia</b>" conviene aclarar primero, que si bien es cierto que existe una clara vinculación entre estas dimensiones y los diferentes <b>planos de existencia</b> en los que estamos presentes de manera simultánea (el físico, emocional, mental, causal…), éstos no guardan relación alguna con las dimensiones espacio-<wbr>temporales, los multiversos o los mundos paralelos a los que hace referencia la actual física teórica. Las <b>dimensiones de conciencia </b>son los diferentes <b>grados</b> o <b>frecuencias de vibración energética</b> y<b> </b>sus respectivos <b>niveles de entendimiento, </b>que todo ser vivo adquiere progresivamente en la medida en que su <b>experiencia vivencial</b> le otorga un <b>conocimiento</b> que hace <b>expandir </b>su <b>conciencia</b>.<br><br>En base a la denominada "ley de octavas", el ordenamiento más genérico que rige nuestra existencia, que podemos clasificar este progresivo <b>incremento vibracional evolutivo</b> de la siguiente manera:<br><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">Primera Dimensión de Conciencia</b><br><br></span><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/electron--644x362.jpg"  title="" alt="" width="548" height="308" /><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br>La <b>primera dimensión</b> &nbsp;es una frecuencia muy elemental, pero de inmenso valor, ya que se corresponde con las estructuras básicas y los soportes vitales necesarios a partir de los cuales pueden surgir nuevas formas de vida más complejas. La primera dimensión de conciencia es la <b>encargada de</b> <b>convertir la energía en materia</b>. Es la dimensión del <b>reino mineral</b> y la frecuencia primaria en la que vibran los <b>átomos</b> y las <b>moléculas</b>. Los tradicionales cuatro elementos:<b> tierra, agua, aire y fuego</b>, pertenecen a esta primera dimensión. <br><br>La primera dimensión de conciencia conforma <b>nuestro planeta, nuestro sistema solar, nuestra galaxia y todo el universo</b> apenas conocido por el ser humano a nivel astronómico, así como los posibles <b>multiversos</b> de la vigente teoría de supercuerdas (la Teoría M), aunque por el momento solo podamos acceder a ellos a través de un enrevesado lenguaje matemático.<br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5"><b>Segunda Dimensión de Conciencia</b></span><br><br></span><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/950936_Bandada_de_aves_volando.jpg"  title="" alt="" width="550" height="344" /><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La <b>segunda dimensión</b> conciencia &nbsp;es la frecuencia de los <b>reinos vegetal </b>y <b>animal</b>. El paso de primera a segunda dimensión es probablemente el salto evolutivo más importante, pues se calcula que entre unos 3.000 y 4.000 millones de años atrás surgió el "milagro" y apareció el primer organismo vivo de nuestro planeta: la <b>célula</b>. En un primer momento se trataba de organismos unicelulares tan elementales como una bacteria, pero que al cabo de unos pocos milenios, esas primitivas células procariotas de escaso material genético fueron convirtiéndose en células eucariotas más sofisticadas, de mayor carga genética y con una organización a nivel pluricelular que dio lugar a la creación de una inabarcable diversidad de especies vegetales y animales. <br><br>Esta segunda dimensión es el <b>inconsciente colectivo de las especies</b>, una conciencia subyacente que las mantiene unidas a través de una fuerte <b>identidad biológica</b>. Esta identidad es la que permite que todos los ejemplares de una misma especie puedan reconocerse y cumplir con sus funciones reproductoras, así como seguir sus particulares instintos en cuanto a métodos de subsistencia, migración, etc. A pesar de que algunas especies suelan vivir de manera más aislada y autónoma, aquí todavía no existe una conciencia de individualidad. Se trata de una dimensión regida por una <b>conciencia grupal</b> y por una completa <b>ausencia de temporalidad</b>. <br><br>Si bien es cierto que se puede apreciar en algunos animales un cierto grado de memoria que les permite ir modificando su conducta, no existe en ellos todavía una conciencia de lo que son los tiempos pasado y futuro; solo existe el momento presente, aunque de un modo completamente inconsciente. Este estado de atemporalidad que con tanta naturalidad se aprecia en el reino animal, despierta gran interés en aquellos hombres y mujeres que se esfuerzan por vivir en un constante "aquí y ahora". Sin embargo, no será hasta alcanzar la sexta dimensión de conciencia, cuando podrán reencontrarse nuevamente con este mismo estado atemporal, pero de manera consciente.<br><br>Los seres que vibran en la segunda dimensión de conciencia <b>viven sometidos a sus instintos</b>. Apenas existe aquí posibilidad de elección. Al no disponer de suficiente capacidad reflexiva, las acciones que estos seres acometen en su cotidianidad quedan mayormente <b>exentas de responsabilidad</b>. Sin embargo, para aquellas especies que dotadas de mayores aptitudes cognitivas titubean antes de reaccionar de manera instintiva a sus impulsos más primarios, comienzan a abrir un reducido abanico de posibilidades. <b>Y</b> <b>en el momento en el que aparece una mínima posibilidad de elección, ésta conlleva un proporcional grado de responsabilidad</b>. Este incipiente margen de actuación es la brecha que permitirá que los seres del reino animal puedan ir evolucionando paulatinamente hacia especies más perfeccionadas hasta conseguir finalmente trascenderlo.<br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div class="imTACenter"><b><span class="fs14lh1-5 cf1">Tercera Dimensión de Conciencia</span></b><br><br><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/cordoba.jpg"  title="" alt="" width="549" height="308" /><b class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></b></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La <b>tercera dimensión</b> conciencia &nbsp;es la frecuencia vibratoria que ha estado sintonizando la humanidad en el transcurso de la historia hasta el momento presente. Es la dimensión en la que se produce la <b>pérdida del sentido grupal</b> tan característico de la segunda dimensión y da comienzo lo que se conoce por "<b>fragmentación</b>". Esto significa que a pesar de que un ser de tercera dimensión suela seguir viviendo rodeado de otros seres, o sea, en sociedad; cada individuo desarrolla su propia identidad personal. <br><br>Este es el nacimiento del <b>ego </b>y<b> la personalidad</b>. Es la frecuencia en la que nos hacemos conscientes de nosotros mismos, pero a su vez, es en la que nos sentimos más alejados los unos de los otros y en la que <b>estamos más separados del Todo que nunca</b>. El miedo, la desconfianza, la aversión, la intolerancia y una clara tendencia hacia la dominación, el control, el poder y la posesión, son solo algunos indicadores que nos muestran que un individuo, grupo o sociedad sigue anclado en la tercera dimensión de conciencia. <br><br>Quien permanezca en tercera dimensión de conciencia, lo más probable es que las experiencias que le lleguen en clave de infortunios, desgracias o reveses de fortuna, no sean debidamente comprendidas y vividas por tanto de manera dolorosa. Pero en la medida en que uno va conectando con una conciencia superior más lúcida, empática y desapegada, comienza a comprender que <b>todo lo que le ocurre en la vida tiene un motivo, una causa, un propósito y un por qué</b>, a pesar de que la respuesta a menudo permanezca fuera de su alcance. Esta comprensión permite comenzar a liberarse de un victimismo que solo trae consigo una mayor desdicha y sufrimiento.<br><br>Aquí es donde se nos presentan los mayores retos de crecimiento y evolución, puesto que <b>da comienzo la ardua tarea de integración consciente hacia el Ser Único</b>.<br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5"><b>Cuarta Dimensión de Conciencia</b></span><br><br></span><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/activistas-de-greenpeace-detencion-preventiva.jpg"  title="" alt="" width="547" height="365" /><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">A pesar de que grandes conciencias han ido viniendo una y otra vez a dar un impulso a la humanidad, es en estos albores del siglo XXI cuando se está produciendo el mayor <b>despertar global a cuarta dimensión</b> de conciencia como <b>nueva realidad</b>. Pero tal y como ocurrió en anteriores transiciones dimensionales, ésta se irá igualmente implementando de manera gradual. Hasta que no alcancemos una determinada masa crítica de conciencias vibrando a cuarta dimensión, la nueva realidad seguirá conviviendo con la antigua y los nuevos patrones de organización seguirán estando condicionados por los viejos esquemas y códigos de conducta. <br><br>Pero c ada vez son más &nbsp;las personas que sienten la necesidad de buscar respuestas que aporten un mayor significado a su experiencia existencial, que desean comprender un poco mejor su realidad personal y que se plantean seriamente cuál debería ser su rol en la sociedad. Este inconformismo respecto a lo que por tanto tiempo lleva establecido como modelo organizativo inamovible, pero que en la actualidad se percibe como obsoleto, es el origen de un cambio vibracional a gran escala cuyos efectos tarde o temprano acabarán por provocar el desmoronamiento de las antiguas estructuras de poder, que darán paso a unos modelos socioeconómicos más justos y equitativos. <br><br>Es en la <b>cuarta dimensión</b> de conciencia cuando se &nbsp;percibe con claridad el concepto de <b>reciprocidad</b>. Aquí nos hacemos conscientes de que cada uno de nuestros actos repercute de manera directa o indirecta en la sociedad y que, por consiguiente, afecta a la vida de los demás. En cuarta dimensión <b>decidimos asumir una responsabilidad mayor</b>, pues nos damos cuenta de que toda implicación es necesaria si lo que se pretende es que el cambio colectivo llegue a materializarse. <br><br>Esta es la conciencia que moviliza a todo aquél que lucha por imponer la justicia y la igualdad entre los hombres, erradicar la pobreza, atender al necesitado, proteger el medioambiente y tratar de hacer en definitiva de este mundo un lugar mejor. Es la dimensión en la que <b>comenzamos a regresar a una conciencia de integración grupal</b>, aunque sin perder de vista nuestra identidad personal. <br><br>En la actualidad s on muchos los seres de este planeta que ya tienen bien consolidada su expansión de conciencia a cuarta dimensión, y viven por tanto sus vidas de manera mucho más consciente, responsable y solidaria.<br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs14lh1-5"><b>Quinta Dimensión de Conciencia</b></span><br><br></span><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/20-GR-reflexion_szl6es4k.jpg"  title="" alt="" width="552" height="305" /><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La <b>quinta dimensión</b> de conciencia es una frecuencia cuya característica principal es que <b>comenzamos a recordar quiénes somos realmente</b>. Aquí nos volvemos conscientes de que existe un <b>Yo profundo</b> que se encuentra <b>más allá del cuerpo </b>y<b> de la personalidad</b>, un Yo que no se identifica con un nombre, una profesión, un estatus social ni con cualquier otra faceta o expresión externa que nos pueda diferenciar de los demás, sino con el <b>amor </b>y<b> la conciencia </b>que reposa en nuestro interior. <br><br>Aquí sabemos que <b>la vida no termina en el plano físico</b>, sino que se extiende mucho más allá de la ilusoria vida terrena, la cual era percibida hasta entonces como la única realidad posible. En quinta dimensión tomamos conciencia de nuestra naturaleza <b>eterna </b>e<b> inmortal,</b> y asumimos la tarea de tener que regresar una y otra vez al plano físico en busca del <b>conocimiento vivencial</b> que nos permitirá ir ascendiendo a nivel conciencial.<br><br>En quinta dimensión de conciencia los lazos con nuestros semejantes se han ido estrechando hasta el punto en que, gracias al <b>amor</b> y a la <b>compasión</b> que de manera natural emana de quien sintoniza con esta frecuencia; nos sentimos literalmente <b>unidos a un gran número de personas</b>. Conectamos de este modo con una <b>conciencia grupal</b> <b>de mayores dimensiones</b>, aunque nuestra percepción de unidad todavía es <b>parcial</b>. <br><br>No podemos evitar sentir un cierto distanciamiento con aquellos seres que se encuentran en niveles de conciencia muy inferiores al nuestro, así como con quienes lo están en otros de muy superiores. Todavía hay camino aquí por recorrer antes no se disuelva por completo esta distinción. <br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">Sexta Dimensión de Conciencia</b><br><br></span><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Yogi-Ganga-Varanasi-1.jpg"  title="" alt="" width="555" height="434" /><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br>Este nuevo "despertar" llega a nuestras vidas cuando alcanzamos una <b>percepción "no-<wbr>dual" </b>de la realidad. Cuando esto ocurre, comenzamos a percibir una <b>ausencia de confrontación entre los pares de opuestos</b>. Lo que hasta entonces solíamos calificar de bueno o de malo, de positivo o negativo, de justo e injusto…, empieza a cobrar ahora un nuevo significado. Dejamos de identificarnos sistemáticamente con una de las dos polaridades inherentes al mundo manifestado y pasamos a situarnos en una posición más elevada y unitaria. Una posición cuya perspectiva nos ofrece una visión de la realidad mucho más amplia e integradora. Es en este punto cuando conectamos con la "<b>conciencia crística</b>", una energía de muy alta frecuencia que nos abraza cálidamente y hace que nuestra vida se vuelva mucho más <b>amorosa, pacífica </b>y<b> conciliadora</b>.<br><br>La <b>sexta dimensión</b> de conciencia es una frecuencia vibracional que otorga al Ser el <b>conocimiento vivencial de la Unidad</b>. Y cuando se descubre que no hay separación alguna entre uno mismo y todos los seres de la creación, se advierte que ya no hay lugar para la aversión, la intolerancia, la crítica ni el reproche. Los antiguos moldes de ordenamiento que habíamos fabricado para encasillar la diversidad en la que vivimos ya no sirven, son inútiles; <b>las barreras que nos separaban han caído</b>, y cualquier juicio de valores que se pretenda hacer solo puede ir dirigido hacia uno mismo. <br><i><br></i>Si alzamos la vista vemos desde aquí con claridad como todo converge hacia un <b>único </b>e<b> infinito haz de Luz-<wbr>Conciencia</b> que <b>Todo lo abarca</b> y <b>Todo lo ilumina</b>. Es al dirigir la mirada hacia abajo cuando nos damos cuenta de que esta inmaculada <b>Luz Primordial</b> se percibe de manera muy fragmentada en los planos inferiores debido al efecto que produce atravesar las diferentes capas de densidad que conforman la materia. Es por tanto esta <b>Luz-<wbr>Conciencia</b> disgregada en múltiples haces proyectados sobre la Tierra en una gran diversidad de formas, colores y tonalidades, lo que provoca que también sean muchas las percepciones, creencias e interpretaciones que se hagan de una misma Realidad. <br><br>Pero en el instante en que uno ya solo ve esta única <b>Luz Primigenia</b> como el origen y el fin de la <b>Verdad Suprema</b>, es como el ave que emprende el vuelo y contempla desde lo alto con su visión panorámica, los efectos de una dualidad a la que hasta hace bien poco él también estaba sometido. <br></span></div><div><i class="fs12lh1-5 cf1"><br></i></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En este elevado nivel de conciencia ya no se persiguen reconocimientos ni halagos, tampoco saciar placeres u obtener réditos o ventajas; lo único que verdaderamente se ansía es la <b>Unión</b> con lo <b>Divino</b> y la <b>Libertad</b>. Estos anhelos relativamente sencillos de comprender a nivel conceptual, de nada sirven si no se viven como tales. Este es el inmenso valor que tiene cada una de las vidas que vivimos. No basta con creer, pensar, filosofar, conceptualizar o teorizar sobre un determinado estado, nivel de conciencia o condición espiritual; si lo que se pretende es que ello adquiera validez y sea <b>integrado en el Ser</b>, será necesario tener que sentirlo, vivirlo, llevarlo a la práctica y <b>experimentarlo en carne propia</b> aun cuando la sola idea de tener que volver a encarnar suponga un fatigoso pesar. <i><br></i></span></div><div><i class="fs12lh1-5 cf1"><br></i></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Para el ser que ha alcanzado este grado de desprendimiento en el que nada de lo que pueda haber en el mundo despierta ya su interés, probablemente la sensación que tenga al pensar en una nueva vida terrena es que ésta será del todo infructuosa y estéril. Pero, ¿de qué otro modo sino podría llegar a consumarse este anhelo de liberación? Así es que aun después de haber conseguido trascender la quinta dimensión de conciencia, donde todavía uno se encuentra sometido al ciclo de muerte y renacimiento a causa del deseo y el karma; también aquí sigue habiendo una cierta necesidad de renacimiento. La diferencia no obstante es significativa. <b>Nacer de nuevo no significa comenzar de nuevo</b>. Cuando un ser que procede de la <b>esfera crística</b> desciende al plano físico para iniciar un nuevo ciclo vital, éste apenas se verá sometido a la ilusión de <i>maya. </i>Al permanecer su <b>espíritu </b><b>despierto</b> en una <b>esfera no dual</b> de la realidad, bastará con que se produzca una débil conexión con su <b>verdadero</b> <b>Yo</b>, para que su <b>mente egoica</b> <b>despierte también en el mundo terrenal</b>.<br><br>Esta es la dimensión de conciencia en la que se encuentran muchos de los verdaderos místicos e iniciados como los<i>bodhisattvas, rishis, mahatmas, </i>profetas y santos de todas las religiones; es decir, <b>grandes almas</b> <b>al servicio de Dios y del hombre</b>. <br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">Séptima Dimensión de Conciencia</b><br><br></span><img class="image-7" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Quienes-son-los-maestros-ascendidos-600x280.jpg"  title="" alt="" width="555" height="259" /><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La <b>séptima dimensión </b>de conciencia es la <b>frecuencia del amor en estado puro</b> y de la <b>integración completa al Ser Único</b>. Las diferencias que hay entre sexta y séptima dimensión son desde luego mucho más sutiles que las que podíamos encontrar en dimensiones anteriores. Ambas contemplan la misma <b>Unión con el Absoluto</b>, pero si bien en sexta dimensión de algún modo todavía había que apartar los "velos de ignorancia" para poder observar la <b>Realidad </b>desnuda, en séptima dimensión ya no es necesario ni tan siquiera hacer este gesto, puesto que aquí todos los velos ya han caído. <br><br>Nada hay en esta dimensión que pueda interferir la <b>clara visión de la Realidad</b>, ni que sea capaz de perturbar la<b>paz interior</b> de los seres que aquí se encuentran. Se trata de un <b>sublime</b> y <b>perpetuo estado inalterado de conciencia</b>,<b> </b>prácticamente imposible de sostener estando sometido a las vicisitudes de la vida terrena. Solamente grandes <b>Maestros de Sabiduría</b> como <b>Buda, Jesús </b>o<b> Krishna</b> (entre otros), son capaces de experimentar en el plano físico esta <b>Unión con el Todo</b> (o estado <i>nirvánico</i>), más allá de los periodos de tiempo que pueda durar una meditación, una práctica espiritual o cualquier otro tipo de experiencia extática que los conecte fugazmente con la <b>Fuente</b>. <br><br>Así es que después de haber recorrido durante eones el largo camino ascendente de regreso al <b>Hogar </b>y haber <b>completado todo un ciclo evolutivo</b>, alcanzar la <b>séptima dimensión de conciencia</b> es la más bella <b>culminación</b> de un largo proceso que convierte a estos seres <b>plenamente realizados</b> en los venerables <b>Maestros Ascendidos</b>. <br><br></span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1">Del libro: "<a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a>"</span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><a href="https://youtu.be/Oz6ZpTzGoaI">https://youtu.be/Oz6ZpTzGoaI</a>]]></description>
			<pubDate>Wed, 06 Sep 2017 07:18:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[La Multidimensionalidad del Ser y los cuerpos sutiles]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000007"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/LOS-SIETE-CUERPOS.-1.jpg"  title="" alt="" width="555" height="324" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Cuando hablamos de espacios dimensionales, de planos de existencia, de reinos espirituales o del más allá, solemos alzar la vista y mirar al cielo como si todo ello estuviera muy lejos de aquí, en otros mundos o en lugares muy remotos e inaccesibles, pero lo cierto es que <b>Todo está aquí mismo </b>junto a nosotros y <b>en este preciso instante</b> sólo que <b>en franjas vibracionales distintas</b>. Esto significa que lo que habitualmente percibimos como real a través de los sentidos, es tan sólo una pequeña parte de la verdadera realidad multidimensional en la que vivimos.<br><br>Podría decirse que somos como uno de esos pececitos de colores cuya visón del mundo ha pasado de la inmensidad del océano en la que vivía, al reducido espacio que albergan las cuatro paredes de cristal que conforman su pecera. Es decir que al encarnar, también nosotros decidimos trasladarnos a un pequeño globo terráqueo desde donde apenas alcanzamos a “ver” nada. Pero del mismo modo en que desde nuestra perspectiva nos resulta obvio apreciar la existencia de una realidad mayor que la que percibe el pececito en su pecera, también <b>nuestra realidad física se ve contenida en otras esferas de realidad de mayores dimensiones inclusivas y superpuestas entre sí</b>.<br><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Pez-encerrado-en-una-pecera.jpg"  title="" alt="" width="555" height="371" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTALeft"><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">El plano físico es por tanto nuestra pequeña y preciosa burbuja en la que vivimos ajenos a una realidad mayor, siendo el cielo, las estrellas, las montañas y los océanos que nos rodean nuestras cuatro paredes de cristal. Sabemos que el universo se extiende mucho más allá de nuestro planeta, de nuestro sistema solar y de nuestra galaxia, pero en cualquier caso seguimos pensando que la realidad física es la única realidad posible. Esto es así sobre todo para quienes otorgan una exclusiva credibilidad a lo que puedan captar sus sentidos, desechando de este modo cualquier otra opción que no pase por este filtro; pero lo cierto es que además de la dimensión correspondiente al plano físico que es donde se proyecta nuestro espíritu con el único propósito de adquirir conocimiento a través de la experiencia, existen otras zonas dimensionales en las que se hallan nuestros aspectos emocionales, mentales, intelectuales, creativos, afectivos y espirituales…, por mencionar sólo algunos, como <b>atributos de un Ser múltiple que habita en diferentes planos de existencia al mismo tiempo</b>.</span></div><div class="imTAJustify"><br></div></div><div class="imTAJustify"><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/59a65-a7.jpg"  title="" alt="" width="551" height="363" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La multidimensionalidad del Ser explica fenómenos tan singulares como el que suelen relatar la mayoría de testimonios que han experimentado una </span><b class="fs12lh1-5 cf1">ECM</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> (Experiencia Cercana a la Muerte), en la que al producirse una muerte clínica (parada cardiorrespiratoria y cese de la actividad cerebral), no sólo observaban con absoluto desapego su cuerpo tendido sobre la mesa del quirófano, sino que eran capaces de describir con asombrosa precisión todo cuanto sucedió a su alrededor (incluyendo el estado emocional de los presentes). Esto demuestra que </span><b class="fs12lh1-5 cf1">nuestra mente no reside en el cerebro sino que lo hace en una dimensión distinta a la física</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, aunque es a este órgano donde van a parar todos los estímulos que se transmiten inmediatamente al cuerpo.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Para la mayoría de tradiciones espirituales el cuerpo es el “</span><i class="fs12lh1-5 cf1">vehículo del alma</i><span class="fs12lh1-5 cf1">“, un instrumento al servicio del Ser a través del cual éste puede expresarse en la Tierra. Este calificativo es acertado con la salvedad de que el cuerpo, por lo que en sí mismo representa, se convierte en algo mucho más valioso que un mero instrumento de experimentación vivencial. Y es que cuando el alma ocupa un cuerpo y lo anima a la vida, ésta no se aloja en la cabeza o en el corazón como suele creerse sino que ocupa el cuerpo en su totalidad. El alma está presente en cada centímetro de piel, en cada cabello, en cada órgano y en cada célula de nuestro organismo, con lo cual, el cuerpo es mucho más que una simple envoltura.</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> El cuerpo es la entidad que contiene la presencia de lo divino, es la viva personificación del espíritu</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, y puesto que existen diversas dimensiones en las que nos encontramos simultáneamente, nuestra participación en cada una de ellas sólo puede hacerse efectiva a través de su correspondiente diversidad de cuerpos. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/espiritu-sobre-cuerpo-640.jpg"  title="" alt="" width="547" height="410" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">De esto se desprende que el ser humano pueda considerarse<b> séptuple en su constitución interna</b>; es decir, que además del<b> cuerpo físico</b> que es con el que nos manifestamos en el mundo físico en forma de palabra o acción, disponemos de un<b> cuerpo etérico o vital</b> que lo anima a la vida; un <b>cuerpo astral</b> que contiene toda nuestra dimensión emocional; un <b>cuerpo mental </b>que nos permite razonar, aprender, analizar y discernir; un <b>cuerpo causal o mental superior</b> del que brota la voluntad que nos permite iniciar cualquier actividad; un <b>cuerpo crístico o búdico</b> con el que accedemos a las más altas cumbres de Sabiduría; y un <b>cuerpo átmico</b> que alberga la más pura esencia de lo divino. Estos son los siete cuerpos que ocupa simultáneamente el Ser aquí y ahora sólo que en diferentes grados de intensidad.</span></div><div class="imTAJustify"><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Reconocemos fácilmente el uso de nuestros cuatro cuerpos inferiores (el físico, el vital, el emocional y el mental) en nuestro quehacer cotidiano como cuando trabajamos, estudiamos, paseamos, conversamos, practicamos algún deporte, etc. Pero es cuando actuamos desde el corazón, cuando amamos y nos sentimos amados, cuando algo nos conmueve profundamente y nos “llega al alma”, cuando intuimos la verdad de las cosas, o cuando sencillamente nos sentimos felices, dichosos y en paz; cuando intervienen los </span><b class="fs12lh1-5 cf1">cuerpos superiores</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> que conforman la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">mónada </b><span class="fs12lh1-5 cf1">individual en la que se halla nuestro </span><b class="fs12lh1-5 cf1">espíritu</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> o </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Yo Superior</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia4.jpg"  title="" alt="" width="549" height="504" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Podemos vivir nuestra vida permitiendo que afloren a cada instante las energías que proceden de las más altas esferas, o bien conformarnos con las vinculadas a nuestra personalidad egoica. De nosotros depende el grado de participación que queramos darle a cada uno de nuestros cuerpos sutiles; sin embargo, debido a que <b>la consciencia permanece siempre anclada al cuerpo más denso que ocupamos</b>, es comprensible que a menudo nos cueste tanto llegar a reconocer esta naturaleza primordial divina, eterna e inmortal que nos es propia.<br><br>La <b>meditación</b> nos permite<b> trascender los cuerpos inferiores y acceder a ciertos niveles de realidad mayor</b>, lo cual es muy útil para tratar de conocerse a sí mismo, así como para anticipar una vivencia que tarde o temprano todos acabaremos por experimentar; la muerte. Y es que <b>morir no es más que el acto de desprendimiento </b>progresivo de cada uno de los diferentes<b> cuerpos o vehículos </b>que empleamos para desenvolvernos en los respectivos planos de existencia<b> </b>en los que vivimos, siendo este el modo en que nuestro <b>ser consciente</b> podrá irse<b> trasladando sucesivamente</b> a estas otras <b>esferas de realidad más sutiles, veraces y expansivas</b> de las que provenimos.</span></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div></div><a href="https://youtu.be/UjP_OF6EnQc">https://youtu.be/UjP_OF6EnQc</a>]]></description>
			<pubDate>Tue, 04 Jul 2017 06:38:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[¿Conciencia o Consciencia?]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000011"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/W_conscienciatransgresora.jpg"  title="" alt="" width="549" height="309" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La Conciencia es un término que en el ámbito de la espiritualidad ocupa un lugar muy destacado, pero ¿es correcto decir Conciencia? o deberíamos decir Consciencia?, porque a menudo hacemos un uso indiscriminado de ambas palabras, pero sin saber muy bien cuál de ellas es más acertada.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Lo cierto es que tanto Conciencia como Consciencia provienen del latín <em>conscientĭa, </em>que significa «con conocimiento», con lo cual, dado que ambos términos comparten un mismo origen etimológico, su significado vendría a ser el mismo: “<strong>el conocimiento que un ser tiene de sí mismo y de su entorno</strong>”. Esto significa que en la mayoría de los casos podríamos emplear cualquiera de las dos palabras y no estaríamos incurriendo en ningún error. Sin embargo, como a nivel conceptual sí existen algunas diferencias que hacen que estos dos vocablos no puedan ser siempre intercambiables, habrá que tener en cuenta el contexto en el que nos ubiquemos y el sentido que queramos darle a la oración, antes de decidirnos por una de estas dos palabras.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En filosofía, por ejemplo, se considera que la Conciencia es la facultad humana a partir de la cual uno decide actuar de una u otra manera, en función de <strong>la concepción del bien y del mal</strong> que se tenga. La Conciencia es pues, en este sentido, un término estrechamente vinculado a la <strong>moral</strong>, que empleamos para referirnos a todo tipo de <strong>cuestiones de carácter filosófico, ético o religioso</strong>; como por ejemplo “tener mala conciencia”, “tener cargos de conciencia” o “hacer algo a conciencia”.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Para la psicología, en cambio, la Conciencia es un <strong>estado cognitivo no-abstracto o de vigilia</strong>, que permite que una persona interprete e interactúe con la realidad. O sea, que al decir, en este sentido, que una persona “no tiene conciencia”, no nos estamos refiriendo a cuestiones morales, sino a que la persona se encuentra desconectada de la realidad, por el simple hecho de que ha dejado de percibirla. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia--1-.jpg"  title="" alt="" width="550" height="309" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Es decir, que podemos hacer uso de ambos términos indistintamente para decir, por ejemplo, que “alguien recuperó la consciencia después de haber sufrido un grave accidente”, pero no sería apropiado emplear la palabra “consciencia” para decir “mi conciencia no me permite robar”, puesto que aquí estaríamos haciendo una clara alusión a aspectos morales.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Hay por tanto una clara distinción entre el <strong>contexto ético o moral</strong>, en el que <strong>Consciencia no es sinónimo de Conciencia</strong>; y el estrictamente científico, que estudia los <strong>procesos mentales</strong>, donde <strong>Consciencia, sí lo es de Conciencia</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero la psicología distingue, además,<strong> tres niveles de Conciencia distintos</strong>, que clarifican un poco mejor esta diferenciación entre Conciencia y Consciencia. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En un primer nivel está la <strong>Consciencia</strong>, que es el conocimiento inmediato que la persona tiene de sí misma, de sus actos, de sus reflexiones y de su interacción con el entorno; es decir, la parte más despierta y activa de la conciencia.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En un segundo nivel está el <strong>Subconsciente</strong> (o preconsciente), que es donde se ubica todo el cúmulo de experiencias, emociones, recuerdos, datos, etc., que la persona conserva en un segundo plano de su conciencia, pero al que le es posible acceder con cierta facilidad.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Y en un tercer nivel está el <strong>Inconsciente</strong>, que es donde se almacenan todos aquellos instintos, emociones, deseos y conflictos que, al no haber sido racionalizados, la persona no es consciente de la influencia que ejerce en su manera de actuar y de relacionarse con los demás.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/conciencia3_1u16rcht.jpg"  title="" alt="" width="549" height="439" /><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Según la teoría de Freud, es en este tercer nivel de la conciencia donde el ser humano ubica todo aquello que <strong>ha reprimido por inaceptable</strong>, pero aunque sin saberlo (sin ser consciente de ello), condiciona inevitablemente su comportamiento. Carl G. Jung, por su parte, quien incorporó a este tercer nivel el concepto de “inconsciente colectivo”, relaciona el inconsciente individual del ser humano con lo que él denomina la <strong>“sombra</strong>”.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><strong>La sombra es la suma de todas las facetas de la realidad que el individuo no reconoce en sí mismo</strong>. Es decir, que cuando una persona dice de sí misma que es <em>trabajadora, tolerante, pacífica, respetuosa, sincera, honesta, espiritual, etc.</em>, significa que a cada una de estas características le precedió una elección. Optó entre dos posibilidades, eligió una y descartó la otra. De este modo, con el <em>“soy trabajador, tolerante y pacífico</em>”, queda excluido automáticamente el “<em>soy vago, intolerante y violent</em>o”.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/01.jpeg"  title="" alt="" width="558" height="386" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Al identificarnos con cada uno de los pares de opuestos que conforman nuestra percepción dual de la realidad, vamos construyendo progresivamente nuestra personalidad. Siempre habrá por tanto uno de los dos opuestos que en mayor o menor medida será asumido como propio e integrado en el nivel consciente, y su contrario en cambio, considerado como ajeno, acabará siendo desterrado a la “sombra” de nuestra conciencia (el inconsciente).</span></div><div class="imTACenter"><span class="imTAJustify fs12lh1-5 cf1"> </span><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">De este modo podemos conferir al término <strong>Conciencia</strong> una atribución de carácter <strong>holístico</strong>, puesto que engloba a todo nuestro Ser; mientras que la <strong>Consciencia</strong> quedaría reducida a <strong>la parte visible de la propia Conciencia</strong>, la cual tanto describe nuestra <strong>personalidad</strong>, como nuestra <strong>percepción parcial de la Totalidad</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"> </div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5 cf1"><b>La analogía del Iceberg</b></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5 cf2"><b><br></b></span></div><div class="imTAJustify"> </div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/001-Antartica-iceberg-below-and-above-e1461240022348.jpg"  title="" alt="" width="556" height="347" /><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Si asemejáramos la conciencia de una persona a un gigantesco iceberg, del cual sabemos que tan solo una pequeña parte de la totalidad sobresale por encima del agua, el nivel Consciente sería la parte del iceberg que asoma a la superficie, el Subconsciente sería la parte que, a pesar de estar ya sumergida en el agua todavía es posible observarla desde el exterior; y el Inconsciente sería esa gran masa de hielo que permanece oculta en las profundidades del océano.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Esta analogía con el iceberg nos permite comprender que <strong>la Conciencia es la totalidad del Ser </strong>(incluyendo nuestro origen divino y todas nuestras vidas pasadas), mientras que <strong>la Consciencia es la parte reconocible de esa totalidad</strong>. Así la expresión “hacer una toma de conciencia”, es tanto como decir que hemos descubierto una parte de nosotros mismos que estaba oculta en nuestro Inconsciente, pero que en este preciso instante ha sido trasladada a la zona visible de nuestra Conciencia.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Es por esto que, en un contexto espiritual o metafísico, a pesar de que no resulte especialmente más significativo emplear un término que otro, es muy habitual utilizar la palabra <strong>Consciencia</strong>, debido a que hace referencia a esta parte visible del ser que va ensanchándose progresivamente en la medida en que vamos <strong>indagando en nuestro interior</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/20-GR-reflexion.jpg"  title="" alt="" width="552" height="305" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Y según la máxima hermética “</span><strong class="fs12lh1-5">como es arriba, es abajo y como es abajo es arriba</strong><span class="fs12lh1-5">”, quien tenga el suficiente interés y determinación como para lanzarse a bucear en las aguas de su inconsciente, no solo acabará por descubrir lo que se halla oculto en las profundidades de su Ser, sino que, por pura ley de reciprocidad, acabará abrazando una </span><strong class="fs12lh1-5">Consciencia de Unidad</strong><span class="fs12lh1-5"> en la que </span><strong><span class="fs12lh1-5">no hay </span><span class="fs12lh1-5">separación</span></strong><span class="fs12lh1-5"><b> alguna entre uno mismo y todos los seres de la creació</b></span><span class="fs12lh1-5"><b>n</b></span><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2WS4Hkh" target="_blank" class="imCssLink">El Triple Camino de Ascensión</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div><div><br></div></div><a href="https://youtu.be/rVGDdFd8w2k">https://youtu.be/rVGDdFd8w2k</a>]]></description>
			<pubDate>Fri, 30 Jun 2017 06:59:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Cábala Práctica: El Árbol de la Vida Personal]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=C%C3%A1bala_Pr%C3%A1ctica"><![CDATA[Cábala Práctica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_jyvmadam"><div class="imTALeft"><br></div><div class="imTALeft"><img class="image-0 fleft" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/poster-31_nt8j19cg.jpg"  title="" alt="" width="224" height="336" /><div class="imTAJustify"><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La Cábala o Kabbalah, es una ancestral sabiduría con más de 5.000 años de antigüedad, que posteriormente los místicos del judaísmo emplearon para interpretar la creación, ordenación y funcionamiento del Universo tal y como se describe en la Torah (la Ley Mosaica o el Antiguo Testamento de la biblia). Pero si bien la Cábala tradicional estudia y profundiza en cada fase de la creación o <i>sefirá</i> del Árbol de la Vida cabalístico, partiendo de textos místicos tan profundos como el <i>Séfer Yetzirah </i>o el<i> Zohar, </i>en la Cábala Práctica o Cábala Hermética, lo que se pretende es trasladar y aplicar todo este conocimiento hacia uno mismo, observándolo<b> </b>como una especie de <b>mapa de fuerzas internas </b>que son las que al fin y al cabo definen nuestra personalidad, nuestra manera de entender la vida y el modo en que nos relacionamos con ella y con los demás. Este es el denominado <b>Árbol de la Vida Personal</b>, un diagrama muy particular que nos revela la <b>configuración energética </b>con la que decidimos venir al mundo.</span></div></div></div><div class="imTALeft"><span class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></span></div><div class="imTALeft"><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Cada vez que "descendemos" a los mundos manifestados con el fin de iniciar un nuevo ciclo vital (una nueva vida), nos revestimos de toda una serie de envolturas o cuerpos energéticos (mental, emocional, etérico y físico) que conforman nuestra personalidad. Sin embargo, no debemos olvidar que en realidad no somos el "personaje" que interpretamos en "cada función" sino el "actor". Es decir, que existe un <b>Yo profundo</b> que está <b>más allá del cuerpo </b>y<b> de la personalidad</b> (nuestro Ser esencial), que viene a este mundo una y otra vez en busca de todas aquellas <b>experiencias</b> <b>vivenciales</b> que nos permitan hacer <b>expandir la</b> <b>consciencia</b>. <br><br>Pero a pesar de la no conveniencia de una excesiva identificación con el "personaje" que estamos "interpretando" en estos momentos, sí resulta conveniente llegar a conocerse muy bien a este nivel de la realidad, el de nuestra personalidad actual, puesto que en ella se halla la <b>Misión</b> o <b>Propósito de Vida</b> que el <b>Árbol de la Vida</b><b>Personal</b> nos ayuda a desvelar.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/arbol-kabala-150x300.jpg"  title="" alt="" width="150" height="300" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><span class="cf1"><br><span class="fs12lh1-5">De un lado sabemos que el </span><span class="fs12lh1-5"><b>Propósito de vida</b></span><span class="fs12lh1-5"> de cada persona guarda siempre relación con </span><span class="fs12lh1-5"><b>aquello que le gusta hacer, aquello que se le da bien hacer y aquello con lo que se siente satisfecho y realizado cuando lo hace</b></span><span class="fs12lh1-5">. Es ese talento o vocación especial por algo en particular lo que nos muestra el camino. Quien sienta pasión por el dibujo, la pintura, la música, la literatura, la ciencia, la filosofía, la política, la cultura, el deporte o por cualquier otra actividad, será probablemente su expresión en alguno de estos campos lo que dará un mayor significado a su vida. </span></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero además de aprender a dar rienda suelta a nuestros dones y talentos como medio de expresión de nuestra personalidad, también existen una serie de enseñanzas que guardan relación con los </span><b class="fs12lh1-5 cf1">22 Senderos de Aprendizaje</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> del </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Árbol de la Vida de la Cábala</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Estos 22 senderos contienen unos aprendizajes que solo es posible adquirir a nivel vivencial; es decir, que no es posible hacerlo mediante el estudio o el mero esfuerzo intelectual, sino que es preciso experimentarlos, sentirlos y </span><b class="fs12lh1-5 cf1">vivirlos en "carne propia"</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, para que estos puedan quedar integrados en el Ser como </span><b class="fs12lh1-5 cf1">sabiduría adquirida</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Drevo-zivljenja_ptqws1n1.png"  title="" alt="" width="245" height="245" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Cada Sendero une a dos esferas del Árbol (los 10 atributos del Alma) con lo cual, las enseñanzas de cada Sendero tendrán relación con el significado de las dos esferas que enlaza. Se trata de enseñanzas tan esenciales como son </span><b class="fs12lh1-5 cf1">la paciencia, la aceptación, la renuncia, el desapego, la libertad, los límites, la ambición, los procesos de cambio, la voluntad, la iniciativa, la extroversión, la escucha interior, el perdón, la reconciliación, etc</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Y como nada de lo que nos ocurre en la vida es por casualidad, mucho menos puede serlo nuestro nombre, nuestros apellidos y nuestra fecha de nacimiento. E</span><span class="fs12lh1-5 cf1">stos únicos datos contienen toda nuestra información en clave numérica. </span><span class="fs12lh1-5 cf1">Así es que a partir del genial hallazgo de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Jaime Villarrubia</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (el creador del método original) y la interpretación que proporciona el </span><span class="fs12lh1-5"><b><a href="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?el-metodo-dshevastan" target="_blank" class="imCssLink">Método Dshevastan</a></b></span><span class="fs12lh1-5">, es posible elaborar un </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Árbol de la Vida Personal único </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> exclusivo para cada persona</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/ARBOL-DE-LA-VIDA-PERSONAL_w6q2mpzg.jpg"  title="" alt="" width="323" height="450" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><br><br></div><div class="imTACenter"><b class="fs14lh1-5 cf1">¿Qué información nos proporciona<br></b><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5 cf1"><b>el Árbol de la Vida Personal?</b></span></div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span><div class="imTALeft"><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">El</span><span class="fs12lh1-5"> </span><b><span class="fs12lh1-5">Árbol de la Vida Personal</span></b><span class="fs12lh1-5"> </span><span class="fs12lh1-5">muestra el recorrido que sigue la energía procedente de la</span><span class="fs12lh1-5"> </span><b><span class="fs12lh1-5">Fuente de la Vida</span></b><span class="fs12lh1-5">, y cómo en su trayectoria descendente va atravesando paulatinamente cada una de las 10 esferas o</span><span class="fs12lh1-5"> </span><i><span class="fs12lh1-5">sefirot</span></i><span class="fs12lh1-5"> </span><span class="fs12lh1-5">que componen el Árbol de la Vida cabalístico, describiendo así nuestro particular</span><b><span class="fs12lh1-5"> </span><span class="fs12lh1-5">mundo espiritual, mental,</span></b><span class="fs12lh1-5"> </span><b><span class="fs12lh1-5">emocional </span></b><span class="fs12lh1-5">y</span><b><span class="fs12lh1-5"> físico.</span></b></span></div></div></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><br></div><span class="fs12lh1-5 cf1">En el Árbol de la Vida Personal podemos descubrir:<br><br></span></div><div><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5">*</b> <b class="fs12lh1-5">Nuestra constitución energética por polaridades</b> <br><i class="fs12lh1-5"> &nbsp;(Yin-<wbr>Yang, mental-<wbr>emocional, espiritual-<wbr>terrenal, activa-<wbr>pasiva...)</i><br><br><b class="fs12lh1-5">*</b> <b class="fs12lh1-5">Nuestros puntos fuertes o habilidades especiales</b> <br><i class="fs12lh1-5"> (físicas, creativas, mentales, intelectuales, espirituales...)</i><br><br><b class="fs12lh1-5">* Nuestros patrones de conducta en relación con diferentes áreas de la vida<br></b> <i class="fs12lh1-5">(familiar, laboral, sentimental...)<br></i><br><b><span class="fs12lh1-5">* Nuestros posibles colapsos de energía y su relación con diferentes dolencias y afecciones </span></b><span class="fs12lh1-5"><i>(biodescodificación)</i></span><br><b class="fs12lh1-5"><br>* Nuestros posibles lazos kármicos o dhármicos con algún miembro de la familia o pareja</b><br><br><b class="fs12lh1-5">* Nuestras Edades de Transformación </b><i class="fs12lh1-5">(cuando se producen los cambios de consciencia más importantes)<br></i><b class="fs12lh1-5"><br>* Nuestro Propósito de Vida en cuanto al aprendizaje y maestrías que hemos venido a cumplir</b><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br>El <b>Árbol de la Vida Personal</b>, no solo es una magnífica herramienta de <b>autoconocimiento </b><b>personal</b>, sino que nos acerca a una mayor comprensión sobre nuestra verdadera <b>naturaleza esencial</b> y el <b>motivo de nuestra presencia en el mundo</b>.</span><br></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/3bTVfRw" target="_blank" class="imCssLink">A la Luz de los Números</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div><div class="imTARight"><br></div></div></div><a href="https://youtu.be/kDJ4RSNnp1k">https://youtu.be/kDJ4RSNnp1k</a>]]></description>
			<pubDate>Fri, 23 Jun 2017 10:25:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Doble Cuántico o Yo Superior, ¿acaso no son lo mismo?]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000013"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/doble-cuantico..jpg"  title="" alt="" width="549" height="439" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Hay un término acuñado recientemente bajo el nombre de “<strong>Doble Cuántico</strong>” o “<strong>Yo Cuántico</strong>”, con gran repercusión mediática en los últimos tiempos, que hace referencia a una parte de nuestro ser que estaría enviándonos información desde el futuro, para que las decisiones que tomamos en el presente sean lo más acertadas posibles.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Este concepto parte de la teoría del “<strong>desdoblamiento del tiempo</strong>” formulada por el físico francés <strong>Jean-Pierre Garnier Malet</strong>. La teoría de este doctor en física, especializado en la mecánica de los fluidos, nos dice que el tiempo posee instantes imperceptibles que mediante lo que él denomina “aperturas temporales”, se produce un continuo intercambio de información entre nuestro Yo del futuro y nuestro Yo del presente. Esta información sería lo que habitualmente conocemos por <strong>intuiciones</strong> o <strong>premoniciones</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Trabajando-con-vidas-paralelas.jpg"  title="" alt="" width="555" height="324" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La explicación a este fenómeno reside en la <strong>dualidad de la materia</strong>, una propiedad bien conocida y demostrada a nivel científico, que nos dice que una partícula elemental es a la vez <strong>corpuscular</strong> (cuerpo) y <strong>ondulatoria</strong> (energía). Somos capaces por tanto de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias debido a que somos cuerpo y energía al mismo tiempo. Sería durante nuestro <strong>sueño paradoxal</strong>, la fase en la que estamos más profundamente dormidos y en la que nuestra actividad cerebral es más elevada, cuando se produciría lo que en física se conoce por <em>hiperincursión</em>; o sea, este intercambio de información entre nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo energético o doble cuántico.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/ab5c9d1c8dc8e3b6b8b6b815edb35288.jpg"  title="" alt="" width="554" height="334" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Es decir, que según la física teórica todos tenemos acceso a nuestro futuro o, mejor dicho, a nuestros numerosos futuros potenciales, solo que al recibir toda esta información de manera subliminal mientras dormimos, a efectos prácticos apenas llegamos a ser conscientes de ello. Sin embargo, todas aquellas personas que suelen guiarse por la intuición en su toma de decisiones, estarán de algún modo haciendo uso de esta información, mientras que aquellas otras más racionales y analíticas que no otorgan credibilidad alguna a este tipo de percepciones, vivirán ajenos a esta realidad.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5 cf1"><b>¿Acaso no guarda relación todo esto con el Yo Superior?</b></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5 cf1"><b><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Este es, a mi modo de ver, un ejemplo más de la constante y progresiva aproximación que en las últimas décadas se está produciendo entre física y metafísica o ciencia y espiritualidad. Resulta cuanto menos paradójico, que aquello mismo que ya nos decían los místicos, eruditos y sabios de todos los tiempos acerca de nuestra realidad existencial, lo escuchemos ahora (aunque empleando otro lenguaje) en boca de los más eminentes físicos, matemáticos y cosmólogos de la actualidad a modo de primicia. Es para alegrarse en cualquier caso de que así sea, pues ello solo demuestra que estos dos senderos de conocimiento están cada día más cerca el uno del otro y ambos apuntan a un “Saber Supremo” que acabará uniéndolos definitivamente.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/maxresdefault_v9ur9qiw.jpg"  title="" alt="" width="551" height="258" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Somos<strong> seres multidimensionales</strong>, esto lo sabían los <em>vedas </em>hace miles de años. Es decir, que habitamos en distintos planos de existencia simultáneamente (el físico, el etérico, el emocional, el mental, etc.), pero nuestra consciencia permanece siempre anclada al cuerpo más denso que ocupamos, que en estado de vigilia es el cuerpo físico. Sin embargo, todas las energías procedentes de estas otras esferas de la realidad en las que también estamos presentes, son canalizadas y transferidas a nuestro cuerpo físico para que podamos expresarnos tal y como lo hacemos en nuestra vida cotidiana. Pero no es en ninguna de estas esferas “inferiores” donde se halla nuestro <strong>Yo Superior</strong>. Dado que su naturaleza es plenamente espiritual, solo aquietando la mente durante una meditación, sueño lúcido, viaje astral o en estado de hipnosis, lograremos trascender nuestra personalidad y conectar con esta parte de nuestro ser que está <strong>libre de egos </strong>y<strong> apegos</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/imagenll.png"  title="" alt="" width="556" height="413" /><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">El <strong>Yo Superior</strong> es un <strong>Yo profundo</strong> que está <strong>más allá del cuerpo</strong> y de la <strong>personalidad</strong>. Un <strong>Yo</strong><strong> </strong>que no se identifica con ninguna faceta o expresión externa que nos pueda diferenciar de los demás, sino con el <strong>amor</strong> y la <strong>conciencia</strong> que reposa en lo más profundo de nuestro interior. Es esta <strong>esencia primigenia</strong> a la que también denominamos <strong>alma</strong> y que reside en un <strong>espacio dimensional atemporal </strong>(el <b>plano causal</b>), quien elabora el <strong><b>propósito de vida</b></strong> para cada encarnación.</span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/1003406_807467689270335_1082153139_n_1b3ak9s2.jpg"  title="" alt="" width="556" height="556" /><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Así es que la información que recibimos en el plano físico a modo de intuiciones y corazonadas, no es otra cosa que la interacción que existe entre nuestro </span><strong class="fs12lh1-5">Yo Superior</strong><span class="fs12lh1-5"> y nuestro </span><strong class="fs12lh1-5">ser consciente</strong><span class="fs12lh1-5"> (y egoico), como una llamada destinada a guiarnos a través de esa maraña de encrucijadas y posibles destinos por vivir, de entre los cuales tendremos que elegir, con el único objetivo de ayudarnos a cumplir con nuestra </span><strong class="fs12lh1-5">misión</strong><span class="fs12lh1-5"> o </span><b><span class="fs12lh1-5">programa de vida personal</span></b><span class="fs12lh1-5">.</span><span class="fs12lh1-5"> </span></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La cuestión es que tanto si hablamos del <strong>Yo Cuántico, del Yo Superior, del Maestro Interior o de la Voz de la Conciencia</strong>, estaremos haciendo siempre alusión a lo mismo: a nuestra <strong>esencia espiritual </strong>que viene una y otra vez a este mundo en busca de aquellas experiencias que le permitan crecer, evolucionar y ascender, siendo este el único modo de expandir nuestra conciencia hasta abrazar la <strong>Unidad</strong>. Esta integración del <strong>Ser</strong> en el <strong>Absoluto</strong>, es el <strong>fin último</strong> al que todos estamos llamados.</span></div><div class="imTAJustify"><br></div></div></div>]]></description>
			<pubDate>Tue, 28 Mar 2017 07:26:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Guías, Maestros y Ángeles]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000009"><div class="imTAJustify"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Angelis.jpg"  title="" alt="" width="552" height="485" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">No estamos solos en el camino. Todos llegamos a este mundo asistidos por </span><b><span class="fs12lh1-5">Guías, Maestros y Ángeles</span></b><span class="fs12lh1-5">, que</span><span class="fs12lh1-5"> nos brindan todo su apoyo a lo largo de nuestro ciclo vital. Ellos son </span><b class="fs12lh1-5">seres de Luz</b><span class="fs12lh1-5"> ponen ante nuestros ojos un sinfín de posibilidades y oportunidades para que, si lo deseamos, podamos vivir todo aquello que antes de encarnar nos propusimos experimentar en el plano físico. Todos ellos nos protegen, nos asisten y nos inspiran en nuestra evolución personal a todos los niveles.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Conviene sin embargo entre </span><b class="fs12lh1-5">Guías</b><span class="fs12lh1-5">, </span><b class="fs12lh1-5">Maestros y Ángeles, </b><span class="fs12lh1-5">puesto que a pesar de que todos son seres espirituales por igual, difieren en muchos aspectos.</span><br></span></div><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs12lh1-5"><br></b><b class="fs14lh1-5">Guías Espirituales</b><br><br></span><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/guerrero.jpg"  title="" alt="" width="552" height="409" /><span class="cf1"><br><br><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Los <b>Guías espirituales</b> son seres que actualmente se encuentran desencarnados y a los que muy probablemente habremos conocido con anterioridad en alguna de nuestras vidas pasadas, compartiendo experiencias y vivencias terrenales. Ellos son por lo tanto seres con un nivel de conciencia muy similar al nuestro pero que, al asistirnos des de planos más elevados de existencia, su perspectiva de la realidad es mucho más amplia que la que podamos tener en el limitado mundo físico. Habrá Guías por consiguiente con mayor o menor grado de desarrollo conciencial, pero todos y cada uno de ellos estarán siempre lo suficientemente preparados como para asistirnos en nuestro "viaje". <br><br>Del mismo modo en que estaría fuera de lugar que un catedrático de la universidad diera clase a niños de 8 años, existe igualmente una proporcionalidad en los mundos espirituales en este sentido. Es igualmente importante diferenciar a los Guías espirituales de nuestros seres queridos y familiares ya fallecidos, pues a pesar de que ellos puedan estar también a nuestro lado dándonos todo su cariño y apoyo, al no tener asignada la misión de servirnos como Guías espirituales a menudo su nivel de contacto con nosotros puede quedar algo más restringido.<br><br>Todos tenemos como mínimo a un <b>Guía espiritual </b>a nuestro lado, aunque puede haber más. Los Guías nos influyen con pensamientos positivos, nos ayudan a comprender, nos susurran al oído quienes somos realmente y nos recuerdan cuál es nuestra misión o <b>propósito de vida</b>. También son los Guías espirituales quienes nos reciben amorosamente en el más allá tras abandonar el cuerpo físico, continuando de este modo con su labor de acompañamiento y orientación en esa nueva etapa de la vida que tendrá lugar en la esfera astral. <br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">Maestros</b><b class="fs12lh1-5"><br></b><br></span><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/1077-1092-1090-1077-1082-1092-1092.jpg"  title="" alt="" width="551" height="397" /><span class="cf1"><br><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Los <b>Maestros</b> <b>espirituales</b> son seres de elevado nivel de conciencia que descienden al plano físico para transmitir sabiduría y conocimiento a grandes grupos, haciendo que el emerger espiritual brote con fuerza. Cuando abandonan el plano físico continúan con su misión como <b>Maestros-<wbr>guía</b>, inspirando a todas aquellas almas más despiertas que siguen su evolución en la Tierra. Muchos de estos <b>Maestros</b> son personajes bien conocidos por todos nosotros debido al hermoso legado de sabiduría que dejaron en vida.<br></span></div><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Cuando hablamos sin embargo de nuestro <b>Maestro Interior</b>, nos estamos refiriendo a la conexión que establecemos con nuestro <b>Yo Superior</b>. Nuestro Yo Superior conecta directamente con nuestro <b>espíritu</b>, con nuestro <b>Ser</b>,el cual mientras siga estando sometido al juego de la dualidad reside en el plano causal (donde se recopila todo el conocimiento adquirido en nuestras vidas pasadas). Así es que al conectar con nuestro Yo Superior mediante la meditación u otras técnicas que permitan trascender nuestro cuerpo emocional y nuestro cuerpo mental (la personalidad actual), accedemos a un vasto océano de sabiduría interior. De aquí provienen nuestras intuiciones y pensamientos más lúcidos a nivel existencial.<br><br>Después de los Maestros espirituales están los grandes <b>Maestros Ascendidos</b> como Jesús, Buda, Krishna, Lao Tsé, El Morya, Seraphis Bay, Kuthumi, Djwhal Khul y un largo etcétera. Estos <b>Maestros de Sabiduría</b> son nuestros hermanos mayores puesto que también ellos pasaron por el mismo proceso conciencial evolutivo en el que ahora nosotros estamos inmersos. Estos elevados seres de luz ya han trascendido todas las dimensiones de conciencia correspondientes al reino humano y velan por la humanidad emitiendo su radiación de Amor desde lo más alto. A pesar de que están plenamente unidos al Todo y liberados ya de la reencarnación, pueden ocasionalmente descender al plano físico para llevar a cabo importantes misiones que permitan dar un impulso espiritual a la humanidad a gran escala. <br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">Ángeles</b><br><br></span><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/tenrnrgf.jpg"  title="" alt="" width="386" height="486" /><span class="cf1"><br><br><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Respecto a los <b>Ángeles </b>o <b>Devas</b>, conviene aclarar que se trata de <b>entidades energéticas muy puras </b>que nunca antes han sido humanas. Provienen de eras muy remotas, aunque en su día tuvieron que pasar también por algo parecido a lo que experimentamos los humanos en el plano físico.</span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br>Sabemos que todo es evolutivo, pero desconocemos donde finaliza con exactitud este arco ascendente a nivel conciencial. Sería por lo tanto algo pretencioso situar al reino humano en la cumbre de este largo recorrido evolutivo, sobre todo si tenemos en cuenta que abundan en las escrituras de la mayoría de las religiones, referencias expresas a estos seres de carácter sobrenatural que median entre Dios y el hombre.<br><br>El teólogo Pseudo Dionisio Areopagita ya en el siglo VI d.C. describió en su obra <i>"Jerarquía Celeste</i>" nueve órdenes o coros celestes, los cuales estarían divididos en tres jerarquías de tres coros cada una. Este es un ordenamiento que en el marco de la religión cristiana ha nuestros días:<i><br><br>1ª Jerarquía: tronos, querubines y serafines <br>2ª Jerarquía: potestades, virtudes y dominaciones<br>3ª Jerarquía: ángeles, arcángeles y principados<br></i><br>Cada tradición espiritual establece su particular jerarquía angelical y sus correspondientes nomenclaturas, en cualquier caso ellas podrían agrupadas la siguiente manera:<br><br>Los <b>Elementales</b> o <b>espíritus de la naturaleza</b> constituirían el nivel más primario del reino dévico, a pesar de que su función es de vital importancia dado que que son los encargados de hacer fluir la energía de la naturaleza. Sin ellos las plantas no crecerían y el agua no tendría vitalidad alguna. Ellos hacen posible el y sostenimiento de todas las especies pertenecientes a los reinos mineral y vegetal. Son conocidos popularmente como gnomos, ondinas, silfos y salamandras, por su correspondencia con los elementos de tierra, agua, aire y fuego respectivamente. Dado que operan en unas capas del plano astral muy próximas a la materia física, las personas que tienen sus facultades clarividentes bien activas llegar a percibirlos.<br><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/elemeforest.jpg"  title="" alt="" width="545" height="405" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br><br></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">En el siguiente peldaño evolutivo estarían los </span><b class="fs12lh1-5">Ángeles Menores</b><span class="fs12lh1-5">. Estos devas dirigen a los Elementales y asisten a todas las especies del reino animal. Seguidamente vendrían los </span><b class="fs12lh1-5">Ángeles Mayores</b><span class="fs12lh1-5">, los devas asignados al ser humano, que des de los planos astral y mental operan en perfecta coordinación con los Guías y Maestros.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">A continuación habría entidades muy evolucionadas son los </span><b class="fs12lh1-5"><i>Adityas</i></b><span class="fs12lh1-5"> de las antiguas tradiciones orientales, o los </span><b class="fs12lh1-5">Arcángeles</b><span class="fs12lh1-5"> de la tradición cristiana. Ellos son los protectores de nuestro planeta a nivel energético y los supervisores del progreso espiritual de la humanidad. En estamentos aún mayores estarían las </span><b class="fs12lh1-5">Potestades </b><span class="fs12lh1-5">o</span><b class="fs12lh1-5"><i>Lipikas </i></b><i class="fs12lh1-5">(conocidos también como los "señores del karma")</i><span class="fs12lh1-5">, entidades destinadas a regular el </span><b class="fs12lh1-5">ordenamiento universal</b><span class="fs12lh1-5"> o principios como el de Causalidad, Renacimiento o Atracción; es decir, en hacer cumplir las leyes que rigen el comportamiento de la humanidad tanto a nivel individual como colectivo. </span><br><br><span class="fs12lh1-5">Los </span><b class="fs12lh1-5">Querubines </b><span class="fs12lh1-5">y </span><b class="fs12lh1-5">Serafines </b><span class="fs12lh1-5">ostentarían el grado correspondiente a la</span><b class="fs12lh1-5"> maternidad de la vida</b><span class="fs12lh1-5"> y al </span><b class="fs12lh1-5">amor universal</b><span class="fs12lh1-5"> respectivamente. Y por último los </span><b class="fs12lh1-5">Tronos</b><span class="fs12lh1-5">, el grupo angélico más elevado del reino dévico, tendría por cometido poner la </span><b class="fs12lh1-5">Voluntad Divina</b><span class="fs12lh1-5"> en </span><b class="fs12lh1-5">acción</b><span class="fs12lh1-5">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Existe como vemos una inagotable </span><b class="fs12lh1-5">hueste angélica</b><span class="fs12lh1-5"> en todos los niveles de la realidad, que guiada por su profundo anhelo de colaboración con el </span><b class="fs12lh1-5">Plan Divino</b><span class="fs12lh1-5">, nos asisten continuamente en el cumplimiento de nuestro </span><span class="fs12lh1-5"><b>Plan de Vida Persona</b></span><span class="fs12lh1-5"><b>l</b></span><span class="fs12lh1-5">. Tenemos ángeles a nuestra disposición para casi todo. Ángeles de la guarda, de la salud, del amor, de la creatividad, de la prosperidad... y a todos ellos podemos acudir siempre que lo deseemos. Lo único que debemos tener en cuenta es que poco podrán hacer por nosotros si no se lo pedimos, o si aquello que les pedimos nuestra misión o propósito de vida. Y es que el sagrado principio del </span><b class="fs12lh1-5">Libre Albedrío</b><span class="fs12lh1-5"> nos erige como </span><b class="fs12lh1-5">cocreadores del universo</b><span class="fs12lh1-5">, siendo este el mayor de nuestros dones como seres espirituales encarnados.</span></span></div><div><br></div><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div></div>]]></description>
			<pubDate>Thu, 02 Feb 2017 08:26:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El plano Etérico y el propósito del alma]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000000F"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/space-and-astronaut-themes.jpg"  title="" alt="" width="500" height="458" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Somos seres multidimensionales, es decir, habitamos en distintos planos de existencia simultáneamente (el físico, el emocional, el mental, el causal, etc.), pero nuestra consciencia permanece siempre anclada al cuerpo más denso que ocupamos, que en estado de vigilia es el cuerpo físico. Sin embargo, todas las energías procedentes de estas otras esferas de la realidad en las que también estamos presentes, son canalizadas y transferidas a nuestro cuerpo físico para que podamos expresarnos tal y como lo hacemos en nuestra vida terrena. Este cometido lo desempeña nuestro </span><b class="fs12lh1-5 cf1">cuerpo energético </b><span class="fs12lh1-5 cf1">en el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano etérico</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">La función del </span><b class="fs12lh1-5 cf1">cuerpo energético </b><span class="fs12lh1-5 cf1">o</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> vital </b><span class="fs12lh1-5 cf1">por consiguiente es doble, de un lado sintetiza las múltiples frecuencias de alta vibración que proceden de esas otras esferas de la realidad transformándolas en </span><b class="fs12lh1-5 cf1">intensidades aptas para la vida orgánica</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, y del otro confiere vida al cuerpo físico nutriéndolo permanentemente de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">energía vital</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> a fin de que éste pueda cumplir con su función biológica. De esto se desprende que un cuerpo físico saludable es el reflejo de un cuerpo vital armonizado y que un cuerpo vital debilitado o parcialmente bloqueado es la principal causa de molestias, dolores y enfermedades que tarde o temprano acabarán cristalizando en el cuerpo físico. </span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">En la actualidad son muchas las terapias naturales y técnicas de sanación cuyo objetivo no es otro que el de restablecer este flujo de energía vital al que algunas otras culturas también denominan </span><b class="fs12lh1-5 cf1"><i>Ki</i>, <i>Chi</i> </b><span class="fs12lh1-5 cf1">o</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> <i>Prana</i></b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Y milenarios son los tratados de medicina natural de buena parte del mundo que describen con detalle la composición de nuestro cuerpo energético como un </span><b class="fs12lh1-5 cf1">tejido invisible que recubre </b><span class="fs12lh1-5 cf1">e </span><b class="fs12lh1-5 cf1">interpenetra</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> el cuerpo físico. Tenemos los </span><b class="fs12lh1-5 cf1">meridianos </b><span class="fs12lh1-5 cf1">de la</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> medicina tradicional china</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> y sus </span><b class="fs12lh1-5 cf1">puntos de acupuntura</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, los </span><b class="fs12lh1-5 cf1">puntos <i>marma</i></b><span class="fs12lh1-5 cf1"> de la</span><b class="fs12lh1-5 cf1">medicina ayurvédica</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> de la India, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">los puntos <i>jin shin jyutsu</i></b><span class="fs12lh1-5 cf1"> originarios del Japón y los siete centros energéticos principales o </span><b class="fs12lh1-5 cf1"><i>chacras</i></b><i class="fs12lh1-5 cf1"> </i><span class="fs12lh1-5 cf1">por todos conocidos, entre otros</span><i><span class="fs12lh1-5 cf1">. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/acupunturaatlas.jpg"  title="" alt="" width="285" height="469" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></i></div><div class="imTACenter"><i class="fs12lh1-5 cf1"><br></i></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">La autenticidad que la ciencia médica oficial otorga tanto a la existencia de este cuerpo energético como a sus diferentes técnicas de sanación, es en la actualidad bastante aceptable si tenemos en cuenta que no es posible estudiar ni su composición ni su localización a través del método científico convencional. Por fortuna, son tan evidentes los efectos favorables que resultan de su aplicación terapéutica, que cualquier intento por negar esta realidad resultaría del todo en vano. De hecho, cualquier persona que se lo proponga es capaz de interactuar con su propio cuerpo vital y armonizarlo de manera intuitiva sin tener que disponer de ningún don o talento especial.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">El cuerpo vital es invisible a los sentidos físicos debido a que se encuentra en un espacio dimensional distinto al del cuerpo físico, sin embargo, tal es su proximidad al plano físico que muchas personas son capaces de vislumbrar este cuerpo sutil como una especie de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">halo lumínico </b><span class="fs12lh1-5 cf1">evanescente que rodea y envuelve al cuerpo físico.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/352211.jpg"  title="" alt="" width="367" height="500" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En 1939 Semyon Davidovich &nbsp;Kirlian, un electricista de la antigua unión soviética, observó que si colocaba un objeto sobre una placa fotográfica y lo sometía a un campo eléctrico de alta frecuencia, elevado voltaje y baja intensidad, aparecía la imagen de una aureola luminosa a su alrededor. Así nació la popular <b>cámara Kirlian</b> y de la ingente cantidad de experimentos que llegaron a realizarse con todo tipo de objetos plantas, animales e incluso con el propio cuerpo humano, emergió una teoría: <br><br>"<i>La energía que rodea a los organismos vivos estaría compuesta de electrones, protones y quizás otras partículas ionizadas y en estado de excitación. No se trataría de un caos sino de una unidad autosuficiente, un cuerpo de energía (...) que podría ser la explicación científica del aura o cuerpo etéreo</i>". Nona Coxhead<br><br>Podría decirse que el <b>aura</b> es la emanación energética que todo ser humano desprende en diferentes frecuencias en función de su estado o condición <b>física</b>, <b>mental</b>, <b>emocional </b>y <b>espiritual</b>. Es al equiparar estos <b>rangos frecuenciales </b>con los niveles de vibración que corresponden a cada uno de <b>los colores que conforman el espectro de la luz</b> (el arco iris), cuando podemos asignar un determinado color a cada tipo de energía.<br><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Prisma-y-luz-solar_id4c7nnz.jpg"  title="" alt="" width="547" height="342" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Todos poseemos un poco de cada color (tipo de energía), pero suele haber siempre uno que destaca por encima de los demás y es entonces cuando hablamos de nuestra <b>naturaleza energética</b>. Cuando la gama de <b>rojos</b> es la energía predominante en una persona, ésta se mostrará como eminentemente <b>práctica </b>y <b>terrenal.</b> Los tonos <b>anaranjados</b> reflejan en cambio una mayor dosis de <b>energía creativa </b>y<b> sensual</b>; los <b>amarillos</b> indican una energía más de tipo <b>mental</b>; los <b>verdes</b> muestran una energía <b>comunicativa </b>que se aprecia en personas de <b>carácter sociable </b>y <b>extrovertido</b>; la gama de <b>azules </b>refleja un predominio de <b>energía emocional</b> y los colores <b>índigo, violeta </b>y <b>blanco</b> se corresponden con <b>energías </b>más <b>intuitivas </b>y <b>espirituales</b>.<br><br>La diferente gradación de estos colores denota <b><a href="http://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?de-que-color-es-mi-aura" target="_blank" class="imCssLink">10 tipos de personalidad básicas</a></b> que, bajo una gran diversidad de matices como son los<b> aspectos armónicos </b>o<b> inarmónicos de cada chakra</b>, hacen que cada emanación áurica ofrezca una imagen muy particular de la realidad energética de cada persona; que es lo mismo que decir, que define una particular forma de percibir la vida e interactuar con ella.<br><br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">¿Pero el aura es causa o efecto de nuestra personalidad?</b><b class="fs12lh1-5"><br></b><br></span></div><div class="imTAJustify"><br><span class="fs12lh1-5 cf1">A primera vista todo parecería indicar que es el efecto, pues cuando una persona está tranquila y relajada los colores que aparecen en su aura son muy diferentes de los que esa misma persona mostraría estando altamente estresada, triste o excitada. Pero si nos centramos exclusivamente en la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">naturaleza energética de esa persona </b><span class="fs12lh1-5 cf1">(su color predominante en el aura) sin tener en cuenta las circunstancias puntuales de cada momento, descubrimos que </span><b class="fs12lh1-5 cf1">el aura es causa y no efecto</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> de su personalidad.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Es decir, que </span><b class="fs12lh1-5 cf1">todos venimos al mundo con una determinada configuración energética</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> que ya está implementada en nosotros nada más nacer. Ciertamente podemos tratar de moldearla, de compensarla o equilibrarla a lo largo de nuestra vida con el fin de hallar armonía, pero a priori no la podemos cambiar. Soy consciente de que esta afirmación puede entrar en conflicto con la noción que podamos tener del </span><b class="fs12lh1-5 cf1">libre albedrío</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, pero si entendemos que fuimos nosotros mismos quienes decidimos aceptar esta configuración energética como la más idónea para llevar a cabo una serie de aprendizajes en pro de nuestro </span><b class="fs12lh1-5 cf1">desarrollo conciencial</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, comprenderemos que a niveles superiores no hay conflicto alguno sino una firme voluntad de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">evolución</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/plano-eterico-energetico-pranico-de-vitalidad.jpg"  title="" alt="" width="551" height="311" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><i class="fs12lh1-5 cf1"><br></i></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Cada uno de nosotros tiene un nombre, un rostro, un cuerpo, una historia, unas raíces, un país de residencia, un oficio, unos lazos familiares y afectivos, unas creencias, unas ideologías, unas habilidades, unos gustos..., así como toda una serie de vivencias y experiencias que han ido forjando un carácter y una forma de ser muy particular que nos identifica como </span><b class="fs12lh1-5">seres únicos </b><span class="fs12lh1-5">e </span><b class="fs12lh1-5">irrepetibles</b><span class="fs12lh1-5">. Todo este cúmulo de referencias a nuestra persona habla de nuestra </span><b class="fs12lh1-5">personalidad</b><span class="fs12lh1-5">, pero no de nuestra </span><b class="fs12lh1-5">esencia primordial</b><span class="fs12lh1-5">, de nuestro </span><b class="fs12lh1-5">verdadero Ser</b><span class="fs12lh1-5">. El Ser es el "actor" que interpreta un determinado "personaje" para cada "función", pero una vez que ésta termina, solamente el personaje deja de existir, pues el actor, el </span><b class="fs12lh1-5">Ser</b><span class="fs12lh1-5">, regresa al hogar.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Existe por tanto un </span><b class="fs12lh1-5">Yo profundo</b><span class="fs12lh1-5"> que está </span><b class="fs12lh1-5">más allá del cuerpo</b><span class="fs12lh1-5"> y de la </span><b class="fs12lh1-5">personalidad</b><span class="fs12lh1-5">. Un </span><b class="fs12lh1-5">Yo </b><span class="fs12lh1-5">que no se identifica con ninguna faceta o expresión externa que nos pueda diferenciar de los demás, sino con el </span><b class="fs12lh1-5">amor</b><span class="fs12lh1-5"> y la </span><b class="fs12lh1-5">conciencia </b><span class="fs12lh1-5">que reposa en lo más profundo de nuestro interior. Esta </span><b class="fs12lh1-5">esencia primigenia</b><span class="fs12lh1-5"> es nuestro </span><b class="fs12lh1-5">espíritu</b><span class="fs12lh1-5">, nuestro verdadero </span><b class="fs12lh1-5">Ser</b><span class="fs12lh1-5">. Pero no es tarea fácil llegar a conocerse a sí mismo a este nivel. Habrá que conocer muy bien primero al personaje que estamos interpretando en este momento, aprender a quererlo, a valorarlo, a cuidarlo, a respetarlo y a agradecerle todo el conocimiento vivencial que nos está proporcionando, antes no logremos descubrir nuestra verdadera </span><b class="fs12lh1-5">esencia </b><span class="fs12lh1-5">tras él.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Y es que al fin y al cabo todo ello forma parte de un </span><b class="fs12lh1-5">plan</b><span class="fs12lh1-5">, un plan meticulosamente elaborado que sigue un</span><b class="fs12lh1-5">programa</b><span class="fs12lh1-5">, nuestro</span><b class="fs12lh1-5"> Programa de Vida Personal </b><span class="fs12lh1-5">o</span><b class="fs12lh1-5"> <i>propósito del alma</i></b><span class="fs12lh1-5">.</span><br><br><br><b class="fs14lh1-5"><br></b></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b class="fs14lh1-5">El Árbol de la Vida Personal</b><b class="fs12lh1-5"><br></b><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/tarotycabala1.jpg"  title="" alt="" width="443" height="616" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Y para tratar de desvelar en qué consiste ese propósito de vida o propósito del alma que nosotros mismos propusimos antes de encarnar, nada mejor que hacer uso de la ancestral sabiduría de la <b>Kabbalah </b>(o Cabalá). Esta sabiduría antigua nos habla de <b>10 esferas</b> (sefirot) que se corresponden con las diferentes fases en las que fue creado el <b>Universo</b>. Des de la fase de <b>Emanación </b>(Fuego), en la que se inició el proceso por medio de la <b>voluntad</b> y la <b>expansión</b>, seguido de la <b>Creación </b>(Agua) donde el <b>amor</b>,<b> </b>la<b> fuerza </b>y la <b>belleza</b> todo lo impregnó; hasta su <b>Formación</b> y manifestación en el <b>plano físico</b> en forma de <b>Acción </b>(Tierra). <br><br>Así surge el <b>Árbol de la Vida</b> de la Kabbalah a nivel macrocósmico, que al trasladado al <b>ser humano </b>(microcosmos) mediante una serie de cálculos numéricos que surgen del nombre, los apellidos y la fecha de nacimiento de cada persona, se obtiene el <b>Árbol de la Vida Personal</b>.<br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">El </span><b class="fs12lh1-5">Árbol de la Vida Personal </b><span class="fs12lh1-5">es como un mapa interior que nos revela el </span><b class="fs12lh1-5">recorrido energético</b><span class="fs12lh1-5"> que sigue la energía procedente del </span><b class="fs12lh1-5">Cielo</b><span class="fs12lh1-5"> (la Fuente) y que en su trayectoria descendiente va atravesando cada una de las<b></b>esferas que componen </span><b class="fs12lh1-5">nuestro particular mundo espiritual</b><span class="fs12lh1-5">,</span><b class="fs12lh1-5"> mental </b><span class="fs12lh1-5">y </span><b class="fs12lh1-5">emocional</b><span class="fs12lh1-5">, hasta llegar al </span><b><span class="fs12lh1-5">plano físico</span></b><span class="fs12lh1-5">,</span><b><span class="fs12lh1-5"> </span></b><span class="fs12lh1-5">que es donde </span><b class="fs12lh1-5">todo sale a relucir</b><span class="fs12lh1-5"> con nuestro </span><b class="fs12lh1-5">sello personal</b><span class="fs12lh1-5"> en forma de </span><b class="fs12lh1-5">acción</b><span class="fs12lh1-5">. </span><br><br><span class="fs12lh1-5">Este recorrido consta de </span><b class="fs12lh1-5">22 caminos</b><span class="fs12lh1-5"> o </span><b class="fs12lh1-5">senderos de aprendizaje</b><span class="fs12lh1-5"> por los que podemos transitar de muy diferente manera: con resistencia, con amargura, con dolor, miedo, o bien con serenidad, aceptación, fluidez, valentía..., todo ello va a depender de nosotros mismos, de nuestra capacidad de entendimiento, de adaptación y de superación personal. Cada persona</span><b class="fs12lh1-5"> </b><span class="fs12lh1-5">tiene una serie de </span><b class="fs12lh1-5">puntos débiles</b><span class="fs12lh1-5"> que conviene </span><b class="fs12lh1-5">re</b><b class="fs12lh1-5">conocer </b><span class="fs12lh1-5">para </span><b class="fs12lh1-5">aprender de ellos</b><span class="fs12lh1-5">, así como de</span><b class="fs12lh1-5"> puntos fuertes o habilidades</b><span class="fs12lh1-5"> </span><b class="fs12lh1-5">innatas</b><span class="fs12lh1-5"> que conviene </span><b class="fs12lh1-5">desarrollar </b><span class="fs12lh1-5">con el fin de llevar a cabo nuestra </span><b class="fs12lh1-5">misión </b><span class="fs12lh1-5">o</span><b class="fs12lh1-5"> </b><span class="fs12lh1-5">propósito de vida</span><b class="fs12lh1-5"> </b><span class="fs12lh1-5">de la mejor manera posible.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Se trata por tanto de una información muy precisa que nos permite conocer con detalle cual es nuestra </span><b class="fs12lh1-5">configuración energética </b><span class="fs12lh1-5">actual, qué </span><b class="fs12lh1-5">senderos de aprendizaje</b><span class="fs12lh1-5"> hemos decidido recorrer, y en qué consiste ese </span><b class="fs12lh1-5"><i>propósito del alma </i></b><span class="fs12lh1-5">que se halla oculto en nuestro </span><b class="fs12lh1-5">inconsciente</b><span class="fs12lh1-5"> esperando el momento de emerger a la superficie para ser integrado a nuestro </span><b class="fs12lh1-5">ser consciente</b><span class="fs12lh1-5">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Para muchas personas este conocimiento marca un antes y un después en sus vidas, pues de algún modo es como </span><b class="fs12lh1-5">despertar a una comprensión mayor</b><span class="fs12lh1-5">, o como trascender al "personaje" con todas sus singularidades y redescubrirse a sí mismo como al </span><b class="fs12lh1-5">Ser libre</b><span class="fs12lh1-5">, </span><b class="fs12lh1-5">consciente</b><span class="fs12lh1-5">, </span><b class="fs12lh1-5">eternamente bello</b><span class="fs12lh1-5">,</span><b class="fs12lh1-5"> divino</b><span class="fs12lh1-5"> e </span><b class="fs12lh1-5">inmortal</b><span class="fs12lh1-5"> que realmente es.</span><br></span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><a href="https://youtu.be/5V2-M64YytE">https://youtu.be/5V2-M64YytE</a>]]></description>
			<pubDate>Mon, 19 Dec 2016 06:40:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El plano Crístico, trascendiendo la dualidad]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000000A"><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/0ajesc3bas-bellc3adsimo32.jpg"  title="" alt="" width="551" height="713" /><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><div><br><span class="fs12lh1-5 cf1">En anteriores artículos vimos como todo ser humano accede tras la muerte al </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano Astral</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, un nuevo mundo de manifestación emocional en el que existen tantas franjas vibratorias como </span><b class="fs12lh1-5 cf1">estados emocionales</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">deseos </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y </span><b class="fs12lh1-5 cf1">creencias</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> pueda llegar a albergar una persona. Vimos también que en la cúspide de esa misma esfera se encontraba el</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> plano Mental</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> o </span><b class="fs12lh1-5 cf1"><i>Devachán</i></b><i class="fs12lh1-5 cf1">,</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> un nuevo entorno de manifestación más sutil que el anterior, pero igual de transitorio e impermanente. Así es como tras lo que se conoce por "segunda muerte" llegamos finalmente al </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano Causal</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, una nueva esfera de realidad en la que se encuentra nuestro espíritu, nuestro </span><b class="fs12lh1-5 cf1">verdadero Ser</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero no todo acaba en el plano Causal, ni mucho menos, en realidad es aquí donde realmente empieza el arduo camino de ascensión hacia las esferas superiores de las que partimos. Fue nuestra decisión descender hasta lo más hondo del plano Causal como espíritus puros, para des de allí, regresar nuevamente al </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano Monádico</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> o </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Anupadaka</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> (lugar del que todos procedemos) nutridos por la experiencia vivencial que en sus incontables ciclos vitales, astrales y mentales adquirió el alma en los planos inferiores de existencia.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Esa fue la idea original y así es como nuestro Ser ha podido irse elevando progresivamente por esta esfera hasta alcanzar una nueva zona de confluencia, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">el inicio de la conciencia "no-<wbr>dual" de la Realidad</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Un nuevo "</span><b class="fs12lh1-5 cf1">despertar</b><span class="fs12lh1-5 cf1">" que llega a nuestras vidas cuando el Ser alcanza la zona intermedia que hay entre la esfera Causal y la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">esfera Crística</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Cuando esto ocurre, la conexión que se establece entre el espíritu y el alma encarnada, hace que comience a percibirse una </span><b class="fs12lh1-5 cf1">ausencia de confrontación entre los pares de opuestos</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Lo que hasta entonces solíamos calificar de bueno o de malo, de fortuna o desgracia, de justo o injusto..., empieza a cobrar ahora un nuevo significado. Dejamos de identificarnos sistemáticamente con una de las dos polaridades inherentes al mundo manifestado y pasamos a situarnos en una posición más elevada y unitaria.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Así es como entramos al </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano Crístico</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Un espacio dimensional en el que rige la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">conciencia crística</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, una energía muy pura y refinada que nos abraza cálidamente y nos conduce hasta lo más alto de una esfera donde la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">compasión, la bondad y el amor</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, adquieren su mayor grado de expresión.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Desde aquí vemos con claridad como </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Todo</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> converge hacia único e infinito haz de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Luz-<wbr>Conciencia</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> que todo lo abarca y todo lo ilumina. Es al dirigir la mirada hacia abajo cuando nos damos cuenta de que esta inmaculada Luz Primordial se percibe de manera muy fragmentada en los planos inferiores de existencia, debido al efecto que produce atravesar las múltiples capas de energía cada vez más densa. Es por tanto esta disgregación de haces lumínicos proyectados sobre la Tierra, lo que provoca que sean también muchas las percepciones, creencias e interpretaciones que se hagan de una misma Realidad.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Prisma-y-luz-solar.jpg"  title="" alt="" width="552" height="345" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero en el instante en que uno ya solo ve esta única <b>Luz Primigenia</b> como origen y fin de la <b>Verdad última</b>, descubre que <b>no hay separación alguna entre uno mismo y el resto de la Creación</b>. Aquí se advierte que ya no hay lugar para la aversión, la intolerancia, la crítica ni el reproche, y que los antiguos moldes de ordenamiento que habíamos fabricado para encasillar la diversidad en la que vivimos ya no sirven, son inútiles. Las barreras que separaban a unos y a otros han caído y cualquier juicio de valores que pretenda hacerse solo puede ir dirigido hacia uno mismo.<br><br>En semejante estado de claridad mental a menudo lo que más se desea es dejar de participar en un juego de ilusiones del que se sabe bien que ganar o perder es tan solo un espejismo. No es falta de voluntad lo que se siente, sino falta de interés por seguir viviendo en un mundo en el que lo que más abunda es egoísmo y vanidad. No es de extrañar que un ser que vive conectado a estas elevadas frecuencias tenga como único anhelo liberarse definitivamente de los grilletes de la carne y regresar al <b>Hogar</b>. Este sentimiento lo expresó muy bien <b>Santa Teresa de Jesús</b> en su "<i>Libro de la Vida</i>" cuando dice:<br><br><i>"¡Oh, qué es un alma que se ve aquí, haber de tornar a tratar con todos, a mirar y ver esta farsa de esta vida tan mal concertada, a gastar el tiempo en cumplir con el cuerpo, durmiendo y comiendo! Todo la cansa, no sabe cómo huir, vese encadenada y presa. Entonces siente más verdaderamente el cautiverio que traemos con los cuerpos, y la miseria de la vida. Conoce la razón que tenía San Pablo de suplicar a Dios le librase de ella</i>.<i>"</i><br><br>En esta elevada esfera ya no se persiguen reconocimientos ni halagos, tampoco obtener réditos ni ventajas, lo único que verdaderamente se ansía es la <b>Unión con lo Divino</b> y la <b>Libertad</b>. Estos anhelos relativamente sencillos de comprender a nivel conceptual, de nada sirven si no se viven como tales. Este es el inmenso valor que tiene cada una de las vidas que vivimos. No basta con creer, pensar, filosofar, conceptualizar o teorizar sobre un determinado estado, nivel de conciencia o condición espiritual; si lo que se pretende es que todo ello adquiera validez y sea integrado en el Ser, será necesario tener que <b>sentirlo, vivirlo, llevarlo a la práctica y experimentarlo</b> en carne propia aun cuando ello suponga un fatigoso pesar.<br><br>Así es que aun después de haber conseguido trascender el plano Causal, donde uno se encontraba inevitablemente sometido al ciclo de muerte y renacimiento a causa del deseo y el karma, también aquí sigue habiendo una cierta necesidad de renacimiento. La diferencia no obstante es significativa. <b>Nacer de nuevo no significa comenzar de nuevo</b>. Cuando un ser que procede de la esfera crística desciende al plano físico para iniciar un nuevo ciclo vital, éste apenas se ve sometido a la ilusión de <i>maya. </i>Al permanecer su espíritu despierto en una esfera no dual de la realidad, basta con que se produzca una débil conexión con su verdadero Ser (o Yo Superior), para que su mente egoica despierte también en el mundo terrenal.<br></span></div><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="cf1"><b><span class="fs14lh1-5">Camino a la Iluminación</span></b><br></span></div><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Al pronunciar la palabra </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Buda, Cristo </b><span class="fs12lh1-5 cf1">o</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> Krishna</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, lo que estamos haciendo en realidad es referirnos a una misma conciencia universal con diferentes apelativos. El significado de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Buda</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> o Buddha, es el del que está </span><b class="fs12lh1-5 cf1">despierto</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, el iluminado. Un estado que como bien sabemos alcanzó el príncipe </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Siddhartha Gautama</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> tras un largo periplo en busca de la Verdad.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">La palabra </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Cristo</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> por su parte proviene del griego “cristos”, que significa “el ungido”, aunque tradicionalmente se le han atribuido también otros significados como “lleno de gracia” o “llama triple”, que en teología cristiana se corresponde con la Santísima Trinidad del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La </span><b class="fs12lh1-5 cf1">conciencia crística</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> es por tanto un estado de gracia que refleja la mayor expresión de la divinidad en un cuerpo de carne. </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Jesucristo </b><span class="fs12lh1-5 cf1">fue un vivo ejemplo de ello durante su paso por la Tierra y su mensaje fue claro: “La verdad os hará libres.” (Juan 8:32)</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Solo mediante el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Supremo Conocimiento </b><span class="fs12lh1-5 cf1">el hombre consigue liberarse del sufrimiento que produce la ignorancia. Pero este no es un conocimiento que pueda adquirirse mediante el estudio y la memorización de las sagradas escrituras, sino que solamente a través de la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">experiencia vivencial</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> podremos impregnarnos de él. Y cuando esto sucede, la conciencia crística se extiende por todo el Ser produciéndose de este modo una auténtica</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> resurrección espiritual</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Éste es el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">despertar conciencial </b><span class="fs12lh1-5 cf1">que tarde o temprano brotará de nuestro corazón como un torrente de energía pura y cristalina cuya verdad, resplandor y poder transformador, hará cambiar radicalmente nuestra concepción de la Vida.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Y </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Krishna</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, cuya traducción literal es “supremo atractivo” pero que suele traducirse como “la suprema personalidad de Dios”, es para el hinduismo, el octavo avatar (encarnación) del dios Visnú; o sea, una manifestación divina que viene al mundo a sacar al hombre de la confusión.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/c309e84fdbcde8132206fe24fee30200.jpg"  title="" alt="" width="552" height="340" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Suele especularse que fue el mismo ser quien vino al mundo como Krishna, como Buda y como Jesús en distintas épocas y contextos históricos, con el fin de proporcionar a la humanidad un mismo mensaje de liberación. No hay documentos ni textos que puedan corroborar semejante hipótesis, pero es interesante recordar las palabras que el propio Krishna pronunció hace más de 5.000 años:<br><br><i>"Siempre que el bien decae extinguiéndose poco a poco, predominando en su lugar la maldad y el orgullo, mi Espíritu se manifiesta en forma humana sobre esta tierra."</i> (Bhagavad Gita, 4:7)<br><br>Tal vez fuera el mismo ser quien vino al mundo en las sucesivas eras o tal vez no, pero de lo que no cabe ninguna duda es que estos tres personajes encarnaron una misma <b>conciencia divina</b> y fueron portadores del <b>Eterno Conocimiento Supremo</b>. Grandes Maestros de Sabiduría o Maestros Ascendidos como Jesús, Buda, Krishna y otros que como ellos vinieron a mostrarnos el camino, son en realidad tan hijos de Dios como cualquiera de nosotros. Son nuestros <b>hermanos mayores</b> y allí donde ellos se encuentran, es hacia donde nos dirigimos todos nosotros.<br><br>Pero no vayamos a pensar que nada más poner los pies en la esfera crística uno ya se convierte en Cristo, en Krishna o en Buda sin más, estaremos ciertamente en el camino, pero en este plano, al igual que en los anteriores, hay una serie de franjas o subplanos intermedios por los que se debe igualmente transitar tal y como hemos venido haciendo hasta llegar aquí. El natural progresar de un ser que acaba de despertar del sueño de <i>maya,</i> es que se produzca primero en él una transformación de la que brotará lo que en budismo se conoce por <b><i>bodhicitta</i></b>. Término sánscrito que significa tener la mente (<i>citta</i>) puesta en la iluminación (<i>bodhi</i>) o lo que es lo mismo, deseo de iluminarse.<br><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/buda-triangulo-magico.jpg"  title="" alt="" width="548" height="483" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero el deseo de obtener la iluminación no es equiparable a ninguno de esos burdos deseos que tantas veces con anterioridad nos llevaron a tener que renacer de nuevo. En esta ocasión, cuando uno ha despertado a su verdadera naturaleza espiritual, siente un sincero interés por querer hacer algo por los demás. Se trata por tanto de un elevado anhelo que en realidad es doble. Por un lado se desea compartir ese estado de lucidez con los demás con la intención de que también ellos puedan obtenerlo, y por otro lado se persigue alcanzar la Budeidad (la iluminación).</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Esta doble motivación se ve muy bien representada por lo que podríamos denominar un ser </span><i class="fs12lh1-5 cf1">prebodhisattvico </i><span class="fs12lh1-5 cf1">o aprendiz de </span><b class="fs12lh1-5 cf1"><i>bodhisattva</i></b><i class="fs12lh1-5 cf1"> </i><span class="fs12lh1-5 cf1">(el ser que busca la iluminación). Y digo aprendiz porque el auténtico </span><i class="fs12lh1-5 cf1">bodhisattva</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> es aquél que finalmente motivado por su compasión renuncia a su propia iluminación y adquiere el firme compromiso de ayudar al prójimo a liberarse del sufrimiento </span><i class="fs12lh1-5 cf1">(dukkha)</i><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Será precisamente este </span><b class="fs12lh1-5 cf1">acto de renuncia</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> lo que hará finalmente que un </span><i class="fs12lh1-5 cf1">bodhisattva</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> llegue a convertirse en Buda. Existan otros caminos además del</span><i class="fs12lh1-5 cf1"> bodhisattvico </i><span class="fs12lh1-5 cf1">para alcanzar la iluminación, como el que siguen los sadus, los monjes, los ermitaños o quienquiera que elija llevar una vida de renuncia para dedicarse enteramente a la contemplación, aunque como dijo el sabio Abu Said: </span><i class="fs12lh1-5 cf1">“El camino más corto para llegar a Dios es servir a los demás y hacerlos felices”</i><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Y en el Bhagavad Gita (5:3-</span><wbr><span class="fs12lh1-5 cf1">5) puede leerse:</span><br><br><i><span class="fs12lh1-5 cf1">“Como auténtico renunciante, se considera a aquél que nada desea y que nada aborrece. Pues aquél que no se ve afectado por los pares de opuestos, pronto ha de encontrar su liberación. (…) Aquéllos que hacen vida de renuncia logran la misma victoria que los que actúan con desapego.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/k.jpg"  title="" alt="" width="554" height="417" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></i></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span><span class="imTALeft fs12lh1-5 cf1"> </span><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">También Lao Tsé escribe en el “Tao Te King” (VII):<br><br></span></div><div><i class="fs12lh1-5 cf1">“El Cielo es eterno y la Tierra, permanente. Son permanentes y eternos, porque no viven para sí mismos. Así, pueden vivir eternamente. El Sabio, por lo mismo, pospone su Yo, y su Yo progresa. Se deprende de su Yo, y su Yo se conserva. Como no quiere nada personal, su persona se realiza.” &nbsp;</i><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Vemos como son paradójicamente los actos de renuncia y desapego los que en última instancia permiten que pueda llegarse a alcanzar la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Budeidad </b><span class="fs12lh1-5 cf1">o</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> estado Crístico</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Pero renunciar no significa abandonar las responsabilidades. Recordemos sino lo que también Jesús dijo sobre esto: </span><br><br><i class="fs12lh1-5 cf1">“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame.” </i><span class="fs12lh1-5 cf1">(Mateo 16:24)</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Negarse a sí mismo es una buena manera de definir este acto de renuncia, pero al decirnos que cada cual tome su cruz, Jesús nos advierte de que ello no significa que podamos desentendernos de todo con el pretexto de querer emprender un camino de búsqueda espiritual hacia ninguna parte. Podemos perfectamente seguir los pasos de Cristo, de Buda, de Krishna o de quien mejor nos parezca, sin tener por ello que desatender nuestras obligaciones más mundanas y mucho menos tratar de eludir el peso kármico (la cruz) que cada cual lleva consigo allá donde vaya.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">La acción es al fin y al cabo inherente al mundo manifestado y mucho puede hacerse sin caer en el juego de la dualidad. Basta con cambiar la actitud con la que se aborda cada situación permitiendo que las cosas simplemente ocurran, sin esfuerzo, actuando conforme a los dictados del corazón, con la voluntad puesta en hacer el bien y sin esperar a cambio ninguna clase de reconocimiento ni halago.</span><br><br><i class="fs12lh1-5 cf1">“Un hombre tal, que ha renunciado al fruto de sus acciones, está siempre contento y libre de toda dependencia; y aunque interviene en la acción, él no actúa”. </i><span class="fs12lh1-5 cf1">(Bhavagad Gita 4,20)</span><br><span class="fs12lh1-5 cf1"> &nbsp;</span><br><span class="fs12lh1-5 cf1">La manera de actuar es lo que revela la condición espiritual de una persona, así es que para convertirse en</span><i class="fs12lh1-5 cf1">bodhisattva</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> no es necesario tener que realizar grandes obras humanitarias. Al tratarse de un estado interior, será en su quehacer cotidiano cuando éste podrá ejercer como tal actuando con benevolencia, compasión y desapego. A menudo la única diferencia que hay entre un auténtico </span><i class="fs12lh1-5 cf1">bodhisattva</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> y una persona sencilla, humilde y de buen corazón que con su labor diaria contribuye al bien común, es el hecho de que el primero ya ha despertado de la ilusión de maya, lleva una vida interior mucho más consciente y no hay apego alguno en sus acciones.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Lo que impulsa a un</span><i class="fs12lh1-5 cf1"> bodhisattva</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> a la acción no es un sentir de justicia sino de compasión. Tal vez algunos de los cometidos que éstos llevan a cabo puedan tener una apariencia combativa, pero su finalidad será siempre en último término compasiva. Un </span><i class="fs12lh1-5 cf1">bodhisattva</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> es lo que en otras religiones también conocemos por el nombre de Santo, Profeta o Mahatma. Es decir, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">grandes almas al servicio de Dios y del hombre</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Y cuando la renuncia, la entrega y el desapego son definitivos, uno alcanza la budeidad sin tan siquiera proponérselo. Es la tan anhelada iluminación, un estado que no solamente destierra por completo el sufrimiento de nuestras vidas, sino que otorga la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">realización </b><span class="fs12lh1-5 cf1">al Ser.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">La cuestión es que al llegar a estas elevadas franjas de la esfera crística o búdica en las que uno obtiene al fin la iluminación, se considera que ya se ha alcanzado el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Nirvana</b><span class="fs12lh1-5 cf1">; es decir, que se ha logrado el prodigio de</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> traer el Cielo a la Tierra</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/1003406_807467689270335_1082153139_n.jpg"  title="" alt="" width="548" height="548" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1">El Nirvana no tiene una representación específica en los mundos celestiales, se corresponde más bien a un estado de profunda paz interior, quietud mental, gozo, felicidad y plenitud, fruto de la más sublime comunión divina. El Nirvana es el verdadero Cielo al que de un modo u otro aluden prácticamente todas las religiones en su sentido más místico y profundo.<br><br>Una manera gráfica de describir lo que significa alcanzar el estado nirvánico o de iluminación es recurrir a la famosa gota de agua que tras un largo viaje regresa al océano del que partió. Pero ocurre que para muchos ésta es una imagen que suscita más bien una sensación de pérdida que de plenitud puesto que ello sugiere un efecto de dilución. Es por tanto muy acertado el enfoque que algunos teósofos hacen al respecto cuando dicen:<br><br><i>“El efecto que produce conquistar un estado nirvánico no es el de la gota vertiéndose en el océano sino que es como si el mismo océano se vertiera en la gota y ésta por primera vez tomara conciencia de que ella es el océano”.</i><br><br>Esta es una buena manera de explicar que la Unión con Dios, con el Universo, con el Absoluto o como se le prefiera llamar, no supone perder la propia conciencia del Ser sino que es ésta en realidad la que se extiende hasta la Totalidad.</span></div><div><br></div><div><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div></div><a href="https://youtu.be/3Utp-grS1d8">https://youtu.be/3Utp-grS1d8</a>]]></description>
			<pubDate>Wed, 02 Nov 2016 08:46:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El plano Causal, la morada del alma]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000000C"><div class="imTAJustify"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_org_fragmentos-del-alma-300x225.jpg"  title="" alt="" width="545" height="409" /><br></div><br><span class="fs12lh1-5 cf1">En anteriores artículos vimos como tras la muerte del cuerpo físico todo ser humano accede indistintamente de cuál sea su creencia al </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano Astral</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, un nuevo mundo de manifestación emocional en el que existen tantas franjas vibratorias como </span><b class="fs12lh1-5 cf1">estados emocionales, deseos y creencias </b><span class="fs12lh1-5 cf1">pueda llegar a albergar una persona. Vimos también que en la cúspide de esa misma esfera se encontraba el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano Mental </b><span class="fs12lh1-5 cf1">o </span><b class="fs12lh1-5 cf1"><i>Devachán</i></b><span class="fs12lh1-5 cf1">, un mundo de manifestación mucho más sutil que el anterior pero igual de transitorio e impermanente puesto que también allí habrá que afrontar tarde o temprano una “segunda muerte” que nos conduciría a un estado de conciencia mucho mayor; la conciencia de nuestro </span><b class="fs12lh1-5 cf1">verdadero Ser</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Este es el largo periplo que recorre el alma al finalizar cada ciclo vital, astral y mental hasta llegar al </span><span class="cf1"><b><span class="fs12lh1-5">plano Causal</span></b><span class="fs12lh1-5">,</span><b><span class="fs12lh1-5"> </span></b></span><span class="fs12lh1-5 cf1">que es donde </span><b class="fs12lh1-5 cf1">reposa nuestra alma</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. En este plano se encuentra nuestro hogar, es el auténtico mundo espiritual del que partimos prometiéndonos encarecidamente no olvidar jamás quiénes somos realmente, aunque a sabiendas de que este hermoso recuerdo no podría más que acabar siendo velado por las vestiduras astrales con las que nos envolvemos durante nuestro descenso a la materia y sepultado bajo el peso de la carne. Sin embargo, una vez cruzamos el umbral de la esfera Causal de regreso a Casa todo sale nuevamente a relucir de manera esplendorosa. Es algo así como cuando al despertarnos de un profundo sueño nos percatamos entre el sonrojo y la perplejidad de que todo lo soñado fue vivido, gozado o padecido como real. Esto significa que acceder conscientemente al plano Causal supone </span><b class="fs12lh1-5 cf1">despertar</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> a un</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> nuevo estado de vigilia</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> (de conciencia) en el que al fin nos reconocemos como auténticos </span><span class="cf1"><b><span class="fs12lh1-5">seres divinos, eternos </span></b><span class="fs12lh1-5">e</span><b><span class="fs12lh1-5"> inmortales</span></b></span><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_conexion-con-tu-ser-superior-por-maestro-shaman-raya-volutier-300x206.jpg"  title="" alt="" width="550" height="378" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">El plano Causal vendría a ser el </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">mundo inteligible</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> o </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">mundo de las ideas</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> al que se refería </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Platón</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> como la “</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">auténtica realidad</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">” en el que yacerían las “</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">ideas puras</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">” como </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">perfectos modelos de creación</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, pero cuya proyección en el </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">mundo sensible</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (el plano terrestre) acabaría mostrando un reflejo distorsionado e imperfecto de esa realidad. También aquí se encontraría el “</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">inconsciente existencial</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">” al que aludían </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Víktor Frankl</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Carl Jung </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">al sostener que el inconsciente del ser humano en ningún caso era la parte sobrante de lo consciente sino que estaba dotado de contenido propio (por aspectos como el arte, la creatividad, la belleza, el amor, la fantasía, la inspiración…); y es también aquí donde las más antiguas tradiciones espirituales ubican la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">mente superior </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">(manas) que junto a la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">intuición</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (buddhi) y a la propia </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">esencia primordial</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (atma) constituyen de manera unificada una “mónada individual” que conocemos por el nombre de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">espíritu</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Yo Superior </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">o simplemente el </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Ser</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Para que se entienda un poco mejor. Podemos asemejar la totalidad de nuestro Ser a un gigantesco iceberg en el sentido de que solamente la pequeña porción que asoma a la superficie (el plano físico) representa la parte visible de nuestro Ser, o sea, nuestra personalidad actual. Esto significa que existe digamos un 99% restante que estaría sumergido bajo lo que siguiendo con este símil podríamos denominar las aguas de nuestro inconsciente, es decir, inaccesible a nuestra mente inferior o egoica. Sin embargo, quien tenga el suficiente interés y determinación para lanzarse a bucear en esas aguas, podrá ir profundizando en la magnificencia de su naturaleza primordial e ir descubriendo progresivamente partes de sí mismo que permanecían ocultas en su interior. Y si recordamos la premisa hermética de correspondencia “como es arriba es abajo”, quien verdaderamente consiga llegar a conocerse a sí mismo en su totalidad, conocerá la Verdad de todas las cosas.</span></span><br><br><br><b class="fs12lh1-5 cf1">La interacción entre Alma y Espíritu<br></b><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Llegados a este punto conviene clarificar un poco mejor lo que entendemos por </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">alma</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y lo que entendemos por </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">espíritu</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, pues en función de la doctrina que se observe su significado difiere por completo y ello provoca lógicamente una mayor confusión.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">El espíritu es nuestro verdadero “Yo”, es la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">esencia</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> o </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">chispa divina</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> que emana del</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> Espíritu Único, Dios, Alá, Tao, Brahman, Absoluto</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> o como queramos llamarlo. El espíritu es </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">conciencia, luz, sabiduría, amor, bondad, compasión</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y todo aquello que queramos atribuirle a Dios, aunque en estos momentos, estando como estamos “de viaje”, toda esta luminosidad que nos es propia permanece oculta bajo múltiples velos de ignorancia.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_org_maxresdefault-620x427.jpg"  title="" alt="" width="549" height="378" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Nuestro objetivo consiste por tanto en conseguir hacer caer cada uno de estos velos que nos mantienen en la penumbra e ir recuperando de manera progresiva nuestro resplandor natural. Y esto solamente podemos lograrlo mediante la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">experimentación directa</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> en los planos inferiores de existencia; es decir, descendiendo a la materia o </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">mundos ilusorios </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">de creación mental y emocional. Pero no es el espíritu quien vivirá todas estas experiencias de primera mano puesto que él no puede ir más allá del mundo espiritual. </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Los descensos a los planos inferiores los realiza el alma.<br></b><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Así es como el alma se convierte en la depositaria de todo lo que experimentamos en nuestra vida terrena. Es como un instrumento más al servicio del espíritu aunque, a diferencia de los cuerpos sutiles, el alma no perece jamás dado que su composición es de la misma naturaleza divina que el espíritu. Así como </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">el espíritu es una emanación del Espíritu Único </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">(Dios), </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">el alma es una emanación del espíritu</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, una porción de espíritu revestida de diferentes cuerpos especialmente diseñados para habitar en cada uno de los diferentes planos a los que desciende en busca de experiencias. Y cada vez que concluye un ciclo vital, el alma se va despojando de cada uno de los cuerpos en los que estaba envuelta para regresar al espíritu al que pertenece. Esta reabsorción del alma en el espíritu tiene lugar en el plano Causal.</span></span><br><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_org_fall_to_pieces_by_intano-300x158_kxgip0m8.jpg"  title="" alt="" width="545" height="287" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Vemos entonces que de un lado tenemos al alma como portadora de una corriente de conciencia limitada al cuerpo en el que se encuentra, y por otro al espíritu con una conciencia o mente superior (manas) que reposa en el inconsciente espiritual (plano Causal). Mientras que <b>el alma cohabita con la mente inferior </b>(kama-<wbr>manas), la cual se identifica con el<b> ego </b>y la <b>personalidad</b>, el <b>espíritu atesora toda la sabiduría adquirida a lo largo de las innumerables existencias</b> por las que ha ido pasando cada individuo.<br><br>Así es que si acceder al plano Causal significa regresar al espíritu, imaginad la tremenda expansión de conciencia que se produce al unir nuestra <b>mente inferior </b>(la de la vida actual), con nuestra <b>mente superior </b>(la de todas las vidas). Este momento será sin duda como una <b>explosión de lucidez</b> tan radiante y luminosa que recordaremos al instante haber librado mil batallas en mil territorios y bajo mil banderas.<br><br>Pero no confundamos este maravilloso estado expansivo de conciencia con la iluminación o estado nirvánico del que nos hablan budistas e hinduistas. No cabe duda de que el conocimiento que tenemos en este plano es cientos de veces mayor que el que teníamos en cualquiera de los anteriores planos de existencia puesto que aquí ya estamos en el <b>Ser consciente</b>. Sin embargo no es éste el final del trayecto, se trata una vez más de un estado transitorio en el que para seguir avanzando por la senda de la ascensión será necesario tener que <b>volver a nacer</b>.<br><br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><b><span class="">Renacimiento y Ascensión</span></b><br></span></div><div class="imTAJustify"><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Como bien sabemos todo ascenso evolutivo requiere de innumerables existencias para que vida tras vida y como si de un globo aerostático se tratara nuestro espíritu pueda irse elevando hasta lo más alto de la esfera Causal. Empleamos para ello el </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">principio de Renacimiento</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, que a pesar de lo que pueda creerse no se trata de un axioma que pertenezca a una religión, credo o filosofía en concreto, sino que obedece a una </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">ley inmutable de carácter natural</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> cuyos efectos al no entender de dogmas ni creencias afecta a todo el mundo por igual.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_org_la-luz-del-alma-rayos-dorados-377x330-300x263.jpg"  title="" alt="" width="548" height="480" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Es algo parecido al fenómeno de la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">gravedad</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. La gravedad es una ley física universal que influye sobre todo lo que esté en su ámbito de actuación. Sabemos con certeza que nuestro planeta y por extensión todos los demás cuerpos celestes del universo poseen un campo gravitacional de fuerza proporcional a su masa donde cualquier sujeto u objeto que allí penetre será atraído inevitablemente hacia su centro. Existe sin embargo una zona limítrofe en la que a pesar de que esta influencia sigue estando presente su poder de atracción se ha debilitado de tal manera que el sujeto u objeto en cuestión en lugar de ser atraído hacia el centro simplemente mantiene las distancias. Esta es la zona orbital en la que se encuentran los satélites que giran alrededor de la Tierra pero sin riesgo de precipitarse sobre ella. Y está finalmente el espacio exterior el cual queda libre de toda influencia gravitacional.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Bien pues el principio de Renacimiento tiene una operativa muy similar a la ley de la gravedad. Todos estamos expuestos a este principio en la medida en que nuestras</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> intenciones, voluntades, pensamientos, deseos, palabras y acciones</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, que en último término son el reflejo de nuestra</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> conciencia</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, nos obligan a encarnar una y otra vez con el fin de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">satisfacer, aprender, corregir y compensar</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> determinadas situaciones del pasado. Pero una vez agotada toda nuestra deuda kármica y alcanzada la suficiente elevación espiritual como para no tener que regresar nuevamente a la Tierra en busca de nuevas experiencias y conocimiento, será como ascender hasta la zona orbital desde donde podremos observar el mundo y sus vicisitudes pero ya libres del poderoso influjo que emite su campo de atracción. Esta será la tan ansiada </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">liberación del ciclo de muerte y renacimiento</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_org_la-luz-de-tu-alma-300x209.jpg"  title="" alt="" width="548" height="382" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Así es que una vez alcanzamos las más altas cotas de la esfera Causal, allí donde los efectos de la dualidad quedan reducidos a su mínima expresión, empezamos a vislumbrar una realidad mucho más veraz y expansiva; la que nos ofrece la <b>conciencia Crística </b>o <b>Búdica</b>. Pero para acceder a esta nueva esfera de la realidad será necesario una vez más tener que trascender el plano Causal, y para que ello se produzca de manera consciente habrá que haber integrado previamente en el Ser una nueva expansión de conciencia.<br><br>Este nuevo “<b>despertar</b>” llega a nuestras vidas cuando el Ser alcanza la zona intermedia que hay entre la esfera Causal y la esfera Crística (el inicio de la zona “no-<wbr>dual”). Cuando esto ocurre la conexión que se establece entre el espíritu y el alma encarnada hace que comience a percibirse una <b>ausencia de confrontación entre los pares de opuestos</b>. Lo que hasta entonces solíamos calificar de bueno o de malo, de acierto o error, de justo o injusto, empieza a cobrar ahora un nuevo significado. Dejamos de identificarnos sistemáticamente con una de las dos polaridades inherentes al mundo manifestado y pasamos a situarnos en una posición más elevada y unitaria cuya perspectiva ofrece una visión de la realidad mucho más integradora. Es en este punto cuando conectamos con la <b>conciencia crística</b>, una energía de muy alta frecuencia que hace que nuestra vida terrena se vuelva mucho más <b>amorosa</b>,<b> pacífica </b>y<b> conciliadora</b>.</span></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><a href="https://youtu.be/jdfPFWdwz1A">https://youtu.be/jdfPFWdwz1A</a>]]></description>
			<pubDate>Thu, 08 Sep 2016 08:16:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El plano Mental y la "segunda muerte"]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000000D"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hqdefault--1-.jpg"  title="" alt="" width="551" height="364" /><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Quien más quien menos sabe que el alma, tras la muerte física, se despoja del cuerpo e irrumpe en una nueva esfera de realidad en la que existen tantas franjas vibratorias o </span><b class="fs12lh1-5 cf1">espacios dimensionales</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> como </span><b class="fs12lh1-5 cf1">estados emocionales</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">deseos </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y </span><b class="fs12lh1-5 cf1">creencias</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> pueda llegar a albergar una persona. Desde las capas más densas en las que moran los seres que siguen apegados a un mundo material al que ya no pertenecen y aquellos que sufren a causa de sus propios sentimientos de culpa y remordimiento, hasta las más altas cotas que acogen a quienes sintonizan abiertamente con las más bellas resonancias de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">amor, alegría, júbilo </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> concordia</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Estamos hablando de la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">esfera astral</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, un mundo intermedio que hace de puente entre el mundo terrenal y el mundo espiritual, y en cuya cúspide se encuentra el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano Mental</b><span class="fs12lh1-5 cf1">; una extensa zona de confluencia en la que conviven armoniosamente estas refinadas frecuencias de tipo emocional, con las múltiples</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> formas de pensamiento </b><span class="fs12lh1-5 cf1">que discurren ajenas al influjo de las bajas pasiones.</span><br><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span><br><span class="fs12lh1-5 cf1">En las antiguas escrituras védicas no hay referencia alguna acerca de un plano ubicado entre la esfera astral y la causal. Para estos sabios pre-</span><wbr><span class="fs12lh1-5 cf1">hinduistas en cada ciclo vital el alma del hombre permanecía encerrada en tres cuerpos distintos: el físico, el astral y el causal. El físico, obviamente el más denso y restrictivo de los tres, contenía los instintos vitales del ser humano; el astral albergaba tanto la psique como los aspectos emocionales de una persona y, por último, el causal, era el vehículo con el que se podía acceder al sutil mundo de las ideas. Los teósofos por su parte al describir la constitución septenaria del ser humano otorgaron al cuerpo astral la totalidad de su dimensión emocional, y dividieron los aspectos mentales en dos cuerpos bien diferenciados: el causal, dotado de una mente superior y abstracta (</span><i class="fs12lh1-5 cf1">manas</i><span class="fs12lh1-5 cf1">) y el mental, encargado de alojar una mente inferior concreta, racional y egoica, que se situaría en la cúspide del denominado "cuaternario inferior". Esta mente inferior que los teósofos extrajeron de los antiguos textos védicos y cuyo nombre en sánscrito (</span><i class="fs12lh1-5 cf1">kama-<wbr>manas)</i><span class="fs12lh1-5 cf1"> significa "mente de deseo", es el cuerpo mental que reside en el plano mental y que junto a los aspectos físicos y emocionales de una persona conforman la personalidad transitoria que el Ser adquiere para cada nuevo ciclo vital.</span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">En resumen, que una vez completada la experimentación en los mundos físico y emocional (astral), quien haya sido capaz de dejar atrás la envidia, los celos, el rencor, los burdos deseos materiales y todo el cúmulo de densas emociones y confusiones que no hacen más que enturbiar la auténtica magnificencia del Ser, tendrá el privilegio de </span><span class="fs12lh1-5"><b>gozar de una vida sumamente placentera en un entorno mucho más sutil, luminoso y radiante que cualquier otro de los que pueblan la enorme esfera astral</b></span><span class="fs12lh1-5">. </span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Devacha,-Kama-Loka-y-mundo-fisico.jpg"  title="" alt="" width="549" height="549" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Podría decirse que el grado de felicidad, paz, gozo y lucidez en el que aquí uno se encuentra, se asemeja al "cielo" al que aluden la mayoría de las religiones en su sentido más místico y profundo, o al </span><b class="fs12lh1-5 cf1"><i>Devachán</i> </b><span class="fs12lh1-5 cf1">de las antiguas tradiciones esotéricas. Es decir, un espacio dimensional que trasciende los tradicionales </span><b class="fs12lh1-5 cf1">sistemas de creencias</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> del medio astral y en el que se goza de la mayor de las dichas hasta el momento de tener que volver a nacer.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">En el plano mental se sabe bien que todo ser persigue un mismo fin: </span><b class="fs12lh1-5 cf1">redescubrirse a sí mismo como ser divino, eterno e inmortal</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, con lo cual no hay lugar aquí para las creencias excluyentes ni las identificaciones con símbolos y rituales que separan a unos y otros. Pero trascender un sistema de creencias no significa tener que renunciar a una creencia en particular ni a la fe, al contrario, uno puede seguir profesando un determinado credo solo que al hacerlo desde una perspectiva mucho más elevada ello trae consigo un mayor grado de conocimiento y comprensión. Una comprensión que pasa necesariamente por un </span><b class="fs12lh1-5 cf1">profundo y sincero respeto por la diversidad</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Y es que de nada sirve llevar una vida consagrada al culto religioso o a la espiritualidad mientras siga habiendo un componente de aversión hacia otras ideologías de carácter existencial así como un cierto menosprecio por otras formas de pensamiento basadas en la incredulidad y el escepticismo.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hqdefault.jpg"  title="" alt="" width="548" height="357" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Por sorprendente que parezca, muchas de las personas que en su actual vida terrena manifiestan un claro desinterés por todo aquello que pueda enmarcarse dentro del ámbito de lo espiritual, probablemente en anteriores episodios de su existencia habrán dedicado vidas enteras al culto religioso y a la adoración. Su falta de interés en esta vida podría muy bien deberse a que su propósito en esta ocasión estaría fijado en perseguir otros fines, desarrollarse en otras vías de conocimiento o simplemente en experimentar otras facetas de la vida, pero en cualquier caso nadie pone en duda que hasta los más acérrimos ateos son personas que viven y obran en un mismo grado de nobleza, lealtad, honradez, compasión, bondad y altruismo, que aquellos a quienes se les atribuye una tendencia más espiritual. <br><br>Hay una bonita cita de <b>Emmanuel Swedenborg</b> que dice <i>"<b>El Cielo está dónde el hombre ha colocado su corazón"</b>. </i>Es decir, que nuestros intereses y motivaciones en la vida terrena es lo que determinará nuestro lugar en el "cielo". Así es que cuando el eje central en torno al cual gira la vida de una persona es su dimensión intelectual, como suele ocurrir en el caso de científicos, estudiosos, escritores, filósofos y todo aquél cuya energía predominante sea de tipo mental; también ellos encontraran en este plano su lugar de consonancia y aquí se dirigirán siempre y cuando no se hayan visto retenidos por franjas más densas de energía a causa de sus propios apegos materiales, emocionales e incluso mentales que se hallan diseminados por el vasto astral.<br><br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><b class="fs12lh1-5 cf1"><span class="">La segunda muerte</span><br></b></div><div class="imTAJustify"><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Sin embargo, a pesar de que en los innumerables mundos que orbitan el plano mental no existe vejez, enfermedad ni muerte, los seres que allí residen no pueden dejar de sentirse un tanto inquietos ante la certeza de que tarde o temprano deberán despojarse de su cuerpo mental y transitar a una nueva esfera de realidad de la que apenas saben nada; la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">esfera causal</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. O sea, algo parecido a lo que le ocurre al hombre en el plano físico ante la incertidumbre de lo que pueda pasarle al exhalar su último aliento, aunque en esta ocasión con una diferencia significativa. El temor al que uno se enfrenta aquí ya no es el de si habrá o no habrá un más allá donde la vida sigue, pues a estas alturas cualquier habitante de la esfera astral sabe perfectamente y por experiencia propia que la vida es inherente al Ser y que ésta no cesa al mudar su cuerpo, por lo que el motivo de su inquietud es otro. El cuerpo mental es el más sutil de los cuatro cuerpos inferiores del ser humano (físico, etérico, astral y mental) y en él reside la</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> identidad personal </b><span class="fs12lh1-5 cf1">que alimenta al</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> ego</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Por lo tanto, el ser que está a punto de abandonar el plano mental para disponerse a ingresar de manera consciente al plano causal, el reto al que se enfrenta es ni más ni menos que el de tener que desprenderse de su </span><b class="fs12lh1-5 cf1">personalidad</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><b class="fs12lh1-5 cf1"><br>Y ¿qué es la personalidad? <br></b><br><span class="fs12lh1-5 cf1">La personalidad de cualquier individuo aglutina todo un cúmulo de referencias a su persona como son por ejemplo &nbsp;un nombre, un rostro, un cuerpo, una historia, unas raíces, un país de residencia, una función social, un oficio, unos lazos familiares y afectivos, unas creencias, unas ideologías, unas habilidades, unos gustos, etc., así como toda una serie de vivencias que han ido modelando un carácter, una forma de ser y una impronta muy particular que le identifica como un ser único e irrepetible.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/wesak-buda.jpg"  title="" alt="" width="549" height="626" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Es comprensible entonces que ante la expectativa de tener que abandonar todo con lo que uno se identifica y siente como propio, aparezca inquietud e incluso temor, pues a priori, esto parecería ser algo semejante a la propia extinción. Ésta es por tanto la más dura prueba a la que uno se enfrenta en este nuevo tránsito ya que la personalidad que forjó en el plano físico y que le ha ido acompañando a lo largo de todo un ciclo vital, astral y mental, está tan sumamente arraigada a lo que cada uno cree ser, que resulta tremendamente difícil imaginarse una vida sin ella. Y el ego por su parte, aunque mucho más debilitado en estas elevadas regiones que cuando estaba recubierto por múltiples capas de deseo, necesidad e instintos primarios, también se opondrá con todas sus fuerzas a que se produzca lo que en último término resulta del todo inevitable: su disolución. <br><br>Esta es la "segunda muerte" a la que uno se enfrenta al ver concluir su estancia en el sutil mundo de manifestación mental. Pero desprenderse del cuerpo mental en ningún caso supone aniquilar al Ser, pues todo cuanto ha acontecido en nuestras vidas queda perfectamente recogido e integrado en una conciencia mayor en la que nada se pierde;<b> la conciencia de nuestro verdadero Yo</b>. <br><br>Cruzar por tanto el umbral de la esfera astral significa abandonar definitivamente los diferentes mundos de ilusión en los que habíamos estado viviendo hasta entonces para regresar al imperecedero <b>mundo espiritual</b> al que pertenecemos. Es como retirar el tupido velo que se interponía entre el ser egoico de la vida actual y el Ser divino y eterno que siempre ha estado presente en lo más profundo de nuestro interior. Precisamente en esto consisten las ancestrales disciplinas del yoga y la meditación. En sus múltiples variantes todas ellas lo que hacen es llevarnos a un estado de calma interior que nos permita <b>trascender</b> las envolturas <b>física, emocional</b> y<b> mental</b>, para que de este modo podamos unirnos a<b> nuestra esencia más pura y primordial</b>.<br><br>Esta sensación de paz, comunión y felicidad serena que tan bien conocen quienes practican regularmente alguna de estas técnicas, es lo que mejor puede explicar en qué consiste disolver nuestra personalidad o Yo inferior, en la magnificencia de nuestra <b>alma, Yo Superior </b>o<b> verdadero Ser</b>.</span><br></div></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><a href="https://youtu.be/yTHoSF7s1M4">https://youtu.be/yTHoSF7s1M4</a>]]></description>
			<pubDate>Fri, 26 Aug 2016 05:23:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El Plano Astral, un primero paso al "más allá"]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000000E"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/image003.jpg"  title="" alt="" width="551" height="461" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Seguramente a todos nos gustaría saber con todo lujo de detalles qué es lo que nos aguarda en el <b>más allá</b>, pero ocurre que nuestro cuerpo físico es demasiado denso para asomar la cabeza a esa otra esfera de la realidad y ver lo que allí sucede. Sin embargo, en lo más profundo de nuestro ser todos poseemos<b> </b>una <b>sabiduría interior</b> que es capaz de reconocer todo cuanto hay de verdadero en las afirmaciones, teorías, hipótesis y relatos que nos llegan sobre este otro ámbito de la realidad del cual carecemos de pruebas tangibles y definitivas.<br><br>Adentrarse en este territorio supone por tanto tener que dejar a un lado los métodos convencionales con los que solemos estudiar y analizar los fenómenos del mundo tridimensional, para permitir que sea nuestra <b>mente superior, holística e intuitiva</b> la que nos guíe a través de esta realidad no física que es el <b>plano astral</b>.<br><br>En una primera aproximación podríamos decir que <b>el plano astral es el espacio dimensional en el que residen nuestras emociones, nuestros deseos, nuestras creencias, nuestra imaginación y nuestros sueños</b>. No obstante, esta asociación con el mundo onírico a menudo nos lleva pensar que la vida en el más allá tal vez podría ser algo parecida a un sueño; es decir, confusa, caótica y habitualmente carente de sentido. Pero no es esto lo que nos transmiten los miles de testimonios de ECM’s, viajes astrales, terapias regresivas y demás.<br><br>A pesar de que en el astral seguimos estando bajo los efectos de un cierto grado de ilusión parecido al de la vida terrena, quienes han pasado por este tipo de experiencias afirman con rotundidad, que en este otro espacio dimensional de la existencia se goza de una <b>mayor percepción visual, auditiva, gustativa, olfativa, táctil</b> e incluso de nuevas capacidades sensoriales hasta entonces desconocidas. Es decir, que todo lo que allí se percibe <b>es vivido de un modo mucho más intenso y real</b> de lo que somos capaces de captar en el plano físico y que, en todo caso, <b>un sueño era lo que habíamos estado viviendo hasta entonces</b>.<br><br><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><b><br></b><b>¿Cómo es la vida en el mundo astral?<br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br>Se cuentan por millares los relatos que detallan con precisión lo que se percibe a las puertas de esta otra dimensión a la que nos trasladamos una vez dejamos atrás el cuerpo físico, sin embargo, pocos son quienes trascienden esta especie de antesala del más allá y nos describen cómo es la vida allí. Encontramos en este sentido valiosas narraciones de la mano de médiums, videntes y canalizadores de muy variada procedencia cultural, religiosa y contexto histórico, que al compararlas, nos muestran una <b>realidad mucho más liviana </b>y <b>expansiva</b> que la restrictiva realidad física que en ocasiones tanto nos oprime, pero que a su vez resulta ser <b>tremendamente similar</b>.<br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Buen ejemplo de ello es legado que nos dejó <b>Emmanuel Swedenborg</b>. Este científico, teólogo, filósofo y uno de los más notables clarividentes de la época de la Ilustración (s.XVIII), no tenía ninguna duda al respecto. Al parecer Swedenborg era capaz de transportarse a otros planos de existencia y observar con suma claridad cómo transcurría la vida en ellos. Afirmaba que las personas después de morir seguían disfrutando de las mismas sensaciones internas y externas que tenían en el mundo físico y que al igual que entonces, <b>todos seguimos viendo, oyendo, oliendo, hablando, saboreando e incluso sintiendo una especie de presión sobre el cuerpo muy similar al tacto</b>. También decía que por supuesto todos mantenemos plenas facultades para <b>pensar, reflexionar, imaginar, anhelar </b>e incluso conmovernos por el <b>amor</b> el <b>afecto</b> tal y como hacíamos en nuestra vida terrena, aunque con la particularidad de que al disponer de unas percepciones sensoriales mucho más agudas y refinadas, <b>todo allí se vuelve más vivo, nítido, radiante e intenso</b>.<br><br>Estas afirmaciones fueron corroboradas y ampliadas un siglo más tarde por la doctrina espiritista, la cual añade detalles tan inauditos como es tener la sensación de estar <b>respirando mediante pulmones</b> o de <b>sentir el latir del corazón bajo el pecho</b>.<br><br>Y es que si todo lo que acontece en nuestras vidas sabemos que se va fraguando en planos superiores de existencia, allí donde nacen los ideales, los sentimientos, los pensamientos, las emociones, los deseos…, y que es en el plano físico donde todo cristaliza, adquiere forma y se materializa, parece razonable deducir que <b>no puede haber demasiada diferencia entre la vida tal y como la conocemos en la Tierra y la realidad que nos aguarda en el "Cielo"</b>; es decir, en el <b>más allá</b>.<br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Tanto es así, que el plano astral podría ser considerado como una </span><b class="fs12lh1-5 cf1">extensión del mundo físico </b><span class="fs12lh1-5 cf1">donde </span><b class="fs12lh1-5 cf1">la vida sigue</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, y por lo visto de un modo muy parecido, solo que sin muchas de las limitaciones que tanto cuartean y restringen nuestra libertad en el plano físico.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/fondos-escritorio-fantasia1.jpg"  title="" alt="" width="552" height="414" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En la vida terrena todo ser vivo dispone de un cuerpo biológico cuya naturaleza esencial le impone una serie de condicionamientos de obligado cumplimiento, ya que de lo contrario su supervivencia correría grave peligro. Estos condicionantes son principalmente la necesidad de alimentarse para nutrir su cuerpo físico y encontrar refugio para poder resguardarse de las inclemencias del tiempo. En el caso del ser humano esto se traduce en la necesidad de disponer de un hogar en el que vivir y de unos recursos que le permitan abastecerse de alimentos y otras necesidades básicas. Así es como el trabajo se convierte para la inmensa mayoría de las personas en una necesidad de primer orden y por supuesto, toda actividad laboral conlleva el necesario cumplimiento de una serie de normas, obligaciones, responsabilidades y unos horarios de trabajo que a menudo hacen que nuestro tiempo libre quede reducido a su mínima expresión. Y ésta es una limitación que solemos además ir incrementando en la medida en que nos vamos autoimponiendo nuevas necesidades de dudosa necesidad. Esto significa que en el mundo físico tenemos por lo general un escaso margen para hacer con nuestro tiempo y con nuestra vida todo aquello que verdaderamente desearíamos hacer.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Bien pues todas estas limitaciones inherentes al plano físico se desvanecen de inmediato una vez irrumpimos en el plano astral. En el astral disponemos de un</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> cuerpo etéreo</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> que no requiere de tantos cuidados ni atenciones y el cual está además </span><b class="fs12lh1-5 cf1">exento de enfermedades, disfunciones </b><span class="fs12lh1-5 cf1">e</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> impedimentos físicos</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> de cualquier tipo. Al desaparecer las necesidades de soporte vital, la vida adquiere allí un grado de libertad sin precedentes que nos libera de un peso hasta ese momento inimaginable. No sólo dispondremos de tiempo para hacer todo aquello que tanto deseábamos hacer en el mundo físico, sino que se abrirá ante nuestros ojos </span><b class="fs12lh1-5 cf1">un infinito abanico de posibilidades</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">En el astral también hay </span><b class="fs12lh1-5 cf1">pueblos, ciudades, ríos, bosques, montañas, valles, playas, océanos</b><span class="fs12lh1-5 cf1">…, incluso réplicas exactas del entorno físico en el que vivíamos, donde poder seguir haciendo todo aquello que tanto placer y deleite nos proporcionaba entonces. Quien disfrutaba de la música, la pintura, el deporte, los paseos, la gastronomía o cualquier otra afición o interés; eso mismo podrá seguir haciendo en un plano que se compone de una materia más sutil que la física pero tan real como pueda serlo ésta, la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">materia astral</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Otra de las características que nos permiten comprender cómo es la vida en este plano, es que al no existir ninguna necesidad económica ni material, desaparecen las segregaciones originadas por motivo de estatus social o económico y cobran valor en cambio las distinciones relacionadas con el sentido de la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">responsabilidad, </b><span class="fs12lh1-5 cf1">la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">solidaridad </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="fs12lh1-5 cf1">la</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> moralidad</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. La </span><b class="fs12lh1-5 cf1">belleza</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> el mundo astral reside por tanto mucho más en la </span><b class="fs12lh1-5 cf1">elevación espiritual </b><span class="fs12lh1-5 cf1">de una persona que en su semblante externo.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Para la mayoría de seres que acceden a la esfera astral, la sensación podría ser algo parecida a la de cuando nos disponemos a disfrutar de unas largas vacaciones en las que al fin podremos hacer todo cuanto nos venga en gana. Salvando las distancias y lógicamente en clave de humor, esta descripción del más allá se parece un poco a lo que vendría a ser una larga estancia en uno de estos complejos hoteleros en los que suele contratarse el "todo incluido", pero en los que también es habitual acabar con un tremendo empacho.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Este simpático paralelismo nos recuerda aquello que en el fondo ya sabemos. Y es que una vez hayamos dado rienda suelta a todos nuestros apetitos sin límite ni restricción y hayamos saciado todos nuestros deseos y apetencias, llegará un momento en el que inevitablemente acabaremos por aborrecer todo aquello que en su día tanta ansia nos produjo poseer. Llegados a este punto sólo habrá una cosa que podamos hacer, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">dirigir la mirada hacia el interior y partir en busca de algo nuevo y diferente</b><span class="fs12lh1-5 cf1">; algo que tenga más que ver con el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">ser</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> que con el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">hacer</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> o el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">tener</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Pero el hecho de que en el plano astral no exista enfermedad, dolor físico, miseria o hambre, no significa en absoluto que uno tenga aquí garantizada la felicidad. Sabemos que la felicidad no es un estado que proviene del exterior sino que </span><b class="fs12lh1-5 cf1">se halla </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y </span><b class="fs12lh1-5 cf1">emerge de nuestro interior</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Luego es lógico concluir que también son muchos quienes continúan en el plano astral lamentándose por las mismas cosas de antes (en su vida terrena); es decir, por todo aquello que no logran obtener debido a que no sólo depende de ellos mismos, sino que involucra a otras personas; como un anhelo de reconocimiento que no llega a producirse, un amor no correspondido…, así como por efecto de la envidia, los celos, la lujuria, las adicciones, la soberbia, la vanidad y todas aquellas mismas malevolencias que se dan en el mundo físico.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">El </span><b class="fs12lh1-5 cf1">principio de atracción</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> opera por igual en todos los planos de existencia, pero es en el plano astral donde adquiere una mayor notoriedad debido a la inmediatez de sus efectos. Esta poderosa ley universal nos conduce hacia un u otro territorio astral en función de lo que emitimos y de lo que atraemos por pura </span><b class="fs12lh1-5 cf1">resonancia energética</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Quien sienta por ejemplo una fuerte atracción por la riqueza, el lujo y la ostentación, se dirigirá como por inercia a una determinada franja astral en la que podrá ver colmados sus deseos y donde se verá rodeado de otros seres que comparten sus mismos intereses. Quien guste en cambio de llevar una vida sencilla y humilde disfrutando del silencio y del contacto con la naturaleza más que de cualquier otra cosa, ese mismo escenario es el que hallará en el mundo astral. </span><b><span class="fs12lh1-5 cf1">Cada cual se dirigirá allí donde encuentre su mayor grado de consonancia.</span></b><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/maxresdefault.jpg"  title="" alt="" width="555" height="312" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Esto significa que en la inmensidad de la esfera astral encontramos tantas</span><b class="fs12lh1-5"> franjas vibratorias </b><span class="fs12lh1-5">como </span><b class="fs12lh1-5">estados emocionales</b><span class="fs12lh1-5">, </span><b class="fs12lh1-5">deseos </b><span class="fs12lh1-5">y </span><b class="fs12lh1-5">creencias</b><span class="fs12lh1-5"> pueda llegar a albergar un ser humano. Desde las capas más densas del </span><b><span class="fs12lh1-5">bajo astral</span></b><span class="fs12lh1-5">,</span><span class="fs12lh1-5"> donde moran los seres que siguen </span><b class="fs12lh1-5">apegados</b><span class="fs12lh1-5"> un mundo material al que ya no pertenecen, los sumidos en la </span><b class="fs12lh1-5">confusión</b><span class="fs12lh1-5"> y aquellos que sufren a causa de sus propios sentimientos de </span><b class="fs12lh1-5">culpa </b><span class="fs12lh1-5">y </span><b class="fs12lh1-5">arrepentimiento</b><span class="fs12lh1-5">; hasta las más altas cotas de un </span><b class="fs12lh1-5">alto astral</b><span class="fs12lh1-5"> en el que resuenan las más bellas vibraciones de</span><b class="fs12lh1-5"> alegría </b><span class="fs12lh1-5">y </span><b class="fs12lh1-5">júbilo</b><span class="fs12lh1-5">, pasando eso sí por un vasto </span><b class="fs12lh1-5">medio astral </b><span class="fs12lh1-5">en el que todas y cada una de las creencias que puedan traerse consigo del plano terrestre encuentran aquí su debida representación como realidad tangible.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">De este modo cuando fallece una persona que profesa una u otra religión, ésta se dirigirá sin tan siquiera proponérselo al lugar al que se supone van todos los creyentes de ese mismo credo. Para los cristianos será el </span><b class="fs12lh1-5">Cielo</b><span class="fs12lh1-5">, para los musulmanes el </span><b class="fs12lh1-5">Paraíso</b><span class="fs12lh1-5"> y para los budistas e hinduistas el </span><b class="fs12lh1-5">Nirvana</b><span class="fs12lh1-5">. Todos estos lugares son sin duda para sus habitantes entornos de un agradable bienestar ya que además de ver cumplidas sus propias expectativas espirituales, estarán en compañía de quienes comparten su misma ideología y forma de vida.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Por este motivo cuando alguien se encuentra felizmente alojado en alguna de estas comunidades astrales y persiste en él la creencia de que ese es el final del camino; no es de extrañar que lo que más desee es permanecer en ese lugar de consonancia a pesar de que en realidad ninguno de ellos haya alcanzado el verdadero Cielo, Paraíso o Nirvana. Esta es la</span><b class="fs12lh1-5"> nueva ilusión</b><span class="fs12lh1-5"> la que se ve sometido el ser humano que habita en el plano astral. Una ilusión que en esta ocasión no obedece al equívoco de pensar que la realidad física es la única realidad posible, sino a un legítimo </span><b class="fs12lh1-5">deseo de salvación</b><span class="fs12lh1-5"> heredado de su antiguo temor terrenal.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Tengamos presente que el astral es efectivamente un mundo más sutil y liviano que el físico, pero que en realidad no deja de ser un </span><b class="fs12lh1-5">nuevo entorno de experimentación </b><span class="fs12lh1-5">en el que seguimos </span><b class="fs12lh1-5">aprendiendo </b><span class="fs12lh1-5">y</span><b class="fs12lh1-5"> evolucionando</b><span class="fs12lh1-5"> de manera similar a como lo veníamos haciendo en la Tierra.</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Esto significa que tras este "</span><b class="fs12lh1-5"><i>primer paso" </i></b><span class="fs12lh1-5">al más allá en el plano astral, al que podemos calificar perfectamente de </span><b class="fs12lh1-5">mundo intermedio</b><span class="fs12lh1-5"> o </span><b class="fs12lh1-5">puente</b><span class="fs12lh1-5"> entre el mundo terrenal y el verdadero mundo espiritual; también aquí llegará tarde o temprano el momento de elegir entre si permanecer en esta esfera de la realidad hasta agotar nuestra experiencia álmica, o bien afrontar una "</span><b class="fs12lh1-5"><i>segunda muerte</i></b><span class="fs12lh1-5">" y continuar con nuestro camino ascendente a través de </span><b class="fs12lh1-5">planos más elevados de existencia</b><span class="fs12lh1-5">.</span></span></div></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><div class="imTALeft"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro: "</span><span class="fs12lh1-5"><a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a></span><span class="fs12lh1-5 cf1">"</span></div></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><a href="https://youtu.be/e467njW6ANg">https://youtu.be/e467njW6ANg</a>]]></description>
			<pubDate>Tue, 02 Aug 2016 05:33:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El Libre Albedrío a la luz de la Física Cuántica]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000014"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/siempre-podemos-elegir.jpg"  title="" alt="" width="549" height="366" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Son habituales los debates que confrontan “<strong>Libre Albedrío</strong>” con “<strong>Destino</strong>” o <em>determinismo</em>; es decir, entre quienes defienden nuestra <strong>más absoluta libertad de elección</strong> para hacer o dejar de hacer cuanto deseemos; frente a aquellos que afirman que <strong>todo está previsto o determinado de antemano</strong> y que poco importan las decisiones que tomemos puesto que nada de lo que hagamos conseguirá hacer cambiar nuestro destino. Ambas opciones son dignas de una larga reflexión y a buen seguro hallaremos argumentos de lo más convincentes tanto a favor como en contra. Sin embargo, existe una interesante teoría en el campo de la <strong>mecánica cuántica</strong> que puede ayudarnos a conciliar estos aparentemente dicotómicos supuestos haciéndolos compatibles entre sí.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Esta nueva perspectiva parte de la denominada “<strong>Paradoja de Schrödinger</strong>“, un experimento imaginario concebido por el físico austríaco <strong>Erwin Schrödinger</strong> que consiste en lo siguiente:</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/schroedingerfull.jpg"  title="" alt="" width="560" height="356" /><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Imaginemos un sistema formado por una caja cerrada y opaca con un gato en su interior; una botella de gas venenoso y un dispositivo con dos posiciones, una que liberaría el gas venenoso dentro de la caja dando así muerte al gato y otra que no lo haría. Se lanzaría una partícula elemental como un electrón por un largo conducto que se bifurca en otros dos conductos, uno de ellos conduciría a la posición que libera el gas venenoso y el otro conduciría a la posición que no lo libera. Según esta teoría el electrón, en lugar de pasar por uno de los dos conductos que se separan en la bifurcación, <strong>pasaría inéditamente por ambos conductos a la vez</strong> (se ha observado que así ocurre en el mundo de las partículas subatómicas). Esto significa que al finalizar el experimento <strong>obtendríamos dos estados opuestos y simultáneos</strong>, uno con el gato vivo y otro con el gato muerto; <strong>ambos coexistiendo en un mismo espacio temporal</strong> pero en <strong>universos superpuestos</strong>. Sería sólo al abrir la caja cuando descubriríamos en cuál de los dos universos nos encontramos.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"> </span></div><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/55f8aeabc46188bd238b4614.jpg"  title="" alt="" width="555" height="312" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Este enfoque de realidades simultaneas guarda una estrecha relación con lo que a una escala mayor le sucede al ser humano. Ocurre que en cada una de las encrucijadas en las que nos encontramos a lo largo de nuestra vida, es decir, en aquellas situaciones de especial trascendencia en las que tenemos que tomar una decisión que hará que nuestra vida discurra por uno u otro derrotero; en ese preciso instante <strong>se produce un desdoblamiento espaciotemporal en el que se generan tantas vidas paralelas como posibilidades de elección podamos llegar a abarcar</strong> (nuestra vida como casados, como solteros, con hijos, sin hijos, viviendo en un país u en otro, con esta o aquella profesión, etc.).</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><strong>Existe toda la gama de posibles destinos por vivir</strong> pero de entre los cuales <strong>tenemos que elegir cuál de ellos queremos vivir</strong>. La <strong>versión de vida que elijamos vivir</strong> es la que finalmente llegará a <strong>concretarse en el plano terrestre</strong> y es la que nos aportará la <strong>experiencia vivencial</strong>. El resto de alternativas, tal y como sugiere la mecánica cuántica y la <strong>teoría del Biocentrismo </strong>del <strong>Dr. Robert Lanza</strong>, son posibilidades que simplemente existen en otros <strong>universos paralelos</strong> o <em>multiversos,</em> dado que <strong>toda posibilidad consciente genera de por sí su correspondiente realidad superpuesta y simultánea</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Cabe decir que toda esta infinidad de vidas paralelas de las que solamente seremos conscientes cuando accedamos a <strong>planos más elevados de existencia</strong>, también a otro nivel <strong>enriquecen a nuestro Ser</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTACenter"><span class="fs12 cf1"> </span><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Universo_paralelo.jpg"  title="" alt="" width="544" height="306" /></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Esto significa que en último término <strong>está en nuestras manos decidir</strong> qué experiencias queremos que formen parta de nuestra vida para <strong>nutrirnos del conocimiento vivencial</strong> que éstas puedan aportarnos.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Así es que una vez unimos conciencia y materia con el fin de iniciar un nuevo ciclo vital, más allá de los condicionantes con los que nos encontremos en el plano físico, <strong>siempre tendremos la posibilidad de elegir cómo queremos vivir nuestra vida</strong>. El <strong>Libre Albedrío</strong> es por tanto un <strong>derecho inherente al Ser</strong> que nos permite asumir el <strong>protagonismo de nuestra propia existencia</strong>. No obstante, como bien sabemos, <strong>cada cual se hace responsable de sus actos</strong> incluso cuando no se es plenamente consciente de ello.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Esta es una realidad que queda perfectamente integrada en otro de estos axiomas o leyes inmutables que rigen el universo entero; el <strong>Principio de Causalidad</strong>. Este principio viene a decir lo siguiente: “<em>Toda acción origina un movimiento que relaciona el evento inicial (la causa) con un segundo evento (el efecto) que surge como consecuencia del primero y que está destinado a restablecer el equilibrio original</em>“. En otras palabras, que todo aquello que <strong>pensamos, decimos y hacemos</strong>, emite una determinada energía expansiva que tarde o temprano <strong>acabará por regresar a nosotros</strong> en su misma condición y en su misma proporción. De esto se desprende, tal y como nos han dicho siempre las más antiguas tradiciones espirituales, que <strong>nadie más que uno mismo es el responsable de lo que le suceda en la vida</strong>, a pesar de que a menudo suela caerse en el equívoco de querer señalar a cualquier otra persona o situación como causante de su desdicha.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"> </span></div><div class="imTAJustify"></div><div class="imTACenter"><span class="fs12 cf1"> </span><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/feature-cause2.jpg"  title="" alt="" width="544" height="221" /></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Y es que tenemos por lo general una perspectiva muy limitada de lo que a nuestros ojos es la única realidad posible, juzgando por ello a las personas (y a nosotros mismos) en función de sus acciones pero <strong>sin conocer en absoluto la totalidad de los antecedentes</strong> <strong>ni las causas</strong> que las han podido motivar. Es decir, que más allá de las propias limitaciones intrínsecas a cualquier sistema judicial como puedan ser su jurisprudencia o competencia y profesionalidad de abogados, fiscales y jueces; existe en último término una clara <strong>incapacidad por llegar a impartir una auténtica justicia</strong> debido a que <strong>es preciso disponer de una perspectiva mucho mayor que por lo general escapa a los medios humanamente disponibles</strong>. Si conociéramos la totalidad de las causas e implicaciones que hay detrás de cada acción, unas causas que en ocasiones pueden llegar a remontarse a existencias precedentes, tal vez comprenderíamos entonces que <strong>todo lo que llega a materializarse en el plano físico tiene un origen, un motivo, un por qué</strong> y que <strong>nada de lo que nos ocurre en la vida es producto de la arbitrariedad</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Así es que al margen del conjunto de <strong>sincronicidades</strong> que procediendo de otros planos de existencia aparecen súbitamente en nuestras vidas con el único fin de ayudarnos a encauzar el camino que más fácilmente podrá conducirnos al propósito por el cual en su día decidimos venir al mundo, podríamos concluir que tanto el “<strong>Libre Albedrío</strong>” como el “<strong>Destino</strong>” tienen su debida representación en este <strong>planteamiento multidimensional de la existencia,</strong> aunque como hemos visto, el primero prevalecerá siempre sobre el segundo. Existe pues efectivamente una <strong>absoluta libertad para elegir</strong><strong>vivir la vida que queramos vivir</strong> y hacer con ella cuanto nos venga en gana; pero a su vez, <strong>en ningún caso podremos eludir</strong> todo aquello que por <strong>responsabilidad </strong>(causalidad) <strong>nos sea preciso vivir</strong>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"> </span></div><div><span class="fs12 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div></div><div><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Tue, 28 Jun 2016 07:35:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[La Inmortalidad del Ser]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000005"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/momento_espiritual.jpg"  title="" alt="" width="643" height="429" /><br></div><div class="imTAJustify"><br><div class="cf1"><span class="fs12">De entre todas las religiones, creencias y tradiciones espirituales conocidas, tal vez el único denominador común que en ellas encontramos es esa doble naturaleza del ser humano. De un lado su parte biológica, es decir, un cuerpo constituido de materia orgánica y por consiguiente perecedero; y del otro su esencia espiritual inmortal y eterna. Las discrepancias surgen cuando examinamos con profundidad el significado de este componente espiritual imperecedero. Algunas religiones niegan que la parte inmortal del hombre ya pudiera existir antes de que éste viniera al mundo, puesto que ello contravendría el dogma que atribuye a Dios el poder creador de un alma para cada ser en el preciso instante de la concepción. Tanto es así que estas doctrinas concluyen que el alma es efectivamente inmortal y eterna pero solamente a partir de un determinado momento de la existencia. <br><br>Pero si hubo un tiempo en el que supuestamente no existimos, ¿podemos realmente aplicarnos el calificativo de seres eternos? <br><br>El Diccionario de la Real Academia Española define <b>eternidad </b>del siguiente modo: <i>(Del lat. aeternĭtas, -<wbr>ātis) "<b>Perpetuidad, sin principio, sucesión ni fin</b>"</i>. Es decir que para que algo pueda ser considerado "eterno", además de no tener final tampoco debería tener principio. No pretendo decir con esto que el significado etimológico de la palabra sea razón suficiente como para dotarla de un significado conceptual, sino que tras una profunda exploración de la naturaleza esencial del ser humano, son muchos los indicios que nos llevan a pensar que <b>el espíritu no ha podido ser creado con anterioridad a nada</b>, por la sencilla razón de que <b>no ha podido existir un tiempo pretérito al de su creación</b>. </span><br><br><div class="imTACenter fs12"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/tiempo.jpg"  title="" alt="" width="614" height="245" /><br></div></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Un magnífico razonamiento sobre esta </span><b class="fs12 cf1">preexistencia</b> <b class="fs12 cf1">del Ser</b><span class="fs12 cf1"> nos lo da </span><b class="fs12 cf1">Sócrates</b><span class="fs12 cf1"> durante las horas previas a su muerte por mandato de las autoridades atenienses. Se trata de una larga disertación reproducida por </span><b class="fs12 cf1">Platón</b><span class="fs12 cf1"> en el “</span><i class="fs12 cf1">Fedón</i><span class="fs12 cf1">”, que mantuvo con sus alumnos y discípulos más allegados hasta el mismo instante en el que bebió el mortal veneno que acabó con su vida. En tal situación y haciendo gala de una admirable serenidad fruto probablemente de la más absoluta convicción de su inmortalidad, Sócrates supo dar respuesta a todas y a cada de una de las cuestiones que sucesivamente le iban planteando sus discípulos, hasta llegar a convencerles de que </span><b class="fs12 cf1">el alma ya existía antes de que el hombre anduviera sobre la faz de la tierra </b><span class="fs12 cf1">y que </span><b class="fs12 cf1">ésta permanecía intacta cuando el cuerpo cesaba en sus funciones</b><span class="fs12 cf1">.</span><br><br><span class="fs12 cf1">Tanto Sócrates como Platón atribuían la certeza inequívoca de la preexistencia del alma a la teoría de la “</span><b class="fs12 cf1"><i>reminiscencia</i></b><span class="fs12 cf1">” o “</span><b class="fs12 cf1"><i>anamnesia</i></b><span class="fs12 cf1">”. Esta teoría defendía la tesis de que el alma vivía antes de encarnar en el denominado “</span><b class="fs12 cf1"><i>mundo inteligible</i></b><span class="fs12 cf1">” (mundo espiritual), lugar en el que podía contemplar con claridad las “</span><b class="fs12 cf1"><i>Ideas puras</i></b><span class="fs12 cf1">”. Pero en el momento de encarnar, el alma lo olvidaba todo por completo y era solamente a través de la observación directa de las “</span><b class="fs12 cf1"><i>cosas</i></b><span class="fs12 cf1">” (un reflejo imperfecto de las ideas puras) en el “</span><b class="fs12 cf1"><i>mundo sensible</i></b><span class="fs12 cf1">” (la Tierra), cuando ésta podía comenzar a recordar todo aquello que había olvidado. Esta teoría viene a decir que en nuestro paso por la Tierra, más que aprender lo que hacemos en realidad es ir recordando todo aquello que ya sabíamos en el mundo espiritual. </span><br><div class="imTACenter"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Espiritus.jpg"  title="" alt="" width="600" height="450" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">El diálogo del “<i>Menón</i>” nos muestra que haciendo las preguntas oportunas, hasta el más ignorante de los hombres es capaz de reconocer conceptos universales como la “belleza” o la “justicia”, aun cuando éste no hubiera recibido antes ningún tipo de instrucción ni enseñanza. Con esto lo que se pretendía demostrar es que <b>existe un conocimiento innato en el ser humano</b> que está más allá de la pura abstracción mental y de lo cognoscible experimentalmente, que <b>responde a una reminiscencia </b>o<b> recuerdo de un tiempo pasado en el mundo espiritual</b>.<br><br>El principio de <b>Inmortalidad del Ser</b> y su consiguiente preexistencia y eternidad, no cuestiona en absoluto la existencia de un Dios Creador omnipotente y omnisciente; al contrario, este principio sólo matiza que <b>no puede haber separación alguna entre lo que entendemos por “Dios” </b>y<b> todo lo demás</b>. Es decir, que <b>el ser humano </b>y<b> el universo entero</b> conforman, en su nivel más profundo, <b>una unidad indisoluble </b>que se manifiesta y expresa de infinita manera siendo esta <b>Totalidad</b> (o Dios), <b>una entidad mayor que la suma de sus partes</b>. Así es que en el momento en que aceptamos que <b>cada uno de nosotros somos una pequeña porción de Dios</b>, a pesar de que ésta pudiera ser de proporciones infinitesimales, <b>nuestro espíritu</b> ya “recupera” su<b>naturaleza divina</b> y el concepto de <b>eternidad</b> deja de ser incompatible con el de la <b>creación</b>.<br><br></span></div><div><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12 cf1"><i>“El espíritu nunca nace y nunca muere: es eterno. Nunca ha nacido, está más allá del tiempo; <br>del que ha pasado y del que ha de venir”. </i>(Bhagavad Gita 2:20)<br></span></div><div><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Si llegamos a asumir esta premisa de eternidad, la vida y la muerte adquirirán sin duda un nuevo significado. <b>La muerte dejará de ser percibida como un final de vida</b> para ser reconocida como <b>un paso necesario en el que la Vida seguirá expresándose a través nuestro de manera indefinida</b>. <br><br>Esto es lo que verdaderamente ocurre cuando alguien abandona el mundo terrenal. Quien se queda siente <b>el vacío estremecedor de su ausencia</b>, pero para el que se va <b>no dejarán de aparecérsele nuevas realidades en las que seguir viviendo</b>. Es como cuando alguien observa a un barco alejándose rumbo al horizonte, llegará un momento en que parecerá que éste llega al final y desaparece, pero para quien se encuentre situado en el barco y sobre el mismo horizonte, este no solo no verá final alguno sino que <b>siempre tendrá ante sus ojos nuevos horizontes hacia los que dirigirse</b>.<br></span></div><div><span class="fs12 cf1"><br><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">AUTOR: Ricard Barrufet Santolària</span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Thu, 23 Jun 2016 16:31:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El doble Propósito de Vida]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000003"><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/n-DAYDREAMING-large570.jpg"  title="" alt="" width="570" height="238" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5"><span class="cf1"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><span class="fs14lh1-5"><span class="cf1">Sobre las principales cuestiones trascendentales que todo ser humano se formula en algún momento de su vida ¿quién soy?, ¿por qué estoy aquí?, ¿a qué he venido?, ¿qué sentido tiene la vida?, el </span><b class="cf1">propósito de vida </b><span class="cf1">ocupa, sin lugar a dudas, un lugar muy destacado en este elenco de interrogantes de carácter existencial.</span></span></div><br><span class="fs12lh1-5 cf1">El psiquiatra austríaco </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Viktor E. Frankl </b><span class="fs12lh1-5 cf1">sostiene que el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">fenómeno espiritual puede ser consciente o inconsciente</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, pero que en cualquier caso, la</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> base espiritual de toda existencia humana</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> es en última instancia siempre</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> inconsciente</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Esto guarda relación con el pensamiento de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Carl Jung </b><span class="fs12lh1-5 cf1">quien también afirmaba que</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> el inconsciente no era en ningún caso la parte sobrante de lo consciente</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> sino que éste estaba dotado de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">contenido propio</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Aspectos como </span><b class="fs12lh1-5 cf1">el arte, la creatividad, la imaginación, la fantasía, el juego, la magia, la ilusión, la belleza </b><span class="fs12lh1-5 cf1">e incluso </span><b class="fs12lh1-5 cf1">el amor y la conciencia</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, residirían por algún tipo de ordenamiento psicofísico en el inconsciente espiritual del ser humano, pero </span><b class="fs12lh1-5 cf1">baste que se les permita su libre expresión </b><span class="fs12lh1-5 cf1">para que todo ello salga a relucir de forma espontánea. </span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">El </span><b class="fs12lh1-5 cf1">propósito de vida </b><span class="fs12lh1-5 cf1">de cada persona o si se prefiere, su </span><b class="fs12lh1-5 cf1">misión de vida</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, reside igualmente en este inconsciente espiritual, y descubrir en qué consiste, es decir, </span><b class="fs12lh1-5 cf1">hacerlo consciente</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, no tiene en realidad demasiado misterio. La dificultad puede estar tal vez en el hecho de no ser capaces de llegar a aceptar su </span><b class="fs12lh1-5 cf1">simplicidad</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> o sencillez debido a que tendemos a asociarlo al éxito profesional, a los grandes logros personales y a un reconocimiento social. Pero el verdadero propósito de vida de una persona simplemente guarda relación con </span><b class="fs12lh1-5 cf1">aquello que le hace disfrutar, aquello que le gusta hacer, aquello que se le da bien hacer y aquello con lo que se siente satisfecho y realizado</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Es ese talento o vocación especial por algo en particular lo que nos muestra el camino</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hermandadblanca_org_fall_to_pieces_by_intano-300x158.jpg"  title="" alt="" width="579" height="339" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Quien sienta pasión por el dibujo, la pintura, la música, la literatura, la ciencia, la filosofía, la política, la cultura, el deporte o por cualquier otra actividad, será probablemente su expresión en alguno de esos ámbitos de interés lo que dará un mayor significado a su vida. No hay ninguna necesidad en tener que sobresalir por encima de los demás ni obtener reconocimiento alguno. Así como el propósito de una flor es florecer y aun cuando no haya nadie observando su belleza ésta florece y expande su fragancia a los cuatro vientos, <b>el simple hecho de vivir</b> es también para el ser humano un propósito en sí mismo. <b>Tan valiosas son las vivencias de una vida de opulencia y derroche como las de una vida sencilla y austera</b>. Todas ellas llevan implícitas unas determinadas enseñanzas que a buen seguro tendrán su razón de ser. <b>El propósito de vida da sentido a nuestra vida en su aspecto álmico</b>, pero <b>el alma es tan sólo una parte del Ser</b>. Lo que experimenta el alma enriquece al Ser, pero <b>éste a su vez persigue un propósito mayor</b>, el cual es común al resto de los seres de la creación. <br><br><b>Este último y definitivo propósito que subyace en lo más profundo de nuestro inconsciente espiritual</b>es el causante de esa permanente sensación de insatisfacción o vacío que tratamos de llenar de mil maneras distintas. Hasta que no descubramos cuál es ese destino último y nos dirijamos hacia él con pleno convencimiento, determinación y de manera consciente, jamás conseguiremos llenar ese vacío que nos acompaña a todas partes vayamos donde vayamos y hagamos lo que hagamos. Este <b>Sentido Último</b> <b>es la respuesta al por qué y al para qué de nuestra presencia en el mundo, </b>y nada mejor para tratar de explicarlo que recurrir a la tan mentada <i>parábola del hijo pródigo</i>:<br></span></div><div><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/el_regreso_del_hijo_prodigo.jpg"  title="" alt="" width="422" height="520" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br><br></span></div><div class="imTAJustify"><div class="imTAJustify"><i class="fs12lh1-5 cf1">Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde." Y él les repartió la herencia. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su herencia viviendo como un libertino. </i></div><i class="fs12lh1-5 cf1"><br>Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. <br><br>Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta. <br><br>Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu herencia con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" <br><br>Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado. </i><span class="fs12lh1-5 cf1">(Lucas 15:11-</span><wbr><span class="fs12lh1-5 cf1">32)</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hombre-de-fe.jpg"  title="" alt="" width="538" height="358" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Muchas y muy variadas son las lecturas e interpretaciones que pueden hacerse de esta parábola en función de donde se le quiera poner el acento y la intención, pero la que mejor se ajusta al contexto al que nos estamos refiriendo es la siguiente:</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">La </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Casa del Padre es nuestro Hogar</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, allí lo tenemos todo: amor, paz, bienestar, felicidad, seguridad y todo cuanto deseamos. En apariencia nada nos falta, pero entonces… ¿por qué abandonarlo?, ¿qué es lo que podríamos echar tanto en falta como para que al igual que el hijo pródigo decidamos marcharnos?, ¿qué es eso tan necesario que no tenemos? Solamente se me ocurre una cosa. </span><b class="fs12lh1-5 cf1">La Experiencia</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. </span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">No resulta fácil entender y explicar el concepto de “experiencia”, pero creo estaremos todos de acuerdo al afirmar que</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> lo experimentado en carne propia</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> produce </span><b class="fs12lh1-5 cf1">un conocimiento diferente</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> de los otros tipos de conocimiento. La experiencia no es un conocimiento indirecto, teórico o intelectual, sino un conocimiento vivo y práctico; un conocimiento vital que adquiere la certeza de la realidad que se ha experimentado y que queda en uno como experiencia sabida o “</span><b class="fs12lh1-5 cf1">sabiduría</b><span class="fs12lh1-5 cf1">”. Otros métodos de conocimiento como el intelectual o el científico no pueden proporcionar el mismo grado de conocimiento que el de la propia experiencia.</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> Lo que se ha vivido, sentido, gozado o sufrido, produce sin duda un conocimiento mucho mayor</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. </span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Cabe advertir que existen también diferentes niveles de experiencia dependiendo de cómo se haya vivido esa experiencia. La verdadera experiencia incluye la conciencia de la experiencia. No tomar conciencia de una experiencia equivale a no ser dueño de esa experiencia ya que ésta puede pasar directamente al subconsciente sin que uno llegue a percatarse de ella. Estaríamos hablando en tal caso de una vivencia. La vivencia es instintiva y pasajera, no se retiene ni se discierne, no se integra conscientemente en el Ser. </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Una verdadera experiencia </b><span class="fs12lh1-5 cf1">es en cambio aquella vivencia que </span><b class="fs12lh1-5 cf1">se integra conscientemente </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y que nuestro Ser la procesa, la discierne y la personaliza. </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Las experiencias vividas de manera consciente son las que aportan una sabiduría que transforma positivamente a la persona</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/article-new-thumbnail_ehow_images_a04_is_ba_write-personal-faith-statement-800x800.jpg"  title="" alt="" width="615" height="408" /><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Así es que <b>la única carencia de nuestra naturaleza divina es esta sabiduría que sólo puede ser obtenida por medio de la experiencia vivencial</b>. Este es el viaje que al igual el hijo pródigo, todos hemos decidido emprender en algún momento de nuestra existencia. Nadie nos empujó a ello ni nadie nos retuvo. Es nuestra<b>incesante curiosidad </b>la que nos lleva a los lugares más recónditos y <b>alejados de nuestro Hogar</b>. Y puesto que el Hogar representa el estado de mayor plenitud,<b> a mayor lejanía mayor será la sensación de infelicidad, insatisfacción y vacío</b>. Experimentar no obstante esta lejanía y este vació es lo que finalmente nos hará emprender el camino de regreso a casa. Así sucedió con el hijo pródigo cuando después de haber dilapidado todo su dinero comenzó a pasar hambre y necesidad; fue entonces cuando… "<i>levantándose, partió hacia su padre</i>". <br><br>Es en el punto más alejado donde da comienzo la transformación. Es cuando descubrimos al fin que no merece la pena dar ni un sólo paso más en esa dirección y decidimos dar media vuelta. Allí empieza el verdadero viaje, <b>el retorno</b>. El camino de ida no tiene ningún valor en sí mismo, no requiere de ningún esfuerzo por nuestra parte, tan sólo consiste en dejarse caer hasta lo más hondo y denso de la materia, lugar desde el cual, a base de mucha humildad y perseverancia podrá dar comienzo de manera lenta y progresiva el largo camino de regreso. <br><b><br>El descenso es como caer en un profundo sueño en el que no recordamos absolutamente nada acerca de quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos</b>; un sueño del que solamente nos iremos despertando en la medida en que cada una de nuestras vivencias nos vaya proporcionando<b> conocimiento</b>. El viaje de regreso es el camino de la<b> reintegración al Ser Único</b>, un recorrido <b>ascendente</b> que nos conducirá de nuevo al lugar al que pertenecemos, para que una vez en <b>Casa</b>, la <b>dicha pueda ser completa</b>. Ya no habrá más deseos por satisfacer ni carencias por llenar, habremos logrado alcanzar la auténtica <b>Plenitud del Ser</b>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Del libro "<a href="https://amzn.to/2Tpw7eV" target="_blank" class="imCssLink">Planos de Existencia, Dimensiones de Conciencia</a>"</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Tue, 07 Jun 2016 06:55:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El Análisis cabalístico]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=C%C3%A1bala_Pr%C3%A1ctica"><![CDATA[Cábala Práctica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000001"><div class="imTAJustify"><img class="image-0 fleft" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/c3a1rbol-de-la-vida-sin-fondo_a6osh1up.jpg"  title="" alt="" width="218" height="442" /><span class="fs12lh1-5 cf1">El <b>análisis cabalístico</b> parte de la ancestral sabiduría de la <b>Cábala</b> o <b><i>Kabbalah</i></b>, una ciencia cosmogónica de más de 5.000 años de antigüedad, que posteriormente místicos del judaísmo como los <b>esenios</b>, aplicaron a la creación del mundo tal y como se describe en la <b>Torah</b> (la Ley Mosaica o el Antiguo Testamento de la biblia). Esta sabiduría antigua nos habla de <b>10 esferas</b> (sefirot), que se corresponden con las diferentes fases en las que fue creado el <b>Universo. </b>Des de la fase de <b>Emanación</b>,<b> </b>en la que <b>Dios </b>(Kether), inició el proceso por medio de la <b>voluntad</b> y la <b>expansión</b> (Binah-<wbr>Jokmah), siguiendo con la <b>Creación</b>, donde el <b>amor</b>, la <b>fuerza </b>y la<b> belleza </b>(Jesed-<wbr>Gevurah-<wbr>Tiferet)<b> </b>todo lo impregnó; hasta llegar a la <b>Formación </b>(Netzaj-<wbr>Hod-<wbr>Yesod) y manifestación de los <b>mundos físicos </b>(Maljut) en forma de <b>Acción</b>.<br><br>El <b>ser humano</b> es una <b>pequeña réplica </b>del <b>universo</b>, con lo cual, este <b>supremo conocimiento </b>que los <b>esenios</b> poseían acerca de la configuración, ordenación y funcionamiento de la vida, podemos aplicarlo a cada persona en función del <b>valor</b> <b>numérico</b> que posee cada una de las letras que conforman su <b>nombre</b>, sus <b>apellidos </b>y su <b>fecha de nacimiento</b>. Estos únicos datos contienen toda la información energética que el alma de esa persona eligió para llevar a cabo su nueva experiencia terrena.<br><br>La <b>Gematría</b> es uno de los tres métodos utilizados por los antiguos cabalistas para reorganizar las palabras y las frases de los textos sagrados, con la finalidad de ampliar su significado, partiendo de la certeza de que cada carácter posee el valor numérico correspondiente a su ordenación alfabética. Los otros dos métodos son la <b>Temurah</b> y el <b>Notarikon</b>, pero estos son únicamente aplicables al alfabeto hebreo. Podría decirse que las letras son un como un recipiente o <b>receptáculo de energía divina </b>que, al traducirlo al <b>idioma universal </b>(los números), encuentran su lugar en este <b>diagrama de la Geometría Sagrada</b> que es el<b> Árbol de la Vida cabalístico</b>. <br><br>Así es como el <b>Árbol de la Vida Personal </b>adquiere la denominación de "mapa del alma", puesto que nos revela el <b>recorrido energético</b> que sigue la energía procedente del <b>Cielo</b> (la Fuente) y que, en su trayectoria descendiente, va atravesando cada una de las<b> </b>esferas<b> </b>o<b> sefirot</b> (nuestro particular mundo espiritual, mental y emocional) hasta que sale a relucir con nuestro <b>sello personal</b> en forma de <b>palabra</b> o <b>acción</b>. </span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">La </span><span class="fs12lh1-5"><b>Cábala</b></span><span class="fs12lh1-5"> fue durante muchos siglos un conocimiento oculto enseñado únicamente a una minoría, porque se consideraba que al no estar aún la mayoría de las personas preparada para comprender semejante sabiduría, tanto podía correr el riesgo de acabar siendo aniquilada por la cruenta ortodoxia de la época, como hacer de ella un uso inapropiado. Algunos cabalistas llegaron incluso a propagar historias de tinte oscurantista, con la única intención de desalentar a la gente que se interesara por sus enseñanzas. De ahí que todavía haya quien ingenuamente relaciona la Cábala con las artes oscuras y la magia negra, pero nada más lejos de la realidad. </span></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Adentrarse en el conocimiento de la Cábala es disponer a emprender un viaje de </span><span class="fs12lh1-5"><b>autodescubrimiento</b></span><span class="fs12lh1-5"> </span><span class="fs12lh1-5"><b>espiritual</b></span><span class="fs12lh1-5"> que afecta a todos los niveles: familia, trabajo, pareja, etc., y que nos conecta directamente y </span></span><span class="fs12lh1-5 cf1">sin intermediarios</span><span class="fs12lh1-5 cf1"> a la </span><span class="fs12lh1-5 cf1"><b>Fuente de la Vida</b></span><span class="fs12lh1-5 cf1">, a la </span><span class="fs12lh1-5 cf1"><b>Conciencia Cósmica </b></span><span class="fs12lh1-5 cf1">o a </span><b class="fs14lh1-5 cf1"><span class="fs12lh1-5">Dios</span></b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><span class="fs12lh1-5 cf1"> </span></div><div><span class="fs14lh1-5"> </span><br></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Ha llegado pues el momento en que </span><span class="fs12lh1-5">la</span><b><span class="fs12lh1-5"> Cábala salga nuevamente a relucir </span></b><span class="fs12lh1-5">con todo su esplendor y ofrezca a la humanidad todo su saber sin límites ni restricciones, ya que su única meta es, en realidad, ayudarnos a descubrir y mantener un contacto directo con el </span><b class="fs12lh1-5">Espíritu</b><span class="fs12lh1-5">, para que no precisemos más guía en nuestra vida, que la que recibimos de nuestro propio </span><b class="fs12lh1-5">Maestro Interior</b><span class="fs12lh1-5">.</span></span><br></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Autor: Ricard Barrufet</span></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Del libro: "<a href="https://amzn.to/3bTVfRw" target="_blank" class="imCssLink">A la Luz de los Números</a>"</span></span></div><div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div></div>]]></description>
			<pubDate>Thu, 03 Mar 2016 22:28:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Afrontar la muerte comprendiendo al Ser]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000002"><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/afrontarlamuerte.jpg"  title="" alt="" width="529" height="350" /><br></div><div class="imTAJustify"><br><span class="fs12 cf1"><b>Afrontar la muerte</b><b> </b>significa<b> </b>disponerse a reflexionar de manera profunda y serena sobre la <b>impermanencia </b>de todas las cosas, sobre el motivo de<b> nuestra presencia en el mundo</b>, sobre el <b>significado</b> que tiene para nosotros la <b>vida</b> y en última instancia, sobre <b>la realidad de nuestra propia muerte</b>.<br><br><b>Nuestra muerte física es inevitable</b>, esta es una realidad que a nadie se le escapa, pero si en lugar de arrojarnos a un mar de temores y ansiedades vamos un poco más allá de esta <b>evidencia biológica</b> e indagamos con mayor hondura acerca de <b>quiénes somos realmente </b>y de cuál es<b> </b>el <b>verdadero propósito de nuestra</b> <b>existencia</b>, tarde o temprano llegaremos a la inequívoca conclusión de que <b>somos mucho más que un cuerpo</b> y de que <b>no es posible morir</b>,<b> </b>por el simple hecho de que<b> no es posible dejar de existir</b>. <br></span><div class="imTACenter"><br></div></div><div class="imTAJustify"><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Reflexionar sobre la muerte es<b> conectar con nuestra esencia espiritual</b>, con nuestro <b>verdadero Ser</b>; y cuando esto se hace de forma regular a lo largo de una vida, ello trae consigo un mayor grado de <b>autoconocimiento </b>y<b> </b>de<b> claridad</b> <b>mental.</b> </span></div><div class="imTACenter"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><span class="fs12 cf1">La muerte nos impulsa hacia una </span><b class="fs12 cf1">incesante búsqueda de respuestas existenciales </b><span class="fs12 cf1">que tanto </span><b class="fs12 cf1">alimenta </b><span class="fs12 cf1">a nuestro </span><b class="fs12 cf1">espíritu. </b><span class="fs12 cf1">La muerte nos sitúa en el </span><b class="fs12 cf1">aquí y ahora</b><span class="fs12 cf1">,</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">nos ayuda a <b></b>reconsiderar nuestras </span><b class="fs12 cf1">prioridades</b><span class="fs12 cf1"> y </span><b class="fs12 cf1">escala de valores</b><span class="fs12 cf1">,</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">revaloriza de forma sorprendente todas nuestras</span><b class="fs12 cf1"> relaciones afectivas</b><span class="fs12 cf1"> y nos aporta, en definitiva, un estado de </span><b class="fs12 cf1">mayor conciencia</b><span class="fs12 cf1"> y </span><b class="fs12 cf1">felicidad</b><span class="fs12 cf1">. </span><br><div class="imTACenter"><br></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Pero para las personas que se encuentren ante una situación de <b>enfermedad terminal</b> o de <b>final de vida</b>, <b>afrontar la muerte</b> tendrá sin duda un significado muy diferente. Aquí ya no se tratará de un acto reflexivo que aporte mayor conciencia a nuestras vidas, sino que supondrá<b> enfrentarse a la realidad de una muerte que se percibirá más real y cercana que nunca</b>. <br><br>En estos casos suele iniciarse un proceso muy similar al <b>duelo</b> (con sus cinco etapas más o menos bien definidas: negación, enfado, negociación, depresión y aceptación), que junto a una adecuada <b>atención psicológica</b> y <b>afectiva</b>; la <b>comprensión</b> <b>espiritual </b>que se pueda llegar a obtener ayudará sin duda a que este proceso discurra de un modo mucho más <b>pacífico</b> y <b>sereno</b>.</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><div><span class="fs12 cf1">La comprensión espiritual parte del concepto que existe un</span><span class="fs12 cf1"> </span><b class="fs14"><span class="fs12 cf1">Yo profundo</span></b><span class="fs12 cf1"> </span><span class="fs12 cf1">que está más allá del cuerpo y de la Personalidad, tal y como ocurre cuando un actor abandona el escenario al terminar su "función". </span><span class="fs12 cf1">Es decir, que existe un</span><span class="fs12 cf1"> </span><b><span class="fs12 cf1">Yo </span></b><span class="fs12 cf1">que no se identifica con ninguna faceta o expresión externa que nos pueda diferenciar de los demás, sino con el</span><span class="fs12 cf1"> </span><b><span class="fs12 cf1">amor</span></b><span class="fs12 cf1"> </span><span class="fs12 cf1">y la</span><span class="fs12 cf1"> </span><b><span class="fs12 cf1">conciencia </span></b><span class="fs12 cf1">que reposa en lo más profundo de nuestro interior. Esta</span><span class="fs12 cf1"> </span><b><span class="fs12 cf1">esencia primigenia</span></b><span class="fs12 cf1"> </span><span class="fs12 cf1">es nuestro</span><span class="fs12 cf1"> </span><b><span class="fs12 cf1">espíritu</span></b><span class="fs12 cf1"> </span><span class="cf1"><span class="fs12">y</span><b><span class="fs12"> </span></b><span class="fs12">u</span></span><span class="fs12 cf1">na vez reconocemos a este Yo profundo como a nuestro</span><span class="fs12 cf1"> </span><b class="fs14"><span class="fs12 cf1">verdadero Ser</span></b><span class="fs12 cf1"> </span><span class="fs12 cf1">y nos identificamos más con el "</span><b class="fs14"><span class="fs12 cf1">actor</span></b><span class="fs12 cf1">" que con el "</span><b class="fs14"><span class="fs12 cf1">personaje</span></b><span class="fs12 cf1">", cualquier pensamiento, inquietud o temor que podamos tener acerca de la muerte, se volverá sin duda mucho más liviano y luminoso.</span></div><div><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div><span class="fs12 cf1">Pero no es tarea fácil llegar a conocerse a sí mismo a este nivel. Habrá que conocer muy bien primero al personaje que estamos interpretando en este momento, aprender a quererlo, a valorarlo, a cuidarlo, a respetarlo y a agradecerle todo el conocimiento vivencial que nos está proporcionando, antes no logremos descubrir nuestra verdadera</span><span class="fs12 cf1"> </span><b><span class="fs12 cf1">esencia</span><span class="fs12 cf1"> </span></b><span class="fs12 cf1">tras él.</span></div><div><br></div></div><div class="imTAJustify"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Tue, 02 Feb 2016 11:23:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Reencarnación y karma]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000016"><div><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/dusha_i_tela5.jpg"  title="" alt="" width="553" height="290" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Alguna de las conclusiones a las que se suele llegar cuando se reflexiona sobre la muerte y su posible devenir en el más allá, es la enorme </span><b class="fs12 cf1">injusticia</b><span class="fs12 cf1"> que supondría el hecho de que en una sola vida, que en ocasiones puede ser muy corta, se decidiera algo tan sumamente importante como es el</span><b class="fs12 cf1"> destino eterno para un alma.</b><span class="fs12 cf1"> Sobre todo si tenemos en cuenta que no todos gozamos de las mismas oportunidades, es decir, hay quien viene a este mundo en un entorno familiar favorable, acomodado, con bienestar y educación; y otros en cambio lo hacen en un entorno muy desfavorable, rodeados de miseria y desesperación. Son situaciones tan dispares las unas de las otras que para muchos resulta del todo inconcebible que los actos de unos y otros puedan llegar a ser "juzgados" por igual y sin posibilidad de remisión.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/220pxReincarnation_AS.jpg"  title="" alt="" width="343" height="496" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">El concepto de </span><b class="fs12 cf1">Reencarnación </b><span class="fs12 cf1">o</span><b class="fs12 cf1"> Renacimiento </b><span class="fs12 cf1">se nos presenta en este sentido como un </span><b class="fs12 cf1">elemento clave</b><span class="fs12 cf1"> que nos permite comprender la existencia de una </span><b class="fs12 cf1">realidad mayor </b><span class="fs12 cf1">que va mucho más allá del tiempo y del espacio en el que vivimos.</span><br><br><span class="fs12 cf1">Si aceptamos la posibilidad de la </span><b class="fs12 cf1">Reencarnación</b><span class="fs12 cf1"> del alma como mecanismo natural de </span><b class="fs12 cf1">evolución</b><span class="fs12 cf1">,</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">y enfatizo la palabra </span><b class="fs12 cf1">evolución</b><span class="fs12 cf1"> para recalcar que las personas no pueden renacer en cuerpos inferiores (como en el de un animal) puesto que ello supondría una clara involución que iría en contra del mismo principio; será necesario entonces complementar este concepto con el del </span><b class="fs12 cf1">Karma</b><span class="fs12 cf1">.</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">Ambos supuestos son inseparables y ofrecen una perspectiva conjunta sobre la necesidad de tener que </span><b class="fs12 cf1">vivir muchas vidas </b><span class="fs12 cf1">y</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">bajo muy diversas situaciones (sociales, culturales, económicas, familiares...), con el único fin de adquirir un </span><b class="fs12 cf1">conocimiento vivencial</b><span class="fs12 cf1"> lo suficientemente elevado como para poder alcanzar el tan anhelado </span><b class="fs12 cf1">Nirvana</b><span class="fs12 cf1">, </span><b class="fs12 cf1">Cielo</b><span class="fs12 cf1"> o</span><b class="fs12 cf1"> Paraíso</b><span class="fs12 cf1">.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/ley-del-karma.jpg"  title="" alt="" width="551" height="493" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">La palabra </span><b class="fs12 cf1">Karma</b><span class="fs12 cf1"> se traduce literalmente del sánscrito como "</span><b class="fs12 cf1">Acción"</b><span class="fs12 cf1">, pero a lo que este término alude en realidad es al principio de </span><b class="fs12 cf1">Causalidad </b><span class="fs12 cf1">(Causa-</span><wbr><span class="fs12 cf1">Efecto). </span><b class="fs12 cf1">Karma</b><span class="fs12 cf1"> significa que toda </span><b class="fs12 cf1">Acción</b><span class="fs12 cf1"> conlleva una </span><b class="fs12 cf1">Reacción</b><span class="fs12 cf1">proporcionada destinada a recuperar el equilibrio perdido. Esto es tan válido para las buenas como para las malas acciones. Se trata de una</span><b class="fs12 cf1"> Ley de máxima Justicia Universal </b><span class="fs12 cf1">a la que todos estamos sujetos y que nadie puede eludir, pues actúa del mismo modo en que actúan todas leyes de la naturaleza, como la gravedad. No se trata por tanto de ningún castigo divino sino de una </span><b class="fs12 cf1">compensación</b><span class="fs12 cf1"> </span><b class="fs12 cf1">natural</b><span class="fs12 cf1"> que en el contexto habitual en el que suele emplearse este término, consiste en </span><b class="fs12 cf1">equilibrar daños causados</b><span class="fs12 cf1">.</span><br><br><span class="fs12 cf1">El karma nos sitúa por tanto en un "escenario" en el que seamos o no conscientes de ello, </span><b class="fs12 cf1">nosotros</b><span class="fs12 cf1"> </span><b class="fs12 cf1">somos los únicos responsables de todo lo que nos sucede en la vida.</b><span class="fs12 cf1"> Es decir, que todas nuestras vivencias están estrechamente ligadas a un sinfin de causas y efectos que nacen de nuestras propias intenciones, voluntades, pensamientos, emociones, decisiones y acciones; tanto de la vida actual, como de anteriores existencias.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Abrazo-padre-a-hijo.jpg"  title="" alt="" width="549" height="549" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><b class="fs12 cf1">Reencarnación</b><span class="fs12 cf1"> y </span><b class="fs12 cf1">Karma</b><span class="fs12 cf1"> son dos conceptos que permiten </span><b class="fs12 cf1">comprender</b><span class="fs12 cf1"> que todo lo que tiene</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">lugar en nuestras vidas no es producto del azar sino de la </span><b class="fs12 cf1">causalidad</b><span class="fs12 cf1">. Algunas de nuestras relaciones personales más cercanas están sujetas a </span><b class="fs12 cf1">lazos kármicos</b><span class="fs12 cf1"> que en el transcurso de nuestras vidas deberíamos ir resolviendo. Esto puede explicar muchas situaciones que nos suceden sobre todo en nuestro entorno familiar, así como comprender que la </span><b class="fs12 cf1">injusticia no existe en sí misma</b><span class="fs12 cf1">, ya que muchas de las "desgracias" que padecemos hoy, responderían a "deudas" contraídas con anterioridad. </span><br><br><span class="fs12 cf1">Las muertes a </span><b class="fs12 cf1">temprana edad </b><span class="fs12 cf1">pueden igualmente obedecer a </span><b class="fs12 cf1">aspectos kármicos </b><span class="fs12 cf1">del pasado,</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">o a</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">un </span><b class="fs12 cf1">propósito de vida</b><span class="fs12 cf1"> específico destinado a hacer </span><b class="fs12 cf1">comprender</b><span class="fs12 cf1"> determinadas lecciones de vida. No siempre es necesario tener que encontrar una respuesta para cada acontecimiento, a menudo lo mejor es simplemente </span><b class="fs12 cf1">confiar</b><span class="fs12 cf1">. Como también es importante </span><b class="fs12 cf1">no caer en el error de la inacción en la ayuda al prójimo</b><span class="fs12 cf1"> con el pretexto de no querer interferir en los procesos kármicos de los demás. Los </span><b class="fs12 cf1">actos de amor</b><span class="fs12 cf1"> solamente pueden ir en beneficio de las personas, jamás en su contra. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/fondo2_yeibv47q.jpg"  title="" alt="" width="553" height="311" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Integrar los principios de <b>Renacimiento</b> y <b>Causalidad </b>en nuestras vidas significa por tanto asumir un <b>mayor grado de responsabilidad.</b> Habrá quien todavía siga prefiriendo echarle la culpa de todo a los demás o incluso a Dios, pero esta actitud un tanto infantil que por tanto tiempo hemos ido mantenido por comodidad, tarde o mtemprano deberá llegar a su fin. Estamos ya en una nueva era, es el momento de nuestra <b>emancipación espiritual</b>, un tiempo que en términos cristianos se corresponde con la tan anunciada "<b>Parusía</b>": la <b>2ª venida de Cristo</b>. Una venida que llega a nuestras vidas cuando permitimos que la <b>energía crística </b>invada todo nuestro Ser y lo colme de <b>Amor</b>, <b>Bondad </b>y<b> Reconciliación. </b><br><br>Quien asuma como verdaderos los conceptos de <b>Reencarnación </b>y <b>Karma</b>, podrá dar respuesta a muchas preguntas concernientes tanto a su vida como a su muerte, aceptándolas como algo natural y necesario que <b>se repetirá muchas veces</b> a lo largo de su recorrido conciencial evolutivo, antes no consiga regresar a su <b>verdadero Hogar.</b></span><br></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><b><br></b></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Wed, 20 Jan 2016 09:40:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Creencia y Fe]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000015"><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/candle-light.jpg"  title="" alt="" width="553" height="346" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">LL</span><span class="fs12 cf1">a</span><span class="fs12 cf1"> historia de las religiones es tan antigua como la misma existencia de la humanidad. El hombre se ha sentidosiempre muy vulnerable ante a los fenómenos naturales. Quienquiera que haya presenciado una fuerte tormenta con sus ensordecedores truenos, los relámpagos, el viento soplando con fuerza... es algo tan imponente, que no es de extrañar que en la antigüedad estos fenómenos fueran atribuidos al enfado de un Ser Supremo que habitaba en los cielos.</span><br><br><span class="fs12 cf1">Así pasamos varios milenios tratando de agradar a los Dioses mediante todo tipo de rituales, sacrificios e invocaciones, con el único fin de obtener prosperidad y evitar su ira y poder destructivo. Pero con el paso del tiempo, el hombre fue abriéndose paso entre tanta ignorancia y desvelndo poco a poco todos los misterios fenoménicos. </span><br><br><span class="fs12 cf1">Y paralelamente a la evolución de la ciencia, grandes maestros espirituales como</span><b class="fs12 cf1"> Jesús, Buda, Mahoma, Krishna, Lao Tsé</b><span class="fs12 cf1">... vinieron a este mundo a dar un impulo espiritual a la humanidad, originando de este modo lasmúltiples religiones que existen actualmente a lo largo y ancho del planeta. Así es que </span><b class="fs12 cf1">las respuestas </b><b class="fs12 cf1">que no consigue darnos la ciencia</b><span class="fs12 cf1"> sobre las cuestiones existenciales, </span><b class="fs12 cf1">nos las da la religión </b><span class="fs12 cf1">en sus diferentes versiones, aunque eso sí, no se trata de respuestas empíricas sino de respuestas que requieren de la </span><b class="fs12 cf1">fe</b><span class="fs12 cf1">. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/btsprayer.jpg"  title="" alt="" width="555" height="339" /><span class="cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12">Y la </span></span><b class="fs12 cf1">fe</b><span class="cf1"><span class="fs12"> es esa </span></span><b class="fs12 cf1">creencia firme</b><span class="cf1"><span class="fs12"> que se tiene sobre </span></span><b class="fs12 cf1">la existencia de un</b><span class="cf1"><span class="fs12"> </span></span><b class="fs12 cf1">Orden Superior</b><span class="cf1"><span class="fs12"> que </span></span><b class="fs12 cf1">lo rige Todo </b><span class="cf1"><span class="fs12">y que nada tiene que ver con ese Ser al que adorábamos temerosamente en la antigüedad. </span></span><b class="fs12 cf1">Tener fe es creer </b><span class="cf1"><span class="fs12">en la existencia de una </span></span><b class="fs12 cf1">Fuente Creadora</b><span class="cf1"><span class="fs12"> de </span></span><b class="fs12 cf1">Todo lo que Es</b><span class="cf1"><span class="fs12"> a la que llamamos de muchas maneras cada uno según sus creencias, </span></span><b class="fs12 cf1">Dios, Alá, Brhama, Amor Universal, Uno, Todo, Absoluto</b><span class="cf1"><span class="fs12">... el nombre que utilicemos para referirnos a ello no es importante, lo importante es el hecho de creer en ello, de saber que </span></span><b class="fs12 cf1">hay algo más por encima de nosotros</b><span class="cf1"><span class="fs12">, que </span></span><b class="fs12 cf1">partimos de "él"</b><span class="cf1"><span class="fs12"> y que al finalizar nuestro camino </span></span><b class="fs12 cf1">regresaremos a "él" como seres libres y realizados.</b><br><br><span class="cf1"><span class="fs12">No es necesario seguir ninguna religión o doctrina en concreto para tener fe. </span></span><b class="fs12 cf1">Religión </b><span class="cf1"><span class="fs12">y</span></span><b class="fs12 cf1"> Fe no tienen porque ir necesariamente de la mano</b><span class="cf1"><span class="fs12">, si bien es cierto que todas las religiones basan su credo en la fe, hoy día es muy habitual encontrar a personas no religiosas que sí tienen fe en algo que está por encima de ellos aunque no sepan muy bien cómo definirlo. La </span></span><b class="fs12 cf1">Búsqueda</b><span class="cf1"><span class="fs12"> </span></span><b class="fs12 cf1">de nuestra propia</b><span class="cf1"><span class="fs12"> </span></span><b class="fs12 cf1">Verdad</b><span class="cf1"><span class="fs12"> es fundamental para no caer en una </span></span><b class="fs12 cf1">fe ciega </b><span class="cf1"><span class="fs12">a las enseñanzas que recibimos de pequeños o a lo que nos dicen que tenemos que creer puesto que ello en realidad ya no sería fe, sino mera </span></span><b class="fs12 cf1">credulidad</b><span class="cf1"><span class="fs12">.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/13597821_0b0169e8_640.jpg"  title="" alt="" width="549" height="412" /><span class="cf1"><span class="fs12"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12">También están las personas </span></span><b class="fs12 cf1">agnósticas</b><span class="cf1"><span class="fs12"> o</span></span><b class="fs12 cf1"> ateas. </b><span class="cf1"><span class="fs12">Ellas o bien niegan la existencia de un Dios como entidad superior o bien tienen tantas dudas al respecto que prefieren mantenerse al margen. Toda creencia o no creencia es muy respetable inclusive la de quienes niegan también la existencia del alma. La </span></span><b class="fs12 cf1">mentalidad cartesiana</b><span class="cf1"><span class="fs12"> no deja de ser en realidad otro sistema de creencias basado en hechos y pruebas en el que se excluye todo aquello que no pueda ser demostrado de manera racional. Para estas personas la muerte es </span></span><b class="fs12 cf1">un final sin más</b><span class="cf1"><span class="fs12">,</span></span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12">y a quien este </span></span><b class="fs12 cf1">vacío</b><span class="cf1"><span class="fs12"> o </span></span><b class="fs12 cf1">salto a la nada</b><span class="cf1"><span class="fs12"> le produzca terror, miedo obsesivo</span></span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12">(tanatofobia), mucha angustia o ansiedad, quizás sería bueno que recibiera algún tipo de orientación espiritual o buscara información y apoyo en alguna de las muy diversas creencias espirituales y filosóficas.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12">La </span></span><b class="fs12 cf1">Búsqueda</b><span class="cf1"><span class="fs12"> a través del </span></span><b class="fs12 cf1">razonamiento</b><span class="cf1"><span class="fs12">,</span></span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12">indagando y discerniendo entre determinados estudios teológicos, teosóficos, metafísicos, de física cuántica, etc. puede llevarnos también a la aceptación de la existencia de una</span></span><b class="fs12 cf1">alma inmortal</b><span class="cf1"><span class="fs12"> que no está sujeta a las leyes de la materia y que</span></span><b class="fs12 cf1"> sobrevive a la muerte biológica</b><span class="cf1"><span class="fs12"> </span></span><b class="fs12 cf1">del cuerpo</b><b class="fs12 cf1">físico</b><span class="cf1"><span class="fs12">.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/alma.jpg"  title="" alt="" width="553" height="372" /><span class="cf1"><span class="fs12"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12">La fe no se puede forzar ni simular, se tiene o no se tiene, aunque también es cierto que en muchas ocasiones personas que nunca antes la habían tenido, debido a alguna experiencia vivida o como resultado de su propia búsqueda, les surge de repente una </span></span><b class="fs12 cf1">Fe sincera que les cambia la perspectiva de sus vidas por completo</b><span class="cf1"><span class="fs12">. </span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12">Todas las religiones tienen sus propias escrituras, libros sagrados, profetas, maestros y santos que nos iluminan para que seamos mejores personas y obremos mejor ante las tribulaciones de la vida. Por eso es importante recalcar que todas ellas son buenas para el ser humano siempre que se comprendan correctamente y no se caiga en posiciones extremas. Lo verdaderamente importante es que</span></span><b class="fs12 cf1"> cada uno siga las creencias que le aporten un mayor estado de Paz y de Esperanza ante la incertidumbre de la muerte. </b><span class="cf1"><span class="fs12">Aquellas personas que tengan una u otra creencia espiritual o religiosa </span></span><b class="fs12 cf1">afrontarán la muerte</b><span class="cf1"><span class="fs12"> con mucha más </span></span><b class="fs12 cf1">Paz</b><span class="cf1"><span class="fs12"> y </span></span><b class="fs12 cf1">Serenidad </b><span class="cf1"><span class="fs12">que aquellas que no la tuvieran.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12">Veamos lo que a grandes rasgos dicen las </span></span><b class="fs12 cf1">cuatro religiones mayoritarias</b><span class="cf1"><span class="fs12"> sobre este tema:</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/resurreccion-3.jpg"  title="" alt="" width="550" height="458" /><span class="cf1"><span class="fs12"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12">El </span></span><b class="fs12 cf1">Cristianismo </b><span class="cf1"><span class="fs12">nos habla de la creación de un </span></span><b class="fs12 cf1">alma inmortal</b><span class="cf1"><span class="fs12"> para cada ser humano y de la </span></span><b class="fs12 cf1">Resurrección</b><span class="cf1"><span class="fs12"> al final de los tiempos. </span></span><b class="fs12 cf1">Jesucristo </b><span class="cf1"><span class="fs12">sacrificó su vida para liberar al hombre de sus pecados y gracias a él todo hombre que crea en Dios Padre y en su hijo Jesús, una vez fallezca será </span></span><b class="fs12 cf1">recibido por Cristo en el Cielo</b><span class="cf1"><span class="fs12">, lugar en el que permanecerá junto a él lleno de dicha y felicidad hasta el momento de la</span></span><b class="fs12 cf1"> Resurrección final</b><span class="cf1"><span class="fs12">.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12">La biblia nos habla de un estado transitorio intermedio denominado </span></span><b class="fs12 cf1">purgatorio</b><span class="cf1"><span class="fs12"> en el cual quienes hayan cometido malas acciones y no se arrepientan de ellas, deberán </span></span><b class="fs12 cf1">purificarse</b><span class="cf1"><span class="fs12"> permaneciendo allí durante un determinado periodo de tiempo sufriendo la lejanía de Dios, hasta que se limpien sus almas y se les permita la entrada definitiva en el Cielo. &nbsp;Y el </span></span><b class="fs12 cf1">Infierno</b><span class="cf1"><span class="fs12"> sería el lugar al que irían quienes mueran en pecado grave sin arrepentimiento alguno y habiendo rechazado el perdón de Dios. El infierno supondría un castigo eterno y sin posibilidad de salvación, un concepto arcaico que en la actualidad tiene un significado más simbólico que literal.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/013.jpg"  title="" alt="" width="550" height="393" /><span class="cf1"><span class="fs12"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12">Para los</span></span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12">seguidores del </span></span><b class="fs12 cf1">Islam</b><span class="cf1"><span class="fs12">, la otra gran religión monoteísta, solo quiénes crean en un solo Dios, </span></span><b class="fs12 cf1">Alá</b><span class="cf1"><span class="fs12">, en sus escrituras sagradas y en el profeta </span></span><b class="fs12 cf1">Mahoma</b><span class="cf1"><span class="fs12">, podrán acceder al </span></span><b class="fs12 cf1">Paraíso</b><span class="cf1"><span class="fs12"> eterno siempre y cuando sus acciones en vida hayan sido correctas y justas según lo establecido en el </span></span><b class="fs12 cf1">Corán</b><span class="cf1"><span class="fs12">. Existe también un </span></span><b class="fs12 cf1">Infierno</b><span class="cf1"><span class="fs12"> en el que se padecerán los tormentos provocados por las malas acciones realizadas en vida, aunque su permanencia en él será limitado en el tiempo. El Corán nos habla de un </span></span><b class="fs12 cf1">alma inmortal</b><span class="cf1"><span class="fs12"> que se crea en el embrión del niño y que no muere con la muerte física del hombre sinó que ésta servirá de cuerpo en el más allá para alojar a una nueva alma más sensible y sutil. En el nuevo mundo seguirá habiendo actividad pero sin fatiga ni dolor, solo existirá progreso y satisfacción adquiriendo nuevos atributos mediante nuevos sentidos más sutiles que permitirán una mayor contemplación de </span></span><b class="fs12 cf1">Dios. </b><span class="cf1"><span class="fs12">Para el </span></span><b class="fs12 cf1">Sufismo</b><span class="cf1"><span class="fs12">, la rama mística del Islam, sí llegaría a producirse finalmente la </span></span><b class="fs12 cf1">Unión</b><span class="cf1"><span class="fs12">con</span></span><b class="fs12 cf1"> Dios</b><span class="cf1"><span class="fs12">.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12">Están también las dos religiones orientales con más adeptos que son el</span></span><b class="fs12 cf1"> Hinduismo</b><span class="cf1"><span class="fs12">, politeísta y el </span></span><b class="fs12 cf1">Budismo</b><span class="cf1"><span class="fs12">, no teísta y a la que ellos mismos prefieren calificar como filosofía más que religión. Las dos son muy diferentes entre sí pero ambas nos hablan de la </span></span><b class="fs12 cf1">Reencarnación </b><span class="cf1"><span class="fs12">o </span></span><b class="fs12 cf1">Renacimiento</b><span class="cf1"><span class="fs12"> como mecanismo necesario para la evolución del alma de cada persona, es decir que después de morir nacemos de nuevo en otro cuerpo para expiar nuestras culpas y malas acciones e irnos purificando poco a poco a medida que vayamos desarrollando y mejorando nuestras cualidades humanas. </span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/dusha_i_tela5.jpg"  title="" alt="" width="553" height="290" /><span class="cf1"><span class="fs12"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><b>Este ciclo de reencarnaciones no cesará</b> hasta que limpiemos por completo todas nuestras imperfecciones e impurezas y estas sean transmutadas en <b>Amor y Bondad</b>.<b> </b>Podemos tener que emplear cientos de vidas para conseguirlo, pero una vez alcanzado ese grado de pureza espiritual quedaríamos libres de la necesidad de tener que regresar una y otra vez. Solo entonces podríamos volver a la tierra de manera voluntaria si así lo deseáramos y con el único propósito de ayudar a los demás en su camino evolutivo. <br><br>Esta <b>Vida entre Vidas</b> son los llamados<b> bardos</b> por los budistas y sería <b>nuestra verdadera Vida </b>puesto que es cuando experimentaríamos nuestra<b> </b>realidad más pura como<b> seres inmortales </b>y <b>eternos</b>.<br><br>Cabe decir que el interés creciente que suscita en Occidente el concepto de la Reencarnación o Renacimiento, como prefieren denominarlo los budistas, no tendría porque entrar en conflicto con la creencia religiosa que uno ya tenga, podría ser valorado como una posibilidad más a tener en consideración y en el caso de reconocerlo como verdadero se podría integrar en el propio código de creencias. De hecho, las estadísticas nos muestran como en Occidente, una tercera parte de los católicos practicantes declaran creer en la reencarnación. Para aquellos que estos conceptos les resulten desconocidos, extraños o disparatados les recomendamos que al menos los tomen en seria consideración antes de descartarlos.<br><br>Estas cuatro religiones son las que actualmente tienen más seguidores en todo el mundo y lo más sorprendente es que a pesar de sus muchas diferencias entre ellas, <b>Todas coinciden</b> en que <b>el alma sobrevive a la muerte del cuerpo físico, </b>en que<b> es inmortal </b>y<b> eterna</b>, que en realidad <b>nunca morimos</b> y que solamente <b>cambiamos de estado</b> para recuperar nuestra <b>esencia primordial</b>.</span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Fri, 01 Jan 2016 09:32:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El Ciclo de la Vida]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000017"><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Nature-Wallpapers-Free-6.jpg"  title="" alt="" width="554" height="415" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Conocer el "</span><b class="fs12 cf1">Ciclo de la </b><b class="fs12 cf1">Vida</b><span class="fs12 cf1">" es comprender que en última instáncia </span><b class="fs12 cf1">Todo es Vida</b><span class="fs12 cf1">. Basta con observar la naturaleza para darnos cuenta de que toda</span><b class="fs12 cf1"> vida</b><span class="fs12 cf1"> precisa de una constante</span><b class="fs12 cf1"> renovación</b><span class="fs12 cf1">. Se trata de un ciclo inherente a cualquier fenómeno natural que como tal, es fácilmente reconocible en todas partes.</span><br><br><span class="fs12 cf1">Claro ejemplo son las estaciones del año cuya sucesiva secuencia de transformaciones vitales o ciclos biológicos permiten perpetuar la vida en flora y fauna de manera indefinida. Lo vemos en el amanecer de un nuevo día que avanza lentamente hasta el atardecer y muere en el ocaso; momento en que nos acostamos para </span><b class="fs12 cf1">caer en un profundo sueño reparador que nos permite renacer al día siguiente</b><span class="fs12 cf1"> con energía renovada. O cuando sin ser conscientes de ello nuestro propio cuerpo sigue este mismo ciclo y regenera a diario millones de células en su función metabólica.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/de-mano-para-toda-la-vida-de-emmanuel-frezotti.jpg"  title="" alt="" width="550" height="364" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">No hay duda por tanto de que </span><b class="fs12 cf1">la muerte es parte fundamental de la Vida</b><span class="fs12 cf1">. Esta reflexión sobre el ciclo continuo de vida y muerte no solo puede ayudarnos a dejar de ver el acto de morir como un hecho trágico para verlo como </span><b class="fs12 cf1">algo perfectamente natural que sigue las leyes de una naturaleza a la cual pertenecemos</b><span class="fs12 cf1">,</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">sino que lo más importante es que</span><b class="fs12 cf1"> nos despierta a la realidad del Aquí y Ahora </b><span class="fs12 cf1">para que vivamos el momento presente de una manera mucho más consciente. </span><br><br><span class="fs12 cf1">Existe en el mundo occidental una tradicional tendencia que perdura todavía hoy, que consiste en </span><b class="fs12 cf1">eludir a toda costa hablar de cualquier tema relacionado con la muerte</b><span class="fs12 cf1">. Esta permanente evasión va forjando poco a poco una </span><b class="fs12 cf1">actitud de rechazo</b><span class="fs12 cf1"> que acaba provocando incomodidad y malestar cuando alguien hace alguna referencia expresa a la muerte. Esto es fruto de una prácticamente</span><b class="fs12 cf1"> inexistente sensibilización </b><span class="fs12 cf1">sobre este tema tanto en el ámbito educativo como en el familiar, que suele traer consigo serias dificultades a la hora de gestionar a nivel mental y emocional esta realidad cuando uno se la encuentra de frente; bien sea ante la muerte de un conocido, durante el </span><b class="fs12 cf1">acompañamiento</b><span class="fs12 cf1"> al final de la vida de un ser querido, o ante la proximidad de la propia muerte.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/article-new-thumbnail_ehow_images_a04_is_ba_write-personal-faith-statement-800x800_3bxh0x6d.jpg"  title="" alt="" width="552" height="366" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Es lógico y comprensible que en las etapas de adolescencia y juventud, cuando se está en la plenitud de la vida, con ganas de vivir todo tipo de experiencias estimulantes y emprendernuevos proyectos ilusionantes, no apetezca pensar en el tramo final de la vida; ya llegará su momento solemos decir..., y en parte no le falta razón a quien así piensa, pero no estaría de más que pudiéramos</span><b class="fs12 cf1"> familiarizarnos </b><span class="fs12 cf1">con el concepto de la</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">muerte</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">ya de niños </span><b class="fs12 cf1">abordándolo sin tapujos</b><span class="fs12 cf1"> y </span><b class="fs12 cf1">con naturalidad </b><span class="fs12 cf1">cada vez que se presente la ocasión. </span><br><br><span class="fs12 cf1">Tampoco hace falta profundizar en exceso ni utilizar palabras extrañas, podemos simplemente explicar que </span><b class="fs12 cf1">la muerte es una etapa más de la vida</b><span class="fs12 cf1"> y que todos tarde o temprano llegaremos un día a esa etapa. Esta actitud favorecerá a que en el futuro esta persona pueda afrontar mucho mejor la pérdida de un familiar o amigo y su consiguiente </span><b class="fs12 cf1">proceso de duelo</b><span class="fs12 cf1">.La cuestión es </span><b class="fs12 cf1">conseguir romper el silencio</b><span class="fs12 cf1"> sobre este tema ya de pequeños más allá de la simple frase: "cuando alguien se muere va al cielo", para que deje de ser un tema tabú y nos resulte menos escabroso tal y como sucede en otras culturas en las que la muerte</span><b class="fs12 cf1"> </b><span class="fs12 cf1">es observada y entendida como</span><b class="fs12 cf1"> parte de la Vida </b><span class="fs12 cf1">en lugar de como un final sin más.</span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Nature-Wallpapers-Free-3.jpg"  title="" alt="" width="551" height="414" /><span class="fs12 cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12 cf1">Pero aun aceptando que <b>la vida se perpetúa de manera fluida y dinámica en todos los seres de la creación</b>, resulta inevitable preguntarse ¿seremos conscientes de este proceso?, ¿qué nos deparará la muerte?, ¿iremos al Cielo tal y como afirman algunas religiones?, ¿se produce una secuencia indefinida de renacimientos tal y como sostienen otras?... Todas estas cuestiones son de tal trascendencia, que bien merece la pena que<b> </b>cada cual<b> </b>las examine con suma atención y <b>se sumerja en una profunda reflexión</b> antes de inclinarse por una u otra opción. <br></span></div><br></div><div><span class="fs12">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div><span class="fs12"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Sat, 07 Nov 2015 09:48:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Acompañamiento al final de la vida]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000018"><div><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/cuidados_paliativos.jpg"  title="" alt="" width="548" height="364" /><br></div><div class="imTACenter"><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Entendemos</span><span class="fs12lh1-5 cf1"> por </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Acompañamiento</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> al acto de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">estar junto a la persona</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> que se encuentra en el </span><b class="fs12lh1-5 cf1">tramo final de su vida</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. Este acompañamiento suele darse generalmente por parte de los familiares y amigos y merece la pena recalcar que </span><b class="fs12lh1-5 cf1">su sola presencia</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> tiene un </span><b class="fs12lh1-5 cf1">enorme valor a nivel emocional, psicológico </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> espiritual</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><b class="fs12lh1-5 cf1">El final de la vida tiene la misma importancia que su inicio</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, la misma trascendencia. Es la</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> culminación de una Vida</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> y el hecho de que los más allegados se encuentren junto a esa persona favorece de un modo inimaginable a que este proceso transcurra de manera mucho más </span><b class="fs12lh1-5 cf1">serena </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> tranquila</b><span class="fs12lh1-5 cf1">.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">En un Acompañamiento conviene tener presentes algunos aspectos con la finalidad de favorecer un clima apropiado. Lo primero sería comprender que el acompañante no tiene porque tratar de asumir ningún rol en particular más allá del simple hecho de saber </span><b class="fs12lh1-5 cf1">estar</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, ofreciendo una </span><b class="fs12lh1-5 cf1">escucha activa </b><span class="fs12lh1-5 cf1">y </span><b class="fs12lh1-5 cf1">mostrando todo el afecto</b><span class="fs12lh1-5 cf1">que se tenga hacia esa persona. Es muy reconfortante para el enfermo recibir </span><b class="fs12lh1-5 cf1">muestras de cariño</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> tanto </span><b class="fs12lh1-5 cf1">verbales</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> como de </span><b class="fs12lh1-5 cf1">contacto físico</b><span class="fs12lh1-5 cf1">, cogerle de la mano, acariciarle delicadamente la cabeza y el pelo... </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/imserso-mujeres-mayores.jpg"  title="" alt="" width="547" height="402" /><span class="cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Conviene</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">comprender que la persona que se enfrenta a la muerte pasa por un intenso proceso que podemos identificar en mayor o menor medida con una serie de fases o etapas (basado en estudios realizados por la Dra. Elisabeth Kübler-</span></span><wbr><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Ross) algo parecidas a las que se suceden en los procesos de duelo: </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">negación, ira, negociación, depresión </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> aceptación</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. </span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Antes de llegar a alcanzar la plena aceptación en la que el enfermo en muchas ocasiones llega a convertirse en un verdadero </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">maestro</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> espiritual para el acompañante, las fases precedentes pueden no ser tan gratas puesto que a menudo suelen venir acompañadas de sentimientos y emociones como el resentimiento, el enfado y la incomprensión. Las palabras de</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> gratitud</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, de</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> amor </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">perdón</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> son de enorme valor</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">en estos instantes y poder expresarlas será bueno para todos.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">La </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">SECPAL</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (Sociedad Española de Cuidados Paliativos) y la misma </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">OMS</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (Organización Mundial de la Salud), se refieren a los Cuidados Paliativos como: "una atención en la que se intenta mejorar la calidad de vida de los pacientes y familia enfrentados a la enfermedad terminal mediante la atención y el alivio del sufrimiento por medio de la correcta valoración y tratamiento del dolor y de otros problemas físicos, psicológicos y espirituales". </span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/abrazo.jpg"  title="" alt="" width="553" height="369" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><b class="fs12lh1-5 cf1">Atender el sufrimiento existencial</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> es en estos casos tan importante como atender las necesidades de bienestar físico, psicológico y emocional.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Cuando hablamos de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Acompañamiento espiritual</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> nos referimos a la atención recibida (siempre y cuando se detecte esa necesidad) por parte de un miembro del propio equipo médico, de un familiar, un sacerdote o de alguna otra persona externa pero que en cualquier caso disponga de la sensibilidad y los conocimientos necesarios como para establecer una comunicación con el enfermo con la finalidad de tratar de acompañarlo con el mayor de los respetos a la autoafirmación o restitución de su </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">bienestar espiritual</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. </span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Un </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">acompañamiento espiritual</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> implica tener que tratar diferentes aspectos de naturaleza muy íntima como son las</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> creencias religiosas </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">o</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> espirituales</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">sentimientos de culpa</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> que pudieran aparecer, </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">necesidades de reconciliación</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> con uno mismo y con otras personas, encontrarle un </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">sentido a la vida </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y al </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">sufrimiento</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> o hablar de los </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">diferentes miedos</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> relacionados con la muerte, entre otros.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Respecto a los miedos hay varios</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">tipos, el más común suele ser el </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">miedo al dolor </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> al sufrimiento físico</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. Afortunadamente hoy en día este temor va disminuiendo gracias a unos</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> cuidados paliativos</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> que consiguen eliminar prácticamente toda sensación de dolor hasta el mismo momento de expirar. </span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/images0F0MTURP.jpg"  title="" alt="" width="548" height="258" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Otro de los temores más generalizados sobre todo por las personas que viven solas tras haber perdido a su cónyuge, es el <b>miedo a morir solo</b>. Este miedo resulta mucho más perturbador en su día a día que cualquier otro miedo y por este motivo resulta tan importante que los familiares tomen consciencia del <b>incalculable valor </b>que supone para esa persona <b>estar junto a ella</b>.<br><br>Existe también el <b>miedo a lo desconocido</b>, a lo que pueda venir después, al <b>más allá</b>. Para las personas creyentes en una u otra religión este miedo podría llegar incluso a desaparecer si encuentran en su Fe la esperanza y la confianza necesarias para afrontar su devenir con el convencimiento de que su muerte no es otra cosa que un <b>traspaso a otra realidad</b>, un <b>renacimiento al mundo espiritual</b> o un <b>regreso al hogar</b>.<br><br>Para las personas agnósticas, ateas o que simplemente no crean en la existencia de ninguna clase de vida tras la muerte física es más probable que sientan este temor a lo desconocido de una forma más acusada. A estas personas puede ayudarles el hecho de <b>reflexionar sobre su vida</b>, y otorgar un especial valor a su legado: sus obras, su trabajo realizado, sus hijos, nietos, seres queridos... y a todo aquello que pueda darle en definitiva mayor significado a su vida. <b>Sentirse realizado</b> y<b> querido</b> son indudablemente los mejores sentimientos con los que uno puede <b>concluir su ciclo vital </b>y <b>dejarse ir.</b><br><br><b>Morir</b> es un proceso en el que cada persona debe<b> ir asumiendo las múltiples pérdidas</b> que se le irán sucediendo una tras otra (pérdidas físicas, emocionales, cognitivas...) y que cada cual vivirá a su manera, con mayor o menor resistencia, mayor o menor aceptación... pero conviene recordar que todos viviremos este proceso como probablemente la mayor lección de nuestra vida, así es que una buena manera de prepararse es ir<b>aprendiendo a soltar</b>, a <b>desapegarse </b>de lo superfluo<b> </b>para que en última instancia, podamos llegar a saber <b>trascender </b>en</span><b><span class="fs12lh1-5 cf1"> paz.</span><br></b></div></div><div class="imTAJustify"><b><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></b></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Sun, 04 Oct 2015 08:54:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[El proceso de duelo]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Filosof%C3%ADa_existencial"><![CDATA[Filosofía existencial]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_000000019"><div><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/wrongful-death-lawfuel.jpg"  title="" alt="" width="554" height="443" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Podemos</span><span class="fs12lh1-5"> definir el </span><b class="fs12lh1-5">Duelo</b><span class="fs12lh1-5"> como un </span><b class="fs12lh1-5">proceso de adaptación emocional</b><span class="fs12lh1-5"> que se inicia tras la pérdida de un Ser querido. Cada uno de nosotros vive esta experiencia de un modo muy particular debido a que influyen muchos aspectos personales, emocionales, afectivos, psicológicos, culturales que hacen que resulte en vano cualquier intento de comparación. &nbsp;</span><br><br><span class="fs12lh1-5">Nadie debe sentirse culpable por superar un proceso de Duelo mucho antes o mucho después que otra persona, el tiempo destinado a este proceso no significa en modo alguno querer más o menos a la persona fallecida y cada uno lo asimila y exterioriza a su manera. </span><br><br><span class="fs12lh1-5">Los </span><b class="fs12lh1-5">psicólogos</b><span class="fs12lh1-5"> nos hablan de </span><b class="fs12lh1-5">5 Fases o Etapas</b><span class="fs12lh1-5"> por las que transcurre el </span><b class="fs12lh1-5">proceso de Duelo</b><span class="fs12lh1-5"> aunque es importante mencionar que si bien es cierto que en la mayoría de casos suele producirse esta secuencia de fases con un mayor o menor intervalo de tiempo, también es cierto que nada hay prescrito en este tema y por lo tanto siempre puede haber personas que vivan este proceso de un modo completamente diferente al habitual. </span><br><br><span class="fs12lh1-5">Las 5 fases del proceso:</span><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/grief.jpg"  title="" alt="" width="555" height="369" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">1.-</span></span><wbr><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Negación</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. Esta fase suele asociarse a las muertes repentinas e inesperadas con las que solemos quedarnos en estado de shock al recibir la noticia. No podemos creer ni asimilar en ese mismo instante lo que nos están diciendo. No lo creemos posible, es como si no nos estuviera pasando a nosotros, a menudo no se produce ninguna reacción, el desconcierto es absoluto. </span></span><br><br><br><div class="imTACenter"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/sufrimiento.jpg"  title="" alt="" width="548" height="308" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">2.-</span></span><wbr><b class="fs12lh1-5 cf1"> Enfado</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. Tras el shock surge el enfado, la culpa, pensamos en todo lo que podríamos haber hecho y no hicimos, daríamos lo que fuera para volver atrás y tratar de evitar lo sucedido. Es una etapa marcada por los sentimientos de rabia y no se suele estar muy receptivo a las palabras de consuelo. Será bueno expresar las emociones, desahogarse y sacar todo lo que se tiene dentro.</span></span><br><br><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-7" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Grief1.jpg"  title="" alt="" width="550" height="405" /><br></div><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">3.-</span></span><wbr><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Negociación</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. Después del enfado y de buscar culpables, comenzamos a ser conscientes de la realidad de los hechos y de que no hay vuelta atrás. Esta pérdida además de conmocionarnos ha originado una desorganización personal que deberemos ir recomponiendo para encontrar la manera de encajar la nueva situación tanto a nivel interno como con nuestro entorno. </span></span><br><br><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-8" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/dark_sadness_by_LonelyPierot1.jpg"  title="" alt="" width="549" height="328" /><br></div><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">4.-</span></span><wbr><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Depresión</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. Es una etapa especialmente delicada puesto que sentimos un enorme vacío que puede producirnos un intenso dolor. La tristeza puede llegar a ser tan profunda que es relativamente fácil caer en una depresión. Esto forma parte del proceso y será bueno que las personas que nos rodean y apoyan lo comprendan y nos den tiempo. No obstante si la situación se estancara podría resultar necesaria alguna ayuda profesional para poder seguir avanzando.</span></span><br><br><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-9" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/hypnotic-script-Cope-With-the-Death-or-Loss-of-a-Loved-One.jpg"  title="" alt="" width="436" height="436" /><br></div><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">5.-</span></span><wbr><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Aceptación</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">. Esta fase implica una plena aceptación de la pérdida y en muchos casos supone un verdadero renacimiento como persona. Superar no es olvidar. No olvidaremos jamás a esa persona y siempre la mantendremos viva en nuestro corazón. Su recuerdo ya no nos crea dolor ni sufrimiento, más bien al contrario, puede en todo caso fortalecernos y ayudarnos a afrontar situaciones difíciles de nuestra vida. Hemos encontrado un lugar muy especial en nuestro interior para esa persona y ya estamos listos para seguir adelante con mayor sabiduría y compensión. </span></span><br><br><div class="imTACenter"><br></div><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Cabe destacar la enorme complejidad e intensidad que supone la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">pérdida de un hijo</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, probablemente esta sea </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">la prueba más dura </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">a la que cualquier persona pueda llegar a enfrentarse. Los sentimientos pueden ser tan desgarradores que nadie que no haya pasado por una situación similar tiene la capacidad para comprender lo que supone este sufrimiento. A muchas personas les puede resultar de gran ayuda acudir a grupos de apoyo con personas que hayan pasado o estén pasando por una situación similar. </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Compartir experiencias</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">sentimientos</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">emociones</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> con quien haya pasado por esto </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">puede resultar muy consolador </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> muy liberador</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">El </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">dolor</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> que sentimos se corresponde a un estado emocional transitorio inherente a un cambio de estas características y por lo tanto se entiende como algo </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">perfectamente normal </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> natural </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">que debe seguir su curso. Pero cuando hablamos de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">sufrimiento</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> nos estamos refiriendo a una emoción vinculada a un </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">estado mental </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">basado en falsas creencias, sentimientos de culpa y</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">asociaciones mentales confusas causantes en última instancia de prolongar ese dolor de manera innecesaria.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-11" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/loss_of_loved_one_stress_relief2.png"  title="" alt="" width="549" height="366" /><br></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">En situaciones de duelo solemos encontrar mucha información en libros, terapeutas, psicólogos, internet, etc. que a veces puede llegar a confundirnos. En estos casos conviene pararse un momento a reflexionar y conectar con nuestro ser interior. La <b>reflexión profunda</b> y la <b>meditación</b> pueden ser muy útiles para serenarnos, centrarnos y filtrar todo aquello que nos llega del exterior.<br><br>Las personas que tengan alguna <b>creencia religiosa</b> podrán apoyarse en ella y sin duda esta experiencia les resultará mucho más soportable puesto que encontrarán en ella un significado. Una <b>verdadera fe</b> ayuda enormemente a encontrar la <b>fuerza</b>, la <b>confianza </b>y la<b> esperanza </b>necesarias para seguir adelante.<br><br><b>Conectar con nuestra dimensión espiritual</b> quizás no consiga mitigar el dolor que todo ser humano siente ante la pérdida de un ser querido, pero una adecuada comprensión sobre la naturaleza de<b> nuestro verdadero Ser</b> y de lo que sucede tras la muerte física, sí que <b>puede ayudarnos a comprender lo aparentemente incomprensible</b>.</span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Thu, 01 Oct 2015 09:00:00 GMT</pubDate>
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			<title><![CDATA[Visiones del más allá]]></title>
			<author><![CDATA[Ricard Barrufet]]></author>
			<category domain="https://www.comprendiendoalser.com/blog/index.php?category=Metaf%C3%ADsica"><![CDATA[Metafísica]]></category>
			<category>imblog</category>
			<description><![CDATA[<div id="imBlogPost_00000001A"><div><br></div><div class="imTACenter"><img class="image-0" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/como_hacer_un_proyecto_de_vida.jpg"  title="" alt="" width="548" height="328" /><br></div><div><br></div><div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Por </span><span class="fs12lh1-5 cf1"><b>m</b></span><b class="fs12lh1-5 cf1">ás allá</b><span class="fs12lh1-5 cf1"> nos referimos a lo que viene después de la muerte y para describir los instantes siguientes a la muerte física, nada mejor que remitirnos al testimonio que nos han dejado los millares de personas que han tenido una </span><b class="fs12lh1-5 cf1">Experiencia Cercana a la Muerte</b><span class="fs12lh1-5 cf1">. </span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Muchos de ellos</span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="fs12lh1-5 cf1">vivieron esta experiencia en un hospital siendo atendidos por médicos y enfermeras que presenciaron, y así lo certifican los expedientes médicos de estos pacientes, un estado de muerte clínica (parada cardiorespiratoria y encefalograma plano) durante varios minutos antes de ver como súbitamente recuperaban las constantes vitales.</span><br><br><span class="fs12lh1-5 cf1">Lo que vivieron estas personas no es fruto de ninguna alucinación a pesar de que algunos médicos así lo sostengan aduciendo a la falta de oxígeno en el cerebro o a una segregación masiva de endorfinas. Prueba de que sus percepciones visuales y auditivas eran reales son los múltiples casos en los que los pacientes aún estando ya clínicamente muertos podían escuchar perfectamente las conversaciones de los médicos e incluso podían ver y reconocer a personas que vinieron más tarde y que se encontraban situadas en una posición totalmente inalcanzable al campo visual del lugar en el que se encontraba su cuerpo. </span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-1" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/ecm-quora4.jpg"  title="" alt="" width="550" height="330" /><span class="cf1"><br></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Las personas que han vivido este tipo de experiencias no solamente </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">pierden el miedo a la muerte</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> si no que suelen darle un importante giro a sus vidas al comprender que </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">la muerte no existe</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">.</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Ellos</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> saben</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">con certeza</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">que una vez liberados del cuerpo físico </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">la vida continua</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Estas experiencias son relatadas por personas de todas partes del mundo con muy diversos orígenes culturales y religiosos lo que incrementa significativamente su credibilidad. Prácticamente todas ellas coinciden en una serie de características comunes como son la agradable sensación de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">paz</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">bienestar </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">que las envuelve por completo pudiendo </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">ver </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">escuchar</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> todo lo que sucede a su alrededor. </span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-2" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Vida-despues-de-la-muerte.jpg"  title="" alt="" width="552" height="368" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Se reconocen a ellos mismos </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">fuera del cuerpo</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y lo observan desde arriba</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">sin ningún tipo de apego hacia él. Tienen una perfecta </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">claridad de pensamiento </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y se les aparece un </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">sendero o túnel</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> frente a ellos con una </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">radiante Luz</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> que se vislumbra al final y hacia la que se sienten atraídos. Esta visión suele venir acompañada por la de </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">familiares </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> amigos </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">ya difuntos que vienen a su encuentro para recibirlos así como por sus </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">guías espirituales</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> e incluso santos o </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">maestros</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> a los que adoraron en vida. Llegados a este punto muchos de estos testimonios explican como</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> se resistían a tener que regresar </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">nuevamente a su cuerpo en el momento en que se les decía que tenían que hacerlo por no haber llegado todavía su momento. </span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Es interesante observar como por lo general este retorno a la vida supone tan ingrato esfuerzo a estas almas que por unos instantes ya se veían libres de su cuerpo y de sus vidas. La explicación más sencilla que se desprende de ello es que </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">nuestro estado natural</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">nuestro verdadero hogar </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">está en</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> el Más allá como almas libres</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, en el plano físico estaríamos solamente de paso para crecer, aprender y evolucionar a nivel conciencial. </span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-3" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Fragmentos-del-alma.jpg"  title="" alt="" width="554" height="415" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">La posibilidad de que seamos </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">algo más que nuestro propio cuerpo</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> es una cuestión que pertenece exclusivamente al ámbito espiritual, </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">no existen respuestas racionales</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> a este tema más allá de las creencias de cada uno y en última instancia a la propia conciencia.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Viendo lo que nos dicen todas las religiones y tradiciones espirituales y esto significa hablar de creencias de varios miles de años de antigüedad en las que millones de personas (de conciencias) han creído y siguen creyendo; todas ellas nos exponen </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">una continuación de la vida</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> en otros planos, dimensiones o mundos que se encuentran más allá del que conocemos. </span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">La propia ciencia, que tan alejada se ha mantenido durante siglos de las religiones, hoy día comienza a aceptar la existencia de ciertos fenómenos que les resultan inexplicables desde un razonamiento empírico como pueden ser las </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">ECM</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (Experiencias Cercanas a la Muerte). </span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-4" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/Cuantica.jpg"  title="" alt="" width="550" height="412" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Y si nos referimos a los hallazgos de la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Física Cuántica</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">,</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">campo de la ciencia que descubre a las </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">partículas elementales</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> (quarks, leptones, bosones...) que constituyen la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">materia</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y demuestra que </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">la materia es energía condensada</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">vibrando a una determinada frecuencia</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, por lo que se deduce que </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">cada uno de nosotros somos un sistema de energías</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">en distinta vibración contínua</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">... además de todas sus teorías sobre mecánica cuántica de espacio-</span></span><wbr><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">tiempo, manifestaciones físicas que surgen de un "vacío"… &nbsp;y otros muchos conceptos que escapan a la mayoría de las mentes humanas pero que en cambio coinciden sorprendentemente con lo que ya nos venían diciendo los</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> místicos de todos los tiempos.</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Con toda esta nueva información científica nos vamos poniendo en situación de aceptar cada vez con mayor seguridad que realmente no somos nuestro cuerpo. El cuerpo físico con todos sus componentes sensoriales y orgánicos no es más que </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">el vehículo que utiliza nuestro</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Ser</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> para venir a este mundo a compartir, amar, vivir... pero que una vez concluida nuestra estancia aquí, </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">volvemos a nuestro verdadero Hogar</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> con todo lo aprendido.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-5" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/CUERPO2_n.jpg"  title="" alt="" width="552" height="417" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><b class="fs12lh1-5 cf1">Tenemos miedo a la muerte porque tememos a lo desconocido.</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> No recordamos de donde venimos, si lo recordáramos quizás este miedo desaparecería aunque se nos haría más difícil centrarnos en la vida presente. Todos tenemos la capacidad de superar estos miedos a través de la</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> búsqueda espiritual </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">y del </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">discernimiento </b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">para darnos cuenta de que vivimos en varios ámbitos de la realidad.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Podemos acceder a toda esta información a través de la </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">conexión que seamos capaces de establecer</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">(meditación, yoga, relajación…) con nuestro </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Ser Interior</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, nuestro </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Verdadero Ser</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, ese </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">Ser eterno e inmortal</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">que está </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">libre de Egos y apegos</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y que es el portador de toda la sabiduría adquirida a lo largo de toda nuestra existencia.</span></span><br><br><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">Según algunas tradiciones espirituales lo que nos sucede cuando morimos es que nos despojamos de nuestro </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">cuerpo físico</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"> y accedemos al </span></span><b class="fs12lh1-5 cf1">plano astral</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">, un plano más sutil pero</span></span><b class="fs12lh1-5 cf1"> tan real como pueda serlo el físico</b><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5">.</span></span><br><br><div class="imTACenter"><img class="image-6" src="https://www.comprendiendoalser.com/images/59a65-a7_offmmiw7.jpg"  title="" alt="" width="552" height="364" /><span class="cf1"><span class="fs12lh1-5"><br></span></span></div></div><div class="imTACenter"><br></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">El <b>plano astral</b> lo conocemos bien puesto que es allí donde vamos cada noche mientras dormimos y es en este plano en el que <b>podemos reencontrarnos con nuestros seres queridos </b>ya fallecidos. <b>Existen más planos de existencia </b>además del astral a los que progresivamente iríamos accediendo según fuera nuestra voluntad y nivel de conciencia, siendo estos cada vez más sutiles y elevados.<br><br>No es fácil conseguir disipar por completo nuestro miedo a la muerte y tampoco superar la pérdida de nuestros seres más queridos. El vacío que nos produce su asusencia puede resultar muy intenso y doloroso. No obstante puede resultar de gran ayuda el conocimiento de todo lo que acontece en el más allá, del proceso que sigue a la muerte física y en última instancia del<b> significado de nuestra propia existencia</b>. <br><br>Recordar lo que nuestro <b>Ser Interior </b>ya sabe, permitirá <b>transmutar nuestro miedo a la muerte en una aceptación serena</b>, y que el dolor que sintamos por la pérdida de un ser querido, pueda transformarse más fácilmente en una <b>comprensión consciente </b>y<b> llena de amor</b>.</span></div></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1">Autor: Ricard Barrufet</span></div><div class="imTAJustify"><span class="fs12lh1-5 cf1"><br></span></div></div>]]></description>
			<pubDate>Thu, 17 Sep 2015 09:19:00 GMT</pubDate>
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